Digno final a un año frustrante para el Unicaja

Lessort, que no hizo un buen partido, se marcha de la pista con la mirada al suelo. /LOF
Lessort, que no hizo un buen partido, se marcha de la pista con la mirada al suelo. / LOF

El equipo cayó eliminado en Valencia, aunque elevó su nivel en los 'play-off'

Enrique Miranda
ENRIQUE MIRANDAMálaga

Punto y final a la temporada del Unicaja. Lo que empezó siendo un curso muy ilusionante terminó en la desilusión lógica de caer eliminado en el tercer partido de una serie de cuartos muy igualada ante el Valencia Basket (79-76).

Fue un digno final, porque el conjunto que entrena Luis Casimiro ha dado una gran imagen en estos 'play-off', en los que ha competido de tú a tú ante el equipo valenciano, claro favorito sobre el papel, con más presupuesto, mejor plantilla y campeón de la Eurocup. El Unicaja tuvo cerca de su mano las semifinales, sobre todo por dejar escapar el partido de Málaga, y se va de vacaciones en la primera ronda de 'play-off'.

«Ha sido una temporada buena y con lo de hoy sería muy buena», decía Luis Casimiro antes del encuentro, haciendo balance. Quizás es una visión optimista, pese a que el equipo ha terminado haciendo un buen baloncesto. Pero la exigencia de un club como el Unicaja, de los más importantes de la Liga Endesa y de la Eurocup, tiene que ser alta y esta temporada no ha logrado superar ninguna de las tres eliminatorias que ha jugado en la disputa de los títulos. Perdió de manera contundente ante el Iberostar Tenerife en la Copa del Rey, y cayó eliminado en cuartos de la Eurocup ante un Alba de Berlín que no era favorito pero que fue mejor. En la Liga Endesa sí se ha mostrado más regular y ha terminado quinto, acorde a su presupuesto. De esas tres eliminatorias, la de la Eurocup fue la más decepcionante y la que ha marcado el devenir del resto de la temporada.

La campaña es frustrante porque había muchas expectativas puestas y porque queda la duda de qué hubiera pasado sin lesiones. Se hizo un buen equipo sobre el papel, con tres fichajes de equipos de Euroliga (Roberts, Wiltjer y Lessort ) y uno de los mejores nacionales de la ACB (Jaime Fernández). En los casos del francés y del madrileño hubo que pagar una cláusula de salida a sus anteriores clubes. Se configuró un equipo con hechuras para volver a pelear por el título de la Eurocup y regresar a la Euroliga, pese a que desde la entidad no se quisieran fijar esta meta como un objetivo y sí como una ilusión.

Plaga de lesiones

Para llevar las riendas del equipo se eligió a Luis Casimiro, un entrenador veterano, con títulos y finales en su historial y que conocía perfectamente tanto al club como las competiciones que se disputaban.

El gran inicio de año también contribuyó a pensar en que se podía llegar lejos esta temporada. No ha sido así, aunque es de justicia mencionar que las lesiones le han restado un enorme potencial al conjunto malagueño. Alberto Díaz, Carlos Suárez y Jaime Fernández, tres hombres capitales, se perdieron largos tramos de la temporada y tardaron en reintegrarse en la plantilla. Tampoco se acertó desde el club con la forma de afrontar las bajas, porque el fichaje de Boatright no salió bien, pese a ser un jugador contrastado. Por Suárez se decidió no fichar ante los condicionantes del mercado y la presencia de Viny Okouo en la plantilla, con el que prácticamente no se ha contado, restó una rotación interior más en las posiciones interiores. Para colmo, Salin