Tres supervivientes en la ACB

Alberto Díaz, Alfonso Sánchez y Pepe Pozas

Pese al trabajo de cantera en el Unicaja y la importancia de Málaga en el baloncesto de formación, sólo habrá tres malagueños en la Liga

Juan Calderón
JUAN CALDERÓN

El Unicaja tiene una de las mejores canteras de España. Málaga cuenta con una larga tradición en el baloncesto, y el crecimiento de equipos federados en las distintas categorías ha sido constante en los últimos años, concretamente 470 la temporada pasada. Sin embargo, los miles de jóvenes y niños que cada día practican este deporte, a pesar de los obstáculos de la normativa municipal, no se ven reflejados en la élite.

La temporada 2017-2018 comenzará mañana de forma oficial con sólo tres jugadores malagueños en equipos de la Liga Endesa. Todos formados en Los Guindos y con pasado o presente en el Unicaja. Alberto Díaz, en el cuadro cajista; Alfonso Sánchez, en el Betis Energía Plus, y Pepe Pozas, en el Munbus Obradoiro, son los supervivientes en la élite. Los tres han recogido el testigo de Berni Rodríguez y Germán Gabriel, ya retirados, a la espera de que Carlos Cabezas decida su futuro entre apurar sus opciones de jugar en España o aceptar alguna de las propuestas que tiene de Argentina o Puerto Rico. A la espera de noticias, Cabezas, campeón del mundo con España, consolida ya una próspera carrera como empresario hostelero.

Mantenerse

Alcanzar la ACB y, lo más importante, asentarse en ella es muy difícil. Esto explica en parte que sólo tres jugadores de la provincia tengan hueco en las plantillas de la Liga, entendiendo que, pese a haber nacido en Jaén, Alfonso Sánchez es malagueño a todos los efectos. La diversificación de las canteras es otro factor a tener en cuenta. En los últimos años, casi todos los equipos han importado talento foráneo a sus equipos de formación. Esto explica que los clubes cumplan con los obligados cupos de formación con jóvenes extranjeros como pueden ser Viny Okouo, Vezenkov (Barcelona), o Doncic (Real Madrid), por poner algunos ejemplos.

El mérito de Díaz, Sánchez y Pozas es haberse consolidado cada uno a su manera. El pelirrojo del Unicaja es el ejemplo del trabajo de la cantera que aprovecha su oportunidad en el momento justo. Alfonso Sánchez, representa la superación constante después de tres gravísimas lesiones, y Pozas el canterano que emigró para cumplir su sueño de jugar en la ACB y que ahora es capitán del Obradoiro. Los tres analizan para SUR en tres entrevistas sus desafíos para la temporada que está a punto de empezar y en la que volverán a ser la punta de lanza del baloncesto malagueño.

Alberto Díaz. Base del Unicaja: «No es bueno ir prediciendo algo como un título»

¿Tras su explosión del año pasado, siente que debe asumir más responsabilidad?

–Creo que siempre hay que crecer. El año pasado me sirvió para coger el peso del equipo que creo que me formó mucho como persona y como jugador. Este año tengo que seguir por la misma línea que el anterior.

Gran parte de su juego se basa en un gran derroche físico. ¿Cómo le afectará una temporada tan especial como esta con más de 65 partidos?

–Será un año duro, pero este verano he tratado de prepararme lo mejor posible para no sufrir muchos altibajos. Es algo duro, porque incluso los grandes jugadores y equipos los sufren, pero es un aliciente personal que tengo, el de tratar de mantener el mismo ritmo en todos los partidos.

Sólo tres jugadores malagueños en la Liga ACB. ¿Una especie en peligro de extinción?

–Otros años hubo más jugadores, incluso con una época dora con Berni, Cabezas, Germán y algunos más, aunque Carlos sigue en activo, los otros tomaron otros caminos. Creo que es un tema de transición, porque en la cantera, en el caso del Unicaja, se está haciendo bien. Ahora están saliendo muchos jugadores jóvenes, pero es evidente que la NCAA (la Liga universitaria de EE. UU.) nos está restando protagonismo porque nos ha quitado a jugadores como Francis Alonso o Rubén Guerrero. Pero, insisto, creo que es una época de transición. En pocos años habrá más, seguro.

Los otros dos malagueños, además de usted, son conocidos suyos. Le pregunto por Pepe Pozas y Alfonso Sánchez. ¿Qué opinión tiene de ellos?

