El Unicaja esperará a Casimiro para decidir sobre la continuidad de Salin y Waczynski

Shermadini, Salin y Waczynski, en un partido de esta temporada. /SUR
Shermadini, Salin y Waczynski, en un partido de esta temporada. / SUR

Ambos jugadores tienen una opción de extensión de su contrato que expira este mes, aunque la renovación del polaco es más complicada

Enrique Miranda
ENRIQUE MIRANDAMálaga

El Unicaja ha repetido en los últimos años una premisa a la hora de confeccionar la plantilla en verano: mantener el mayor número de jugadores posibles de la campaña anterior y respetar los contratos; es decir, no pagar para que salgan jugadores del equipo. Esta declaración de intenciones no significa, ni mucho menos, que después se cumpla y sólo hay que hacer un repaso a los múltiples cambios de las últimas temporadas.

Cara a la campaña 2018-2109, el club malagueño ya tiene garantizado un bloque continuista con Alberto Díaz, Suárez, Milosavljevic, Shermadini y el renovado Díez. Del resto, no seguirán McCallum, Nedovic, Augustine y seguramente tampoco Brooks, tentado por el Milán, y hay dos jugadores que esperan noticias sobre su futuro en Málaga: Salin y Waczynski. Ambos tienen una opción en su contrato para extender su vinculación con el Unicaja una temporada más y que se tiene que hacer efectiva antes del 30 de junio. De lo contrario, no seguirán en el equipo.

El club ha hablado ya con ambos jugadores, pero quiere esperar a que el nuevo entrenador ocupe su puesto y escuchar su opinión. Luis Casimiro es el hombre elegido para el banquillo y es cuestión de días que su fichaje sea oficial. Mañana hay una reunión del técnico con su actual club, el Gran Canaria, que servirá para poner fin a esa relación y, si no hay problemas, fichará por el Unicaja para las dos próximas temporadas.

Okouo y la opción de tener minutos lejos de Málaga

El nuevo entrenador y el club también tendrán que decidir sobre los canteranos que tienen contrato, como Okouo, Soluade o Romaric Belemene. Quizás el caso más importante para el futuro del club es el de Okouo, una de las grandes esperanzas de la cantera del club y que lleva un par de temporadas con el primer equipo en las que apenas ha podido tener minutos para crecer en su juego. El pívot, de 21 años y cupo de formación, ya trató de salir cedido el verano pasado, aunque finalmente el club decidió que siguiera en el Unicaja. Ahora, tanto él como su agente tienen que ponerse de acuerdo con la entidad de Los Guindos para ver si realmente tiene hueco en el primer equipo o si lo mejor es buscar acomodo en otro club de la Liga Endesa en forma de cesión.

Casimiro tendrá que opinar sobre la continuidad de ambos jugadores y entonces el club tomará una decisión. Hay que explicar que la situación no es la misma para ambos profesionales, ya que la de Salin parece que está más despejada. El escolta ya trabajó a las órdenes de Casimiro la temporada anterior y era un fijo en su quinteto titular. Su rendimiento este año en Málaga se considera positivo y el planteamiento inicial es que siga como segundo escolta. En el caso de Waczynski, su rendimiento está fuera de dudas, ya que fue el segundo mejor anotador del equipo y tuvo un sobresaliente 46 % de acierto en triples. El problema es que ya hay dos aleros que tienen garantizada su continuidad (Milosavljevic y Díez) y que ese esquema de tres aleros altos en la plantilla es difícil de mantener cara a la próxima temporada, sin Euroliga y con menos presupuesto.

A Waczynski se le trasladó una oferta a la baja, con un sueldo sensiblemente inferior al que actualmente cobra. Una propuesta que no agradó al jugador, pese a su deseo manifiesto de quedarse en Málaga. Ahora tendrá que esperar acontecimientos en los próximos días, una vez que Casimiro cierre su incorporación al Unicaja. Se tendrá en cuenta la opinión del veterano entrenador, aunque siempre con los condicionantes económicos y de configuración de la plantilla antes mencionados.

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