El relevo en la gerencia adelanta un cambio a otro modelo de gestión en el Unicaja

El consejero Emilio Mejía y Ángel Bordes, gerente del club. /Ñito Salas
El consejero Emilio Mejía y Ángel Bordes, gerente del club. / Ñito Salas

Ángel Bordes, hombre fuerte del club, dejará su puesto el 1 de mayor para incorporarse a la Liga Endesa

Juan Calderón
JUAN CALDERÓN

El Unicaja se encamina hacia un nuevo modelo de gestión. La salida del actual gerente, Ángel Bordes –que se va a incorporar a la ACB, en un puesto que podría ser adjunto a la dirección general–, provocará una serie de cambios en la forma de actuar del club malagueño, pero también puede que en su estructura directiva. Habrá quien se extrañe de que la salida de un empleado de la entidad pueda generar esta situación, pero la realidad es que Bordes es, a todos los efectos, el hombre que controla el Unicaja; el hombre fuerte.

La noticia de la que dio cuenta ayer por la tarde este periódico en SUR.es causó un enorme revuelo dentro y fuera del club cajista, y eso que era esperada, e incluso deseada por muchos desde hace meses. Ángel Bordes llegó al Unicaja en julio de 2010 dentro de la revolución que se produjo en la cúpula del Unicaja. Entonces se prescindió del director general, Berdi Pérez, y del director deportivo, Juanma Rodríguez, al tiempo que Ángel Fernández Noriega y José Manuel Domínguez salieron del consejo de administración. A este abogado malagueño que llegaba desde el gabinete jurídico de Unicaja Banco, entonces todavía Caja de Ahorros, se le encargó entonces apoyar al club en temas legales, pero la realidad es que su función era la de poner orden en las cuentas después de algunos años de descontrol. Sus funciones se fueron ampliando, hasta convertirse en gerente después de relevar en el cargo a Rafael Jiménez. Sin embargo, Bordes acaparó mucho más poder dentro del club y de unos años a esta parte ejercía como director general, aunque no tuviese este cargo en el organigrama, de ahí la importancia de su próxima marcha con destino a la Liga Endesa el 1 de mayo. El todavía gerente no tardó en convertirse en el hombre fuerte del Unicaja, pues cualquier actuación, por mínima que sea, debe ser consultada con él. «No se mueve una silla sin su consentimiento», dijo a SUR un interlocutor que se puso en contacto al conocer la noticia. Por ejemplo, es la persona que se encarga de negociar con los agentes para la incorporación de cualquier jugador, y ha llegado a incluso a decidir si un exjugador que estaba de visita debía aparecer o no en el videomarcador, como ocurrió hace unos días con el argentino Pepe Sánchez. Detalles como este, de los que se podría escribir un libro, han generado una imagen deficiente del Unicaja cara al exterior.

Su gestión económica, de la mano de Eduardo García, y siempre con el respaldo del Banco y la Fundación, se puede calificar de notable, casi sobresaliente, pero no así su capacidad para las relaciones personales y humanas. Es precisamente esto último lo que le ha ido granjeando enemistades dentro del club y ha jugado en su contra, teniendo en cuenta que gestiona un amplio equipo de profesionales, desde las oficinas de Los Guindos, la cantera y la primera plantilla cajista. Su relación con Joan Plaza, como con otros empleados del Unicaja, es nula desde hace varias temporadas. Precisamente por estos motivos, los responsables de la Fundación Bancaria, propietaria del club, y de Unicaja Banco, patrocinador principal, ambos presentes en el consejo de administración, habían decidido sí o sí su relevo en verano.

¿Un director general?

La salida de Bordes se da por segura el próximo 1 de mayo, aunque no está cerrada todavía según se apuntó, con destino a la ACB para ocupar un puesto de responsabilidad en el nuevo organigrama de la Liga tras la llegada de José Miguel Calleja como director general de la competición, y a la espera del nombramiento de un presidente.

Ahora viene la segunda lectura del relevo de Ángel Bordes como gerente y atañe al futuro inmediato del Unicaja y al modelo de gestión que se quiera emplear. La realidad es que Bordes actúa, todavía no se ha ido, como un director general, figura directiva que no se ha vuelto a utilizar desde la salida de Berdi Pérez en 2010. Hay quien considera que los próximos pasos de la entidad cajista pueden ir precisamente en esa dirección, con la incorporación de un gestor que también tenga conocimientos de asuntos deportivos, más allá de los puramente legales.

Fuentes consultadas explicaron que los candidatos como recambio de Bordes se han reducido a dos, si bien no se indicó si llegarán al Unicaja con más o menos capacidad de actuación, y siempre teniendo presente que desde la llegada de Eduardo García a la presidencia, el club sí ha contado con un presidente ejecutivo y con capacidad de decisión más independiente respecto a la Fundación y al banco de la que tuvieron sus predecesores en el puesto, como Francisco Molina o Rafael Fernández.

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