El Unicaja sigue vivo

El Unicaja sigue vivo
Fernando González

Mantiene sus opciones de jugar la Copa tras sacar adelante al final un partido muy igualado y competido

Juan Calderón
JUAN CALDERÓN

No debería ser una urgencia, ni tan siquiera un sueño el hecho de jugar la Copa del Rey para el Unicaja y sus aficionados. Pero así están las cosas. Por eso la victoria de anoche ante el Valencia (74-67) sabe a gloria y mantiene al equipo malagueño vivo en la pelea por acabar la primera fase de la Liga Endesa entre los ocho primeros y estar en la cita que se disputará en Las Palmas.

Sufrió de lo lindo el Unicaja. No era para menos porque delante estaba el campeón de Liga y el equipo que mejor juega al baloncesto en España. Superó el rival sus graves ausencias por lesión, también el hecho de tener un sólo base y tener que utilizar a un alero en esta posición, y llegó vivo al final. Sin embargo, a pesar de los apuros y de los nervios, el Unicaja sí acertó a cerrar el partido.

74 Unicaja

(20+22+15+17): McCallum (11), Nedovic (14), Waczynski (11) Brooks (3), Augustine (8)- cinco inicial- Díaz (2), Díez (9), Salin (5), Suárez (2) y Shermadini (9).

67 Valencia Basket

(21+20+10+16): Van Rossom (14), Martínez (14), Doornekamp (6) Thomas (7), Dubljevic (11)- cinco inicial- Rudez (-), Pleiss (2), Green (6), Abalde (5) y Puerto (2).

Árbitros:
Martín Bertrán, Sergio Manuel y Sánchez Monserrat. Sin eliminados.
Cancha:
Palacio de los Deportes Martín Carpena. 7.645 espectadores.

Nedovic se repuso de una pésima primera parte para volver a ser decisivo, pero el alma del Unicaja fue Carlos Suárez. Sólo anotó dos puntos, pero cogió 9 rebotes, dio 6 asistencias y recuperó 3 balones. A veces no hace falta meter canastas para ser el mejor.

El arranque del partido se desarrolló según lo esperado. El Valencia defendía con solidez llevando al Unicaja al límite de la posesión, aunque por suerte para el equipo malagueño apareció McCallum para suplir las malas decisiones de Nedovic. El serbio no tuvo un comienzo de encuentro lo que se dice positivo, pues fue un agujero en defensa. Rafa Martínez lo aprovechó y logró tres triples ante la pasividad de la estrella del Unicaja. El acierto de los visitantes desde la línea de 6,75 marcó el primer cuarto con cinco aciertos. No fue un problema para el Valencia que Abalde, un alero, jugase como base. El equipo malagueño no supo presionarlo para crearle problemas a la hora de subir el balón. Suyos fueron los últimos cinco puntos de su equipo en el primer acto (20-21).

Y mañana, otra vez cara a cara, pero en la Euroliga (20.45 horas)

El de ayer fue el primero de los dos asaltos entre el Unicaja y el Valencia esta semana, pues los dos equipos se volverán a medir mañana en partido correspondiente a la primera jornada de la segunda vuelta de la Euroliga (20.45 horas). Después del intenso e igualado encuentro de anoche, los actores volverán a ser los mismos, aunque el Unicaja no tendrá la presión de la clasificación por la Copa del Rey. La situación del cuadro malagueño en la Euroliga es mucho más cómoda, pues acumula cuatro victorias seguidas, todo lo contrario que el Valencia, que sólo ha ganado uno de los últimos once encuentros que ha jugado.

El conjunto valenciano mantendrá las bajas de jugadores como San Emeterio, Diot o Vives, que será operado del tobillo hoy y estará dos meses de baja. En el Unicaja todo hace indicar que volverá a ser baja Dragan Milosavljevic, que ya se ha entrenado con sus compañeros, pero que en principio no va a jugar ante el Valencia.

Las tornas cambiaron en el segundo cuarto. El equipo malagueño fue esta vez el que marcó el ritmo gracias a su defensa. Suárez, Salin y Alberto Díaz fueron claves, especialmente los dos españoles. Suárez se adueñó de los rebotes y buscó siempre a Shermadini en posiciones interiores. Jugando un buen baloncesto, el Unicaja se situó 38-32 después del sexto punto de Dani Díez en este cuarto. La entrada en el partido de Nedovic y McCallum volvió a restar solidez al juego del equipo y el Valencia no tardó en ajustar el partido antes del descanso (42-41).

Para ganar al final, el equipo malagueño necesitaba al mejor Nedovic (2 puntos, 3 pérdidas y -2 de valoración) y el problema es que su par, Rafa Martínez logró 14 puntos con 4/5 en triples en la primera parte.

Reacción

Y por ahí comenzó a cambiar el partido. Nedovic logró siete puntos en cinco minutos y su capacidad para desbordar generó muchos espacios para sus compañeros. El Unicaja dominaba el rebote ofensivo, con continuas segundas opciones y hasta terceras. Para rematar llegaron los triples, tres seguidos, más que en todo el primer tiempo. El resultado fue un parcial de 15-6 a los 27 minutos y una renta de diez puntos (57-47), que obligó a Txus Vidorreta a parar el partido. Pudo escaparse el equipo malagueño, pero en lugar de eso falló los tres ataques siguientes y dio vida al Valencia que se colocó a seis puntos antes del acto decisivo (57-51).

La sequía del Unicaja se prolongó peligrosamente. Shermadini se pasó cinco minutos pidiendo el balón dentro de la zona sin que ninguno de sus compañeros fuese capaz de meterle un balón. El Valencia no tuvo problemas para anotar. Dos triples de Doornekamp completaron el parcial de 0-10 del equipo visitante (57-57). El Unicaja sufría en cada ataque y sobrevivió con la garra de Suárez y Díez. Fue entrar Nedovic y, al fin, darle un buen balón al georgiano. Algo que fue celebrado por los aficionados. El serbio, además, logró un triple imposible desde ocho metros que dio al Unicaja siete puntos de ventaja a tres minutos del final (68-61).

Se empeñó en complicarse las cosas el conjunto de Plaza en los instantes finales. El cansancio de Nedovic era evidente y eso le nubló las ideas. Tres ataques fallados y el Valencia respondió poniéndose a un punto a falta de 35 segundos (68-67). Dos tiros libres anotados por Waczynski fueron providenciales y Rafa Martínez, con una antideportiva sobre Nedovic, acercó al Unicaja a la Copa.

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