–Para mí Pepe Pozas es una persona muy importante, tanto a nivel personal como deportivo a lo largo de toda mi carrera. La mayor parte de mi crecimiento ‘amateur’ y también como profesional lo hice a su lado. Siempre me acogió como a un cachorro cuando empecé con el profesionalismo en el Clínicas Rincón. Es un jugador que tiene mucho talento, además con una gran actitud y los resultados y su trayectoria en la Liga ACB lo avalan. Es una persona muy importante para mí, sin él no sé si estaría donde estoy ahora, la verdad.

¿Llegó a coincidir con Alfonso Sánchez?

–Estuvimos juntos en el Clínicas Rincón en una época en la que él estaba sin equipo. Es una persona que me influyó mucho a nivel personal de forma muy positiva en cuanto a madurez en el juego. Estuvimos seis meses juntos, pero me enseñó muchas cosas que cuando eres un niño no caes en ellas.

Hay quien señala al Unicaja como alternativa a los grandes después del título de la Eurocup. Se ha hecho un buen equipo y la dinámica es positiva alrededor del club. ¿Esas sensaciones de los aficionados son acertadas?

–Es complicado y creo que no es bueno ir prediciendo algo como un título, que como sabemos por experiencia propia es algo muy difícil de conseguir. Nosotros lo que queremos esta temporada es competir siempre e ir sumando buenos resultados a lo largo de la temporada, al margen de los títulos. Hay plantillas con más presupuesto y recorrido que están confeccionadas para ganar los títulos. Nuestro objetivo es ponérselo lo más difícil posible a todos desde el primer momento, y poner contra las cuerdas a los grandes equipos.

Alfonso Sánchez. Escolta del Betis: «Quiero pasármelo bien con el baloncesto»

Por fin a salvo en la ACB. Menudo verano que ha pasado el Betis Energía Plus...

–Otro verano más muy complicado para el club, más por los trabajadores que para los jugadores, que al fin y al cabo somos fichas que vienen y van. Pero la gente que siente el club, los que llevan aquí toda su vida, han pasado un verano de una gran incertidumbre por su futuro laboral. Me incluyo entre los que han sufrido mucho porque siento esto casi como mío. Yo dije que me quedaría aquí en la categoría que fuese. Hasta que un juez no nos dio la razón, no estuvimos tranquilos.

Además este año le han ascendido. Es el capitán del equipo. ¿Le hace sentirse más importante?

–No importante, pero sí con más responsabilidad. Creí que este año debía dar un paso adelante y el club también lo creyó así. En este sentido, acepté el reto que me proponen y es algo que me ilusiona y me motiva.

Sus objetivos personales serán no lesionarse y mejorar a nivel personal.

–Realmente lo que quiero es pasármelo bien con el baloncesto, disfrutar y sonreír. No tengo miedo a lesionarme. Si tiene que venir una lesión, que venga. Soy el jugador más preparado de la Liga para recibir una lesión. Si dentro de pasármelo bien, lo puedo acompañarlo de lo que realmente importante que es ganar partidos, pues mejor. Si a nivel personal hago una temporada como para que los que saben de esto hablan bien de mí, pues mejor. Aunque no meta puntos, puedo ayudar mucho a mi equipo dentro y fuera de la pista.

Con este lío de la FIBA y la Euroliga igual un día suena el teléfono y es Sergio Scariolo para pedirle que le eche un cable...

–Por probabilidad es algo que puede pasar si los de la NBA y la Euroliga no van con la selección. La verdad es que me sorprendería mucho y, por supuesto, aceptaría.

Después de bajar la temporada pasada, con todos los cambios de este verano y con un entrenador nacional, ¿qué puede dar de sí el Betis esta temporada?

–A falta de engrasar la máquina y conocernos bien, tenemos cinco o seis jugadores de muy alto nivel y que pueden marcar diferencias en sus posiciones. Luego hay un grupo de nacionales con muchas ganas de hacer las cosas bien, de demostrar que la ACB es su categoría y con un compromiso diario que creo que es lo que marca que las dinámicas colectivas sean buenas.

Son sólo tres malagueños en la Liga ACB...

–Las circunstancias no ayudan. El convenio con la ACB no protege del todo al jugador nacional. Es un poco la ley de la selva y selección natural. Llega el que está preparado, el que le dan la oportunidad y la aprovecha.

¿Qué opinión tiene de Alberto Díaz y Pepe Pozas?

