¿Qué ha provocado la crisis del Unicaja?

La lenta integración de los fichajes, la gestión de la plantilla de Plaza y un calendario de infarto, claves en la situación del equipo

Los jugadores del Unicaja, cabizbajos tras la derrota ante el Zalgiris./Álvaro Cabrera
Los jugadores del Unicaja, cabizbajos tras la derrota ante el Zalgiris. / Álvaro Cabrera
Enrique Miranda
ENRIQUE MIRANDAMálaga

Tras casi dos meses de competición y 17 partidos jugados, la situación del Unicaja no es la esperada para un equipo que este pasado verano aumentó su presupuesto y confeccionó una plantilla de primer nivel. Existe preocupación en el seno del club por la deriva del equipo en las últimas semanas y por el riesgo real de quedarse fuera de la Copa del Rey, pese a que aún hay margen de reacción.

El conjunto malagueño ha perdido 10 de los 17 partidos jugados entre Liga Endesa y Euroliga, es octavo en la competición nacional (aunque con el mismo balance que otros cuatro equipos) y antepenúltimo en la Euroliga (en el puesto 14.º, aunque en este caso tiene el mismo número de victorias que el décimo). Las sensaciones no son buenas y hay varios motivos que explican por qué el equipo no termina de funcionar.

Problemas de integración. De los cinco fichajes, sólo Augustine está siendo regular

Un año más y pese a que la temporada pasada fue histórica con el título de la Eurocup, el Unicaja ha empezado la temporada con muchas caras nuevas: Shermadini, Augustine, Milosavljevic, McCallum y Salin. Todos con un rol protagonista, salvo quizás el finés, con un perfil más complementario. Aunque son refuerzos de calidad contrastada, hasta ahora sólo Augustine ha cumplido las expectativas con cierta regularidad. McCallum es una sombra del base que maravilló en pretemporada, Shermadini está echando de menos recibir más balones y Milosavljevic y Salin tienen que aportar más amenaza exterior. A esto hay que sumar el titubeante inicio de campaña de algunos valores seguros de los que repetían en el equipo, como Alberto Díaz.

La gestión de Plaza. Roles sin definir y jugadores con un papel residual

No pasa Joan Plaza por su mejor momento de popularidad, al menos entre parte de la afición del Unicaja. En la cúpula del Unicaja se mantiene la confianza en el entrenador, aunque también es cierto que existen algunas voces discordantes en Los Guindos.

El club, atento al mercado de hombres exteriores

Cuando un equipo no funciona, lo habitual es mirar al mercado. Desde el inicio de la temporada existía la opción de fichar a otro pívot si Musli terminaba saliendo, aunque ahora se han constatado carencias en la dirección del juego por el bajo rendimiento de McCallum y Díaz. No existe en el Unicaja una orden de reforzar ahora al equipo, ya que la plantilla ya cuenta con muchos efectivos y además antes habría que hacer hueco, cortando o cediendo a algún jugador. Pero se mantiene un ojo puesto en el mercado, por si surge algún jugador exterior interesante. Los ofrecimientos por parte de los agentes no han tardado en llegar, pero hay muchos condicionantes. No es fácil encontrar a un jugador libre, comunitario, que pueda asumir protagonismo en la dirección desde el primer momento y que además esté sin equipo.

Aun así él tiene el mando del equipo y la responsabilidad de sacarlo adelante, junto a su cuerpo técnico. No se contempla otra opción. Por ahora, la gestión de la plantilla ha generado algunas dudas. No es fácil administrar una plantilla de 14 jugadores, hacer continuas rotaciones y mantener la tensión en todos los jugadores. Musli tiene un papel residual y los canteranos Okouo y Soluade apenas están teniendo minutos. Tampoco hay roles definidos, más allá del protagonismo absoluto de Nedovic. Plaza siempre apuesta por ganar los partidos desde la defensa, pero eso tiene que ser compatible con un decente ataque. Y el visto hasta ahora es bastante pobre: es el equipo que menos anota en la Euroliga y en la Liga Endesa es el peor de los equipos ‘grandes’. No hay buena circulación del balón, llegan pocos balones cerca del aro y los porcentajes de tiro son horribles. Con Nedovic de baja –sigue con dolores en ambos hombros y es difícil que esté disponible para el partido ante el CSKA– estos problemas se han acentuado de manera notable.

El calendario. La exigencia de la Euroliga pasa factura

Ya estaba advertido el equipo de lo duro que iba a ser compaginar la Liga Endesa con esta exigente Euroliga. El calendario es de infarto, aunque es algo que también sufren el resto de equipos españoles en la Euroliga, todos ellos ya mejor clasificados que el cuadro malagueño. El entrenador ha hablado en varias ocasiones de la importancia de saber administrar los recursos, de ahí las rotaciones y el interés de fijar determinados partidos como prioritarios. Es normal perder, incluso perder muchos partidos. Pero lo importante es el cómo. La exigencia tiene que ser competir contra todos los rivales y en varios partidos se ha visto una versión del Unicaja sonrojante. Hay tiempo para revertir la situación.

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