El Unicaja, poquito a poco

El Unicaja, poquito a poco
Salvador Salas

Se remanga para sacar adelante un partido complicado y poco vistoso frente al Tenerife, que sólo cedió en el último cuarto

Juan Calderón
JUAN CALDERÓNMálaga

La recta final de la temporada en la Liga Endesa va a ser una guerra de guerrillas, de batallas en trincheras fangosas y trampas en cada esquina. Ha llegado la hora de la verdad. Aparecen los agobios por alcanzar los 'play-off' y huir de la quema y ya no se regala nada. El partido que ayer disputaron el Unicana y el Iberostar Tenerife (72-62) es un buen ejemplo de ello. No fue bonito ni vistoso y mucho menos espectacular, pero tuvo la tensión de dos equipos que se jugaban mucho. Entrar en los 'play-off' ni más ni menos. Lo entendió bien el equipo malagueño, que después de tres derrotas consecutivas se repuso a base de pelea y ha dado un paso adelante en la clasificación. No lo tuvo fácil, porque el Tenerife es un equipo incómodo, que hace un buen baloncesto y que peleó hasta el final.

Se vio otra versión del Unicaja respecto a los últimos partidos. De los tanteos altos pasó a la defensa ultranza, como escenifican los 62 puntos en los que dejó a su rival, que en ninguno de los cuartos superó los 20 puntos. Ganó, además, sin que Nedovic, lastrado por las faltas, tuviese un gran día, y eso que anotó 14 puntos, pero aparecieron Waczynski y Alberto Díaz para dar el estirón definitivo en un tercer cuarto brillante del malagueño. El trabajo que el base hace a diario para mejorar su tiro está empezando a aflorar en el momento más importante de la temporada. Sus diez puntos seguidos en cinco minutos después del descanso dinamitaron el choque.  

E primer paso en una semana determinante está dado. Ahora hay que ir a ganar el miércoles a Santiago y repetir el domingo contra el Barcelona. Hay mucho en juego.

Comienzo perfecto

El arranque fue tan positivo para el Unicaja como engañoso para lo que llegaría después. El conjunto malagueño estuvo perfecto en todas las facetas del juego, pero fue la defensa lo que marcó diferencias y lo que le permitió controlar el choque por completo. El Unicaja, además, atacó con criterio, moviendo bien el balón y buscando buenas posiciones de tiro. Todo era perfecto sin importar que el Tenerife falló todos los triples que intentó en el primer cuarto (12-6, minuto 4). La entrada de Nedovic acentuó el dominio del Unicaja, que enlazó un parcial de 12-0 con el serbio a un gran nivel y cerró el primer cuarto con un contundente 24-11.

72 Unicaja

Díaz (10), Díez (3), Salin (7) Brooks (12), Augustine (2)- cinco inicial- Okouo (3), Nedovic (14), McCallum (3), Suárez (2), Milosavljevic (5), Waczynski (11) y Jean-Charles (-).

62 Iberostar Tenerife

San Miguel (7), Akognon (-), Ponitka (4), Abromaitis (2), Tobey (13)- cinco inicial- Niang (4), Borg (-), Bassas (5), Allen (2), Beirán (9) y Vasileiadis (16).

parciales.
24-11, 8-20, 26-18 y 14-13.
árbitros.
Árbitros: Pérez Pérez, Manuel y Torres. Sin eliminados.
cancha.
Partido correspondiente a la jornada vigésima sexta de la Liga Endesa disputado en el Palacio de los Deportes José María Martín Carpena ante 7.392 espectadores.

Sin embargo, el partido cambió por completo por varios factores. El primero, por la presencia de Vasileiadis en el bando visitante. El griego acabó con la sequía del Tenerife en los triples, y segundo, por la segunda falta personal de Nedovic. Sin el juego del serbio, el ataque del Unicaja fue calamitoso. El desplome fue total, acompañado también con malos porcentajes en acciones cerca de la canasta. Decepcionaron Jean-Charles, Milosavljevic y McCallum, así que Plaza tuvo que recomponer a su equipo ante el empuje del rival (30-23, minuto 15). El Unicaja mejoró algo, pero su ataque seguía reducido a acciones individuales carentes de juego colectivo y muy precipitadas, y esto permitió al Tenerife situarse a un solo punto antes de comenzar la segunda parte (32-31).

En detalle

La cifra.
Quinto puesto de la clasificación para el Unicaja tras la jornada de ayer, muy beneficiosa para los intereses malagueños. La victoria de los de Plaza y la derrota del Gran Canaria ante el Barcelona permitieron subir de la octava a la quinta posición. El cuadro malagueño está a dos victorias de la cuarta plaza, que otorga la condición de cabeza de serie y que ocupa ahora el Valencia.
El personaje.
Extrañó ver que Vázquez no jugase ayer ni un minuto. Su técnico reveló que estuvo toda la noche sin dormir por un virus.
El detalle.
Con Carlos Suárez, menos es más. ¿Se puede ser el mejor en valoración del partido metiendo sólo una canasta? Sí se puede, pero hay que aportar en muchos otros aspectos del juego. Es lo que hizo ayer el capitán Suárez, que sin hacer mucho ruido terminó como el más valorado del Unicaja con 16. Para ello aportó 9 rebotes (dos en ataque) y repartió cinco asistencias, para demostrar de nuevo que es un gran pasador.

El Unicaja estaba jugando con fuego y así pareció entenderlo Plaza, que comenzó el tercer cuarto con sus mejores hombres. Lo más importante es que el equipo malagueño comenzó con una mejor actitud defensiva, lo que le permitió también correr algún contragolpe que otro para enlazar un parcial de 9-2 (41-33). Aunque Nedovic estaba en la pista, el hombre clave fue Alberto Díaz, con diez puntos y dos triples incluidos. El último de ellos permitió al Unicaja abrir brecha y con 12 puntos de ventaja (52-40). Plaza aprovechó la situación para reservar al malagueño a un acertado Brooks y a Nedovic para los momentos decisivos. Pudo el cuadro malagueño romper el partido en los instantes finales del cuarto, pero falló tres ataques con los que el Tenerife aprovechó para acercarse (58-49, min. 30).

En el acto decisivo fue curioso ver cómo los dos equipos estaban empeñados en darle facilidades a su rival: el Unicaja, incidiendo en las pérdidas, y el Tenerife, desperdiciando ataque tras ataque. En este intercambio de errores, el equipo malagueño aguantó el tipo e incluso salió reforzado porque amplió su ventaja con canastas trabajadas de Suárez, Salin y Waczynski (64-52, min. 35). Fue el polaco el hombre clave en esta fase con un triple que elevó la renta a los 16 puntos. El Tenerife jugó sus últimas bazas con una 'zona press' que complicó la subida del balón. Con esta situación de posesiones cortas, Suárez, el mejor pasador del equipo después de Nedovic, ejerció de desatascador y el Unicaja terminó de cerrar el partido a pesar de dos minutos finales repletos de fallos.

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