Casimiro se reencuentra con Rowland

El técnico protagonizó un tenso episodio con el ahora base del Fuenlabrada, rival este jueves, durante su primera etapa en el Unicaja

Luis Casimiro. /SUR
Luis Casimiro. / SUR
Juan Calderón
JUAN CALDERÓN

A finales de marzo de 2012 el Unicaja acudió a Luis Casimiro para salvar la temporada y la presencia en la Euroliga la siguiente campaña. El proyecto dirigido por Chus Mateo hacía aguas con aquella demoledora racha de 14 derrotas en 15 encuentros. Había mucho en juego y el técnico dio plenos poderes para decidir sobre una plantilla que firmó un sensacional primer tramo de la temporada, pero que luego se desplomó por completo.

El ahora entrenador del equipo malagueño se encontró un grupo muy tocado, con diferencias internas y la necesidad de un cambio para salir a flote. Si el Unicaja acababa por debajo del noveno puesto perdería la plaza en la Euroliga, así que había que tomar decisiones drásticas. Antes de su llegada, había sido descartado Gerald Fitch, el puntal ofensivo del equipo, y por el camino también se fichó del Melilla a Troy DeVries de la LEB Oro...

Casimiro llegó con mano dura. Los bases del equipo, Valters y Rowland no carburaban y necesitaba que el juego tuviese algo de lógica; más criterio. Citó a Pepe Pozas y Alberto Díaz para entrenar con el primer equipo y finalmente se decantó por el segundo precisamente por eso, por ser más base que escolta y por su capacidad defensiva.

En el intento de hacer reaccionar al equipo, los entrenamientos fueron muy tensos hasta llegar al episodio que ocupa este reportaje. El técnico manchego, descontento con la actitud de Rowland durante una sesión, se dirigió al estadounidense recriminándole y se situó frente con frente con él zarandeándolo. La cosa no fue a mayores, y Rowland apartó el gesto esgrimiendo una sonrisa.

Ya nada fue igual para el jugador estadounidense que había sido uno de los fichajes más destacados esa temporada, pero no dio el nivel esperado. Aunque siguió jugando, Berni y Alberto Díaz se repartieron buena parte de los minutos en el puesto de base. Rowland tenía un año más firmado y el Unicaja rescindió el contrato del ahora base del Fuenlabrada.

Como es lógico, el tiempo cura las heridas y aquel cara a cara entre Casimiro y Rowland quedó ya en una anécdota propia de la tensión que vivía esos días un Unicaja que se jugaba entrar en el 'play-off' y mantener la plaza en la Euroliga. No se consiguió lo primero, pero se mantuvo el salvoconducto para la competición europea con un noveno puesto.

35 años y 14 equipos

El base con pasaporte búlgaro hizo luego carrera por Europa. Jugó en el Riga de la liga letona y firmó dos muy buenos años en Turquía con el Banvit, para pasar luego por el Hapoel Jerusalén y jugar la Euroliga con el Khimki. Tras otra parada en Turquía, fichó en febrero por el Fuenlabrada, el decimocuarto equipo de su carrera a los 35 años.

El jugador con pocas nociones tácticas que pasó por el Unicaja en 2012 ha evolucionado hacia un estilo más completo, con mejor visión de juego y manteniendo parte de la potencia que lucía hace 7 años en Málaga. En un Fuenlabrada que lucha por mantener la categoría, Rowland es una pieza clave. Esta temporada ha tenido partidos brillantes y fue el mejor jugador de la decimocuarta jornada cuando acabó con 28 puntos después de firmar 20 puntos, 6 rebotes y 6 asistencias en la victoria de su equipo ante el Breogán, un rival directo por la permanencia.