–Hablar de Alberto es fácil porque es el espejo de todos los canteranos. A todos los nacionales en edad de ser profesionales nos da envidia sana ver lo que está recibiendo, porque es un premio a su trabajo y constancia. Todo eso viene de la mano de una apuesta del club por él y del propio Plaza al darle la oportunidad, y por saber explotar lo que pocos bases de Europa tienen, que es esa garra y esa fuerza. Nunca se rinde. Transmite unos valores en los que me siento reflejado porque también me los trasmitieron cuando estaba en la cantera. Pepe es un base con mayor talento, que ahora mismo piensa en hacer jugar más a su equipo que en la faceta individual. Su dinámica es ascendente y ha mejorado temporada tras temporada. Tiene ese carácter de no darse nunca por vencido.

Pepe Pozas. Base del Obradoiro: «Espero que este año podamos mirar más arriba»

Quinta temporada en la ACB. ¿Se lo imaginaba el día que salió del Clínicas Rincón camino del Valladolid a mitad de año?

–Ni me esperaba lo de ahora, ni entonces que iba a ir al Valladolid. Yo trabajaba cada día y esperaba una oportunidad. Ahora cumplo una temporada más en la Liga y, además, siendo capitán del Obradoiro; es algo de lo que me siento orgulloso.

La del Obradoiro es una fórmula curiosa. Un equipo modesto, que ficha bien y está asentado en la ACB, aunque algunas veces sufra, como el año pasado.

–Aquí sabes que se irán compañeros que han sido importantes, pero estás tranquilo porque sabes que el club hará su trabajo a las mil maravillas para traer jugadores competentes que darán el mismo nivel o incluso mejor. Cada año nos reinventamos y logramos la permanencia, esperemos que este año podamos mirar algo más arriba.

Parece que lleva ya muchos años en la Liga, es capitán de su equipo y acumula más de cien partidos en la Liga, pero sólo tiene 25 años...

–No me siento como un veterano, incluso no le doy importancia a llevar en la ACB desde los 21 años. Mantenerse en la Liga, cumplir partidos, ser una pieza que encaja en un proyecto y que te quieran, no es algo fácil. Para mí es algo increíble.

Es un año importante para usted con el objetivo de dar un salto hacia delante.

–He escuchado cosas desde fuera del club que no me han gustado, y tengo ganas de empezar a competir por muchos motivos. Tengo más ganas que el primer día. Es algo que ve viene bien y siento que quiero ser más importante en el equipo, pero siempre anteponiendo mi equipo y el club al nombre que llevo detrás de la camiseta.

Se echan en falta más jugadores de Málaga en la élite. ¿A qué se debe que sólo haya tres?

–Siempre he dicho que para mí ser de Los Guindos no es llegar en júnior un año y luego dar el salto al primer equipo. Yo valoro más al que juega en cadete, en infantiles o al que conoce el club desde que eres chico y saber que antes existió Ciudad Jardín. Creo que tres malagueños o incluso tres nacionales que hayan salido de Los Guindos me parece poco, pero miro al futuro con optimismo porque veo que llega gente como Rosa, Ibáñez o Carralero, que son jugadores interesantes y que se sienten identificados con el club, a los que pronto veremos en la ACB.

Junto a usted en la ACB están Alfonso Sánchez y Alberto Díaz. Hábleme de ellos.

–A Alfonso la palabra que lo resume es la de un luchador. Siempre ha sacado la cabeza, a pesar de las lesiones que tuvo y los obstáculos que encontró en su carrera. Con esa garra que tiene, da el trabajo y el nivel que tantos entrenadores tiene. La gente de Málaga debe estar orgullosa de que Alfonso esté hoy en día en la ACB. Por otro lado, Alberto se ha convertido en la ilusión de los malagueños, algo que llevaban esperando mucho tiempo. Se merece lo que le está pasando por el gran trabajo que ha hecho y el trabajo que han hecho los entrenadores con él. Esto es precisamente lo que da valor a la factoría de Los Guindos. Es el referente para cientos de niños.

¿Ve al Unicaja como alternativa para hacerse con la Liga?

–La plantilla del año pasado era muy buena y hay jugadores que me habría quedado. Han llegado jugadores que también darán un buen nivel y no puede cerrarse ningún objetivo después de haber fichado a gente como Shermadini, McCallum o Milosavljevic. Espero que esté arriba en todas las competiciones.

Fotos

Vídeos