La amenaza de una ACB sin los equipos de Euroliga

El Martín Carpena, en un partido de Euroliga /Salvador Salas
El Martín Carpena, en un partido de Euroliga / Salvador Salas

«Si la Euroliga está creciendo y la ACB no, nos veremos obligados a elegir uno», dice el presidente del Baskonia. En 2017 el Unicaja ya formó parte de reuniones con los 'grandes' para estudiar esa alternativa

Enrique Miranda
ENRIQUE MIRANDAMálaga

Es un argumento que se lleva escuchando varios años. Una hipotética situación futura que, a base de repetirse, cada vez se ve menos descabellada. ¿Serían capaces los equipos de Euroliga de renunciar a jugar la ACB para centrarse solo en la máxima competición europea? Una Liga Endesa sin Real Madrid, Barcelona o Baskonia perdería mucho potencial y no parece viable, aunque de vez en cuando surge alguien que se dedica a avivar esta llama. Esta semana fue el presidente del Baskonia, Josean Querejeta, en una entrevista en Radio Vitoria y fue bastante claro: «Si la Euroliga está creciendo y la ACB no, nos veremos obligados a elegir uno».

El máximo responsable del Baskonia, que tiene una buena relación de amistad con Jordi Bertomeu, presidente de la Euroliga, vaticina que la ACB se quedará sin sus equipos de Euroliga, si no hay cambios en la competición española. «En este momento hay una muy buena competición en Europa, que es la Euroliga. También hay una buena competición nacional, que es la ACB. La ACB, para avanzar, debe llevar a cabo acciones importantes, especialmente en el campo económico. Si no, llegará un momento en que, si la Euroliga está creciendo y la ACB no, nos veremos obligados a jugar en una sola competición. Creo que sucederá tarde o temprano, lo he estado diciendo durante mucho tiempo y tendremos que estar preparados para esa situación«, dijo.

Ya en 2017 hubo un amago de motín por parte de los equipos de Euroliga, entre los que estaba entonces el Unicaja. Real Madrid, Barcelona, Baskonia y Unicaja abandonaron una reunión en la ACB en la que se discutía sobre el número de equipos en la competición y amenazaron con crear una liga paralela. Aquella foto de Albert Soler (Barcelona), Juan Carlos Sánchez (Real Madrid), Josean Querejeta (Baskonia), y Eduardo García, presidente del Unicaja, reunidos en un restaurante de Barcelona dio mucho qué hablar sobre el cisma de la ACB.

Aunque no parece un escenario cercano, la realidad es que la Euroliga ha dado este verano otro duro golpe a la ACB, con la decisión de suprimir que las ligas nacionales sean una vía de clasificación para la Euroliga. Equipos como el Unicaja, que se han quedado descolgados de la máxima competición europea, tenían en la Liga Endesa una opción de regresar a la Euroliga. Ahora ya solo lo puede lograr siendo finalista de la Eurocup o recibiendo una invitación. En lo que respecta a la competición en sí, la Euroliga e incluso la Eurocup cada vez atraen a jugadores más importantes a nivel mundial, profesionales procedentes de la NBA que hacen que la Liga europea no tenga competencia en el Viejo Continente en cuanto a espectáculo y organización.

En otras ligas europeas, con mucho menos potencial que la ACB, los grandes clubes como el CSKA o el Maccabi centran sus esfuerzos en la Euroliga. Este año por ejemplo el Olympiacos sólo competirá en Europa y tendrá un segundo equipo para jugar su liga nacional, tras bajar a la segunda división por motivos extradeportivos. Pero claro, abandonar la ACB le supondría a los equipos españoles dejar de competir en Copa, Supercopa y Liga y por lo tanto perderían la opción de ganar títulos. La Euroliga solo la gana uno y es muy complicado hacerlo. Además hoy por hoy son los partidos de la competición española los que se celebran en fin de semana y por lo tanto tienen más capacidad para atraer público a los pabellones.