Al Unicaja le sale cruz ante el Baskonia

Una jugada del encuentro. /Ñito Salas
Una jugada del encuentro. / Ñito Salas

Acusa el mal partido de Nedovic y cae derrotado (72-73) ante un rival que jugó mejor en los minutos clave

JUAN CALDERÓN

El Unicaja no tiene ‘Nedovicdependencia’, no quiere tenerla o quiere que parezca que no la tiene. Pero si el escolta serbio hubiese convertido alguno de los 14 lanzamientos que falló, la historia habría sido otra. El caso es que el mal día de la estrella del conjunto malagueño coincidió con que ninguno de sus compañeros emergió para cubrirle las espaldas, así que este fue un factor decisivo en la ajustada derrota por 72-73 ante el Baskonia. El tropiezo impide al Unicaja enlazar una serie positiva, y, aunque tiene repercusión en la clasificación y en la moral, debe ser valorado en su justa medida. Igual que perdió, también pudo ganar, como bien refleja el marcador. Fue precisamente Nedovic el que tuvo en sus manos la victoria, pero su lejano lanzamiento de tres no entró.

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El Unicaja mostró dos versiones y esto sí que debe invitar a una reflexión. Del orden e intensidad, que no acierto, de la primera parte se pasó a los problemas de la segunda para controlar el rebote. Como seguía sin estar brillante en los tiros, el problema de no controlar los rechaces pasó a ser decisivo para que el Baskonia le diese la vuelta al marcador y ya siempre fuese por delante hasta el último minuto.

72 Unicaja

Díaz (0), Milosavljevic (0), Nedovic (12), Shermadini (10), Brooks (11) -cinco inicial-, Okouo (0), McCallum (10), Salin (3), Díez (5), Waczynski (9), Augustine (2) y Suárez (10).

73 Baskonia

Beaubois (15), Granger (6), Poirier (5), Garino (0), Shengelia (15) -cinco inicial-, Vildoza (0), Timma (12), Voigtmann (9), Malmanis (0), Huertas (2), Janning (7) y Diop (2).

parciales.
20-13, 23-22, 13-24 y 16-14.
árbitros.
Jiménez, Araña y Serrano.
incidencias.
Partido correspondiente a la séptima jornada de la Liga Endesa disputado en el Palacio Martín Carpena de Málaga ante 8.398 espectadores.

El desenlace del choque fue de enorme igualdad. A dos minutos y medio para el final, el Unicaja perdía por 68-71. Plaza ordenó entonces una zona que se le atragantó al Baskonia y que permitió a su equipo mandar de nuevo en el marcador (72-71). Pudo incluso sentenciar el choque, pero en una jugada con tres tiros, los falló todos y dio vida a su rival. El Baskonia realizó entonces posiblemente su mejor ataque del partido. Movió perfectamente el balón y encontró a Voigtmann debajo del aro para anotar. Quedaban 8 segundos y el torrente de emociones, la presión y la falta de ideas pudo con el equipo cajista.

Dominio en el comienzo

La intensidad del arranque dejó patente que no se trataba de un partido más, también como la pitada a Huertas o la ovación a Granger. El Unicaja comenzó con más concentración, actitud y acierto, lo que le permitió mandar por completo durante el primer cuarto. El dúo Nedovic-Shermadini monopolizaba las acciones ofensivas. El primero porque, sin estar brillante, anotaba y generaba mucho juego, y el segundo porque no tuvo rival bajo los aros. Ambos hicieron bueno el trabajo defensivo de Díaz, Brooks y Milosavljevic. Quizá fruto de ese dominio, a Shengelia se le cruzaron los cables y se enzarzó en una tángana con Brooks que los árbitros sancionaron con sendas antideportivas. A los cinco minutos el Unicaja ganaba 13-5 después del sexto punto del georgiano y cerró un primer cuarto de gran nivel realizando cambios en su rotación sin que el rendimiento del equipo se resintiese (21-13).

La entrada de Timma en el bando vasco

cambió por completo el choque, en parte porque el Unicaja ya no tenía tan controlado el rebote. El alero letón del baskonia, que tira de maravilla de tres, metió a su equipo en el partido (28-24, min. 14). Para recuperar el control del rebote, Plaza echó mano de Augustine y Suárez, además de Dani Díez. Las canastas del Unicaja eran más trabajadas, pero seguían llegando en la forma que le gusta a Plaza, corriendo o tras rebote. Un último triple de Brooks cerró una buena primera parte con claro dominio del equipo malagueño (43-35).

El paso por los vestuarios no pudo ser más negativo para el conjunto cajista, que vio como el Baskonia le daba la vuelta al partido de forma total. El parcial de 3-17 fue demoledor (46-52) y la explicación estuvo en el 0/5 del Unicaja en triples y los 8 rebotes más que cogió el conjunto vasco en sólo seis minutos (4-12). El dúo Shengelia-Voigtmann hizo estragos dentro y fuera de la zona cajista. Plaza apostó por un quinteto de pequeños con Suárez y Brooks como pívots para tratar de elevar el nivel defensivo y lo consiguió. El americano enlazó seis puntos seguidos y un triple de Salin apretó el duelo antes del último cuarto (56-59).

El partido se movía ya en las distancias cortas, pero al Unicaja le faltaba enlazar dos buenos ataques seguidos o dos buenas defensas, según se mire. A cinco minutos de final, el oportunismo de Augustine dejó a a su equipo a un paso de su rival (63-64), pero acto seguido Beaubois anotaba un triple y luego en contraataque. La defensa zonal de Plaza permitió voltear la situación, pero la gestión del final no fue buena.

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