El Unicaja rompe su mala racha fuera

Kyle Witjer se aproxima a canasta./ACB FOTO
Kyle Witjer se aproxima a canasta. / ACB FOTO

Pese a sus múltiples altibajos, logró ganar en la pista del Estudiantes

ENRIQUE MIRANDAMálaga

El Unicaja volvió a ganar lejos de Málaga y logró su segunda victoria consecutiva tras el batacazo de Valencia. Hay que quedarse con eso y pensar que aún hay cuatro partidos para mejorar antes de las eliminatorias por el título. Porque el cuadro malagueño venció ayer en la pista del Movistar Estudiantes (72-80), pero lo hizo con lo mínimo exigible ante un rival muy mermado, con bajas importantísimas (Brizuela, Gentile y Suton) y que además no tuvo el día en el tiro exterior. Cuesta ver la actual versión del Unicaja dando la sorpresa en los 'play-off', aunque al menos el triunfo de ayer sirve para asentarse entre los ocho primeros. Con la cuarta plaza ya muy complicada, el objetivo tiene que ser asegurarse la presencia en la fase final cuanto antes.

72 Movistar Estudiantes

(21+19+18+14): Clavell (5), Cook (7), Caner-Medley (6), Whittington (24) y Vicedo (4) -equipo inicial-, Sola, Etou, Hakanson (16), Arteaga (6) y Lamprapoulos (4).

80 Unicaja

(21+21+19+19): Salin (3), Milosavljevic (6), Shermadini (12), Roberts (9) y Wiltjer (17) -equipo inicial-, Fernández (10), Díez (4), Díaz (5), Waczunski y Lessort (14).

Árbitros
Emilio Pérez, Vicente Bultó y Rubén Sánchez. Sin eliminados.
incidencias
Partido correspondiente a la trigésima jornada de la Liga Endesa disputado en el Palacio de Deportes (WiZink Center) de Madrid ante 8.013 espectadores.

El juego del equipo de Luis Casimiro sigue mostrando muchas lagunas y una irregularidad muy peligrosa. Plantea minutos de buen baloncesto y acierto –casi siempre con Alberto Díaz en cancha– que se desvanecen dos posesiones después. Ante el conjunto estudiantil, en varias ocasiones pareció romper el partido para encajar a continuación abultados parciales en contra. Sigue sin haber consistencia y la temporada está ya cercana a su fin.

Al menos se acabó con esa pesada losa que era ganar a domicilio. Desde el lejano mes de diciembre de 2018 no lograba ganar el cuadro malagueño a domicilio en la Liga Endesa y su serie era de siete derrotas consecutivas como visitante. Se atisba reacción tras el toque de atención del club motivados por las derrotas en Lugo y Valencia, y sería bueno lograr una tercera victoria consecutiva para ganar algo de confianza. El equipo de Los Guindos tendrá una semana para preparar el próximo encuentro, el jueves 9 en casa ante el Montakit Fuenlabrada, otro de los equipos que luchan por la permanencia.

El Unicaja empezó el partido centrando su ataque en Wiltjer, que cuando está fresco y con confianza suele aportar minutos de mucho acierto. El canadiense le dio las primeras ventajas al cuadro visitante, pero el Movistar Estudiantes empezó a atacar sobre la posición de Shermadini para que Whittington lograse puntos fáciles.

Parciales a favor y en contra

Transcurridos los primeros cinco minutos, el partido ya estaba igualado (10-12) y prácticamente en esa dinámica de intercambiar canastas y de rentas muy cortas se desarrolló el encuentro en toda la primera mitad. El primer parcial terminó con empate a 21 tras una canasta en el último segundo de Dani Díez.

Intentó Luis Casimiro frenar la aportación de Whittington con la entrada de Lessort, mucho mejor defensor que Shermadini. Además el pívot francés aportó al Unicaja una opción clara en ataque en las cercanías del aro. Sin embargo, Omar Cook manejaba el tiempo del partido a la perfección. El veterano exjugador del Unicaja –aún conserva el récord de valoración del conjunto malagueño, con 46 puntos ante el Granada en 2010– estuvo brillante en la dirección de su equipo, con 13 asistencias. El ataque visitante era demasiado estático y tampoco tuvo acierto, con algunos fallos en tiros sin oposición. Al descanso se llegaba con 40-42 y la sensación de que el Estudiantes hacía su partido.

El tercer parcial empezó como el primero, con el Estudiantes atacando la defensa de Shermadini. El resultado fueron seis puntos seguidos de Arteaga. El Unicaja mejoró su ataque, empezó a mover bien el balón y ahora sí le entraron los triples (13 arriba). También cerró filas en defensa y controló mejor el rebote. Lo tenía todo en su mano para romper el partido en el tercer parcial, pero tras un tiempo muerto, el cuadro malagueño se volvió a relajar y recibió un parcial de 9-2 (58-61).

Quedaban por delante 10 minutos de un partido muy irregular por parte de ambos equipos. Empezó el Unicaja a gran nivel con un parcial de 9-0, con buenos minutos de Salin que anotó un triple y provocó dos faltas en ataque y dos mates de Lessort. Se volvía a poner el Unicaja 12 arriba y acto seguido, otro parcial en contra de 7-0 (65-70).

A falta de tres minutos para el final, el entrenador del Unicaja recurrió a Alberto Díaz y cinco puntos importantes de Jaime Fernández devolvieron la tranquilidad al cuadro visitante, que ya no dejó escapar la victoria (72-80).