¿Y la renovación de Joan Plaza?

El técnico del Unicaja, Joan Plaza, toma notas en un torneo en Granada. /Acbphotos
El técnico del Unicaja, Joan Plaza, toma notas en un torneo en Granada. / Acbphotos

El técnico acaba contrato al final de la temporada y no hay contactos entre el club y sus agentes con vistas al futuro

Juan Calderón
JUAN CALDERÓN

El Unicaja vive una situación atípica. Por primera vez en muchas temporadas, su entrenador no tiene contrato para la siguiente campaña, ni siquiera opción contractual para que pueda seguir vinculado al club. Joan Plaza acabará contrato el próximo 30 de junio y el asunto de su negociación parece un tema tabú. Pocos saben y nadie contesta.

El caso es que las ampliaciones de contrato del técnico en las últimas dos campañas han estado marcadas por cierto suspense por la cláusula de rescisión que le permitía marcharse antes del 10 de julio. No la ejerció nunca y siempre acabó renovando. El pasado verano Plaza celebró seguir un año más en Málaga con un comunicado escrito con un tono muy positivo en su página web oficial, y que acompañó con una fotografía cenando junto al presidente del club, Eduardo García, en Barcelona.

El entrenador se mostró dispuesto a sentarse a hablar si todos los interlocutores quieren y se dan las condiciones oportunas

Se esperaba que una vez confeccionada la plantilla y comenzada la temporada se abriese una negociación, tal y como sucedió en temporadas anteriores, pero no ha sido el caso. Al menos de momento. Cuando se les ha preguntado a los responsables del club al respecto, siempre respondieron con un «en su momento».

«Disfrutar el momento»

Sólo el propio Joan Plaza se ha pronunciado abiertamente sobre la posibilidad de comenzar una sexta temporada en Málaga. Lo hizo antes de que comenzase la competición, concretamente el 30 de septiembre. Esto fue lo que dijo: «Hace años no tener contrato sí me habría distorsionado. Quiero disfrutar el momento y refrendar la sensación que tiene el equipo. Quiero que los abonados se vayan contentos a casa, no decepcionar a la gente y disfrutar de una Euroliga preciosa. Lo que tenga que ser en el futuro será. Si nos sentamos a mitad de temporada, pues bien. Leí el otro día que Laso renovó por dos o tres temporadas. Os juro que no me inquieta. Te da más paz tener las espaldas cubiertas, pero tendré lo que me merezca. Si los dirigentes quieren que me quede, pues hablaremos; si no, llevaré la nave lo más lejos posible», dijo entonces.

No es un asunto cualquiera este de la renovación de Joan Plaza, y más después de la temporada anterior. Fue un año complejo para el técnico, y no es un secreto que estuvo más cerca que lejos de dejar el club por el pobre rendimiento del equipo hasta el mes de febrero, Copa del Rey incluida. Su reemplazo iba a ser Txus Vidorreta, ahora en el Valencia. Sin embargo, llegó aquel formidable cambio del equipo culminado con el título de la Eurocup. Los documentos de salida y entrada se guardaron en un cajón y Plaza cumplió el último año que contemplaba su contrato. El técnico está al tanto de todo, pues en ese tiempo se produjo un curioso intercambio de agentes entre él y Vidorreta, así que, como en alguna ocasión comentó, tiene información que antes no tenía.

Una montaña rusa

Como se puede comprobar, existe un desgaste evidente entre Plaza y cierto sector del consejo de administración y algún que otro elemento más de la dirección del Unicaja. También la afición ha mostrado su disconformidad con la gestión que el técnico hacía del equipo. Lo hizo con las pitadas durante la presentación y se vio alguna que otra pancarta pidiendo su dimisión, algo que Plaza digirió con aplomo. Fue una montaña rusa de sentimientos, pues los pitos y las críticas dieron paso a los elogios después de que se ganase la Eurocup.

Lo que es seguro es que todos conocen ya el sistema de trabajo de Plaza después de cinco temporadas, sus virtudes y defectos. Durante su etapa, el Unicaja se ha instalado en la regularidad después de unos años muy negativos. Salvando la temporada 2015-2016 –con el fiasco de no jugar la Copa del Rey, una mal campeonato liguero y una pobre Euroliga–, el equipo, y a la vez el club, ha recuperado la identidad de conjunto importante en la Liga. Por el camino ha habido un desgaste importante, con decisiones cuestionadas, especialmente en la gestión de las plantillas por decisiones y criterios que el técnico siempre defendió.

Todo esto pesa a la hora de plantear una negociación. Para justificar que no se haya planteado todavía, hay quien considera que ni el club quiere ni a Plaza le vuelve loco. Es como si después de la Eurocup todos decidiesen haber acordado disfrutar del regreso de la Euroliga y, luego, tan amigos.

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