Último respiro hasta el final

Dani Díez se prepara para coger el balón que le ofrece McCallum/ACB Fotos
Dani Díez se prepara para coger el balón que le ofrece McCallum / ACB Fotos

Tras la Copa, el Unicaja sólo jugará un partido en 14 días, pero luego no habrá tregua

Juan Calderón
JUAN CALDERÓN

Panorama desconocido para el Unicaja. Tras la disputa de la Copa del Rey y la eliminación contra el Real Madrid el pasado jueves, el equipo malagueño afronta un poco habitual parón en el ritmo de competición en el que está inmerso esta temporada. Sólo un partido, el jueves ante el Maccabi, en 14 días es algo poco habitual, teniendo en cuenta que durante algunas semanas jugó cuatro en sólo ocho días.

La explicación para este parón está en las famosas ‘ventanas’ de la FIBA en las que la selección española se enfrentará a Bielorrusia (viernes 23 en Minsk) y recibirá a Montenegro (lunes 26 en Zaragoza). Para empezar, el Unicaja ha encarado la semana con tres días de descanso y la plantilla comenzará a preparar hoy el trascendental partido contra el Maccabi del jueves (20.45 horas).

Sólo vale ganar

El conjunto israelí es un rival directo por la clasificación para la siguiente fase de la Euroliga. Aunque el equipo que dirige Neven Spahija tiene tres victorias más, el Unicaja cuenta con nueve, es octavo y marca el corte clasificatorio, por lo que cualquier aspiración pasa por tratar de recortar esa ventaja. El margen de error para el conjunto malagueño es mínimo en las ocho jornadas que faltan hasta el final de la fase regular.

Al margen de preparar al detalle el encuentro contra el Maccabi, el Unicaja utilizará estas dos semanas con sólo un partido para recuperar a los jugadores que arrastran problemas físicos, como Brooks, o el propio Augustine, que llegó a la Copa con un golpe en la mano derecha del que casi nada trascendió, y seguramente para entrenar algún que otro concepto táctico. En una temporada con trajín importante de partidos, Plaza no ha podido mantener el ritmo de entrenamientos que a él le gusta, gran cantidad y muy intensos, por lo que estos días parecen propicios para aumentar la carga de trabajo.

Después del choque del jueves, el Unicaja no volverá a jugar hasta el 2 de marzo, cuando visitará al Estrella Roja, para quién sabe si relanzar sus opciones en la Euroliga siempre que haya ganado al Maccabi. Abrirá entonces un mes de marzo demoledor en el que tendrá que disputar diez encuentros y en el que la Euroliga ya quedará perfilada, pues sólo quedará por jugar el último partido el 5 de abril en la pista del Fenerbahçe.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos