Romaric, el único que pasa el corte del Unicaja

Romaric, a la derecha de la imagen, junto a Dani Díez, Okouo y Alberto Díaz, el sábado en Los Guindos. /Unicaja
Romaric, a la derecha de la imagen, junto a Dani Díez, Okouo y Alberto Díaz, el sábado en Los Guindos. / Unicaja

El club valora la temporada del congoleño, mientras que Karahodzic y Uta Rares dejarán el club

Juan Calderón
JUAN CALDERÓN

Es tiempo de evaluaciones en el Unicaja, en este caso con los jugadores que ha tenido cedidos en diferentes equipos de la LEB Oro esta temporada: Romaric, Karahodzic y Uta Rares. El club malagueño ya ha tomado una decisión y sólo mantendrá en su disciplina al primero de ellos, el alero congoleño que ha jugado en el Unión Financiera Oviedo, en el que ha completado una buena campaña y con el que ha disputado la fase de ascenso a la Liga ACB. No correrán la misma suerte sus dos compañeros, que dejarán de pertenecer a la disciplina cajista y así se les ha comunicado incluso a sus agentes.

En las últimas temporadas, el Unicaja ha optado por el sistema de cesiones para foguear a sus mejores proyectos de cantera con mejor y peor resultado después de que decidiese prescindir de tener un equipo de categoría LEB. El verano pasado mandó en préstamo a Romaric y Karahodzic al Oviedo, mientras que Cristian Uta acabó en el Valladolid.

Romaric ha sido uno de los mejores jugadores del Oviedo. El alero congoleño de 2,02 metros y 21 años ha firmado 10 puntos y 5 rebotes en 23 minutos de media, con un 31% en tiros de tres, aspecto en el que ha mejorado, a pesar de haber jugado muchos partidos como ala-pívot en lugar de en la rotación exterior, algo que no ha gustado demasiado al Unicaja. Su físico es ya el de un jugador completamente formado y se valora su ética de trabajo, que sin duda ha sido clave para que pueda superar la criba que ahora ha hecho el club. Al contrario que la temporada pasada, cuando estuvo cedido en el Manresa, Romaric sí ha tenido la confianza de Carles Marco en las filas del Oviedo, algo que ha sido importante para que su cesión haya sido positiva. Su presencia en las mejores jugadas de la LEB Oro gracias a sus mates ha sido habitual esta temporada. En el Unicaja se considera que todavía tiene recorrido, así que se estudiará qué hacer con él, pues, además, es cupo de formación.

El alero es el que más partido ha sacado a su cesión al Oviedo de la LEB Oro, y el club lo mantendrá en su disciplina

La cruz en las cesiones del club malagueño han sido Karahodzic y Cristian Uta. Sobre el primero había depositadas grandes esperanzas desde que jugaba en los equipos de formación de la cantera cajista. Con 22 años mide 2,11 metros, tiene talento y cualidades, pero se cuestiona su progresión. La temporada pasada estuvo en el Partizán, donde se esperaba que encontrase un ambiente propicio para dar el salto al estar rodeado de su familia. No fue así. Jugó poco y sufrió una grave lesión en un ojo por la que estuvo ingresado más de un mes. Cuando se le cedió al Oviedo se le quería tener más controlado, pero ha contado muy poco para Carles Marco, y el director deportivo del Unicaja, Carlos Jiménez, ha seguido de cerca su rendimiento. Jugó una media de diez minutos en los que firmó 3,7 puntos y 2 rebotes en 32 partidos. El bosnio, pero con nacionalidad serbia, acaba contrato el 30 de junio y no se le renovará el contrato.

Karahodzic disputó 22 encuentros con la camiseta de la primera plantilla entre del Unicaja entre Liga y Euroliga, es decir, que era un jugador por el que se apostó de forma decidida por sus cualidades de ala-pívot con buena mano para el lanzamiento de tres puntos.

En la misma situación está Cristian UTA, pívot rumano de 2,11 metros y 21 años que ha estado a las órdenes de Paco García en el Valladolid, club que reclamó con insistencia su cesión. Pese a este interés, el jugador ha pasado de puntillas por la rotación del técnico con sólo nueve minutos de media en los que logró 3,8 puntos y 2 rebotes. Su representante confirmó ayer a SUR que el Unicaja le ha transmitido que debe buscarse equipo para la próxima temporada.

Uta estuvo cedido la campaña anterior en el Granada, donde tampoco despuntó, aunque contribuyó al ascenso del conjunto nazarí a la LEB Plata, y esta vez se esperaba que pudiese dar el salto esperado, pero no ha sido así. Hay que tener en cuenta que el pívot rumano llegó a disputar cuatro partidos en la Euroliga con el Unicaja hace dos campañas.

Además de estas decisiones, el club malagueño tiene que abordar el futuro de Morgan Stilma, Jesús Carralero y José Luis Ibáñez, que han terminado su etapa júnior. Está por ver si se les firma un contrato para que continúen vinculados, aunque alguno de ellos tiene propuestas de distintas universidades estadounidenses.

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