El Unicaja centra sus esfuerzos en hacerse con un base de primer nivel

Joan Plaza observa con atención el juego en un partido
Joan Plaza observa con atención el juego en un partido / Agencia LOF

El club se vuelca en el mercado estadounidense ante la imposibilidad y elevado precio de los jugadores europeos

JUAN CALDERÓN

El Unicaja centrará sus esfuerzos en hacerse con un base de primer nivel que comande el regreso a la Euroliga. El club maneja ya un grupo reducido de candidatos de los que saldrá el nuevo director de juego que estará a las órdenes de Joan Plaza.

La revolución vivida en el seno de la plantilla del Unicaja esta semana con las salidas de Jamar Smith y Kyle Fogg va a permitir al club malagueño ampliar su rango de acción en el mercado de forma considerable. La salida de los dos jugadores estadounidenses y que ocupaban plaza de extracomunitarios estaba decidida desde hacía algunas semanas, y este asunto está directamente relacionado con la necesidad de contar con un base de primer nivel.

El Unicaja ha sondeado distintas alternativas para reforzar la posición más frágil del equipo la pasada temporada por el fiasco de Oliver Lafayette, y la mayoría de ellas son de jugadores estadounidenses. Una vez que se estrechó el círculo sobre varios candidatos, tanto Fogg como Smith se quedaron sin sitio en el equipo, pues también hay que tener en cuenta que todavía queda por contratar a un ala-pívot, aunque en esta posición no se tiene tanta prisa como con la del base.

Jovic, un sueño imposible por la ‘burocracia’ serbia

El Unicaja siempre ha tenido muy presente en su agenda el nombre de Stefan Jovic, base serbio de 1,92 metros y 26 años como posible refuerzo, y ahora también. Jovic es una de las perlas del Estrella Roja, donde los jugadores llevan sin cobrar varios meses, lo que, según la normativa de la FIBA, le habría permitido romper su contrato y buscar destino. El problema es que casi con toda seguridad el club de Belgrado habría denunciado el caso y exigido el pago de los cerca de 400.000 euros de su cláusula de rescisión. Ante este previsible lío burocrático, después de analizar la situación, el Unicaja descartó la opción de Jovic, al que se vincula con el Bayern y el Olympiacos.

En el Unicaja no se quiere correr riesgos esta vez después del error con Lafayette. Se han recibido varios ofrecimientos, como el del francés Albicy, del Andorra, segundo mejor pasador esta temporada en la Liga ACB, pero con grandes carencias en el lanzamiento de tres, lo que lo descartó de forma automática. Se busca un jugador más completo, con buena visión de juego y capacidad para pasar el balón, algo que será clave en una temporada en la que tendrá a dos jugadores como Dejan Musli y, teóricamente, Shermadini dentro de la zona.

El estadounidense Jordan Theodore, que en breve contará con pasaporte de Macedonia, se mantiene entre las alternativas que maneja el club. El jugador, nombrado MVP de la Champions League de la FIBA, es uno de los protagonistas del mercado, aunque sigue libre tras acabar contrato con el Banvit turco. Aunque Theodore gusta a los responsables de la entidad malagueña, sí ha trascendido que no está en las primeras posiciones entre el grupo de candidatos.

En la ‘pole’ hay un par de jugadores estadounidenses, cuyos nombres no han trascendido de momento. Será a lo largo de esta semana cuando Joan Plaza y el club tomen una decisión definitiva en función de cómo evolucionen las distintas negociaciones que hay abiertas. Lo que sí indicaron distintos representantes contactados es que el Unicaja está dispuesto a realizar una fuerte apuesta económica en esta posición. La alternativa de Granger siempre está sobre la mesa, aunque su caché parece fuera del alcance del Unicaja, y la opción del tanteo sin fecha límite sobre él incluso dificulta su hipotético regreso. 

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