El Unicaja, con problemas para encontrar un pívot de garantías que esté libre

Shermadini, el pasado domingo en el Palacio de los Deportes. /Salvador Salas
Shermadini, el pasado domingo en el Palacio de los Deportes. / Salvador Salas

De la inversión del club dependerá en gran medida que el reemplazo de Shermadini permita mantener el nivel de la plantilla

Enrique Miranda
ENRIQUE MIRANDAMálaga

En los últimos días no se habla de otra cosa en el entorno del Unicaja. El fichaje de un jugador para sustituir al lesionado Shermadini se antoja fundamental para que el equipo malagueño afronte con éxito la recta final de la temporada. El problema es que, tras varios días de búsqueda, la entidad de Los Guindos no ha logrado aún encontrar al hombre adecuado. Hablaba estos días Plaza de las «mochilas» que tienen algunas de las opciones tanteadas: fichas altas, contratos vigentes con sus equipos, exigencia de un acuerdo largo... Casi todas ellas de carácter económico.

Porque al final, a mitad de temporada y en un mercado tan reducido, el dinero que gaste el club en el fichaje será determinante. Después el jugador podrá o no funcionar, pero sobre el papel la diferencia entre fichar a un primer espada y contratar a un jugador complementario estará en la apuesta económica que haga la entidad. Prácticamente no hay pívots comunitarios –el Unicaja tiene ya sus dos plazas de extracomunitarias ocupadas, con McCallum y Augustine– de cierto nivel que estén libres. Por lo que el club está forzado a pagar una cláusula de salida o a negociar con el equipo de origen si quiere traer a un jugador que pueda mejorar el nivel de la plantilla. No hay que olvidar, como enfatizó este fin de semana el mismo Plaza, que Shermadini es el jugador más valorado de la plantilla en la Liga Endesa y que su baja deja un gran hueco en el ataque del Unicaja.

China o Liga de Desarrollo

Dos de los jugadores por los que se ha interesado el club de Los Guindos, Ivan Buva y Jarrod Jones, cumplen este perfil de jugador que puede aportar en labores ofensivas, como lo corroboran sus números en la Liga turca (el primero con el Istambul BBS y el segundo en el Pinar Karsiyaka). Están jugando a un gran nivel en sus clubes y habría que pagar para sacarlos de sus equipos, algo que el Unicaja no ha hecho en los últimos años. Sí hay jugadores liberados ya en la Liga china, pero el problema en este caso son los elevados sueldos. La opción más interesante de China es Ioannis Bourousis, experimentado pívot griego que conoce a la perfección la Liga Endesa. Se fue a China por más de dos millones de euros y su equipo, los Zhejiang Guangsha Lions, están compitiendo en los ‘play-off’, por lo que tampoco está libre. Sería una alternativa clara a Shermadini, pero su caché es muy elevado.

Otro mercado por explorar es la Liga de Desarrollo de la NBA, en la que pescó hace dos años con éxito a Jack Cooley. El problema es que hay muy pocos pívots en la competición que no sean norteamericanos y menos aún que tengan una mínima experiencia en el baloncesto europeo. Aunque se pueden encontrar algunos interiores con pasado en la Liga Endesa, no son jugadores para tener un rol de titular y sí más de complemento. También en el caso de la Liga de Desarrollo tendría que pasar el Unicaja por caja; las condiciones de la competición vinculada a la NBA han mejorado, los sueldos son más altos y hay que pagar una salida.

Aunque Plaza lleva reclamando un fichaje desde que Musli se marchó, el club ha preferido esperar a que hubiera lesiones. Con la baja de Shermadini para dos meses ya es inevitable fichar. La cuestión es ver con qué ambición acude la entidad al mercado, que cuenta con el dinero de la ficha que liberó el pívot serbio. El tiempo juega en contra del Unicaja, que espera cerrar el fichaje esta semana. El refuerzo no podrá jugar ante el viernes –ya no se pueden inscribir jugadores en la Euroliga–, pero sí podría ser inscrito para el encuentro ante el Fuenlabrada el domingo.

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