Un partido que vale la entrada

Milosavljevic busca a un compañero al que pasar entre varios jugadores del Gipuzkoa./Salvador Salas
Milosavljevic busca a un compañero al que pasar entre varios jugadores del Gipuzkoa. / Salvador Salas

El Unicaja deleita a sus aficionados con una formidable exhibición ofensiva, con 20 triples anotados y un Nedovic sublime

Juan Calderón
JUAN CALDERÓN

Seguramente los aficionados que ayer se acercaron al Palacio de los Deportes en una tarde gris, a ratos lluviosa y poco agradable, no tenían la esperanza de ver un gran partido de baloncesto ante un Gipuzkoa que tiene los deberes hechos en la Liga y tampoco es un imán para los espectadores que se diga. Cuando el Unicaja casi doblaba a su rival en el segundo cuarto, el choque iba camino de lo tedioso con el clásico final de relajación y maquillaje del rival en los minutos de la basura. Sin embargo, el deporte es imprevisible. Ayer el Unicaja no dio tregua y buscó la canasta rival hasta el último segundo para ofrecer un gran espectáculo. Bordeó su récord histórico anotador y el tope de triples de la Liga ACB, exhibió un gran juego, tuvieron minutos los jóvenes y se pudo ver el mejor encuentro de Nemanja Nedovic como profesional. Todo por el mismo precio. Seguramente los que se quedaron en su casa al calor del brasero se estarían lamentando después.

114 Unicaja

(30+29+28+27): Alberto Díaz (9), Salin (12), Dani Díez (8) Brooks (9), Augustine (6) -cinco inicial-, Okouo (5), McCallum (7), Rosa (2), Milosavljevic (8), Nedovic (32), Waczynski (9) y Suárez (7).

88 Gipuzkoa

(19+22+22+25): Kenny Chery (10), Salvó (16), Fakuade (8), Swing (5), Norel (7) -cinco inicial-, Agbelese (9), Van Lacke (-), Pérez (6), Oroz (5), Pardina (9) y Clark (13).

Árbitros
Perea, Castillo y Martínez. Sin eliminados.
incidencias
Partido correspondiente a la vigésima segunda jornada de la Liga Endesa, disputado en el Palacio de Deportes José María Martín Carpena ante 6.780 espectadores.

Más allá de los números, que son impresionantes, lo más destacado es que el equipo malagueño demostró que ha entendido que ha llegado el momento de priorizar entre la Liga y la Euroliga. El mismo equipo que ayer salió vapuleado del Palacio le ganó en la primera vuelta, aunque entonces las prioridades eran otras.

El comienzo del encuentro hizo pensar en que iba a haber más tensión de la que al final hubo. Cuando el Gipuzkoa se situó 5-9 surgieron algunos murmullos en las gradas del Palacio, pero duraron el tiempo justo en que el cuadro malagueño puso en juego el balón después de la segunda canasta de Fakuade. Cinco triples seguidos –sí, cinco–, tres de ellos de Alberto Díaz, acabaron con la oposición del cuadro vasco, que en un abrir y cerrar de ojos se vio perdiendo por 20-12. El golpe fue tremendo para el Gipuzkoa, que ya no pudo reponerse. Sin la gran referencia de Norel, frenado en seco por Augustine, perdió su principal vía anotadora. El Unicaja cerró el primer cuarto haciendo gala de un dominio total (30-19).

La oportunidad de Okouo

Plaza aprovechó la tranquilidad del partido para dar minutos a Viny Okouo, que deberá ser, ahora sí, importante mientras llega el reemplazo de Shermadini. El congoleño lo hizo muy bien, con mucha intensidad y demostrando que puede ser una ayuda. Sin duda ante rivales como el Gipuzkoa lo tiene mucho más fácil que ante equipos de nivel de Euroliga, como el viernes ante el CSKA. Cuatro puntos y dos rebotes en cinco minutos fue su aportación, que no está mal. Pero si Okouo pudo destacar, Nedovic evidenció que está a otro nivel. Su actuación en el segundo cuarto fue impresionante. El serbio, con el equipo perfectamente asentado en defensa, desarmó él solo al Gipuzkoa. Anotó de tres, asistió y logró varias canastas que, aunque el público malagueño ya está acostumbrado a ellas, no dejan de ser impresionantes. La ventaja crecía de forma imparable con cada canasta del serbio, al que secundaron perfectamente Brooks y Milosavljevic. El Unicaja dejó el choque casi resuelto al descanso con un contundente 59-41.

Plaza aprovechó lo favorable del marcador para darle minutos a Okouo y Rosa

Por si quedaba alguna duda de quién mandaba en el partido, dos triples de Salin y uno de Díez dispararon la ventaja hasta los 24 puntos (68-44). Probó entonces el Gipuzkoa una defensa de zonas que le dio algo de respiro y enlazó un parcial de 0-6, pero Plaza ordenó el regreso de Nedovic, que seguía desatado e imparable. La zona del equipo vasco fue un coladero porque el Unicaja movió perfectamente el balón y llovieron los triples. Hasta siete logró el conjunto de Plaza. El último de Nedovic igualó el récord histórico de canastas de tres en un partido del Unicaja, 17 (87-63).

Fue el propio escolta serbio el que se encargó de superarlo nada más empezar el último cuarto. El festival triplista lo continuó Suárez con el partido absolutamente ya decidido con nueve minutos todavía por jugar (95-68). Ya sólo quedaba por saber cuántos puntos sería capaz de anotar el Unicaja, que con un lanzamiento de Waczynski superó la barrera de los cien (101-74). Quedaba por saber si el Unicaja superaría el récord histórico de triples de la ACB (21) y su anotación más alta en la Liga (115), pero se quedó a una canasta de tres de lo primero y a un solo punto de lo segundo (114-88).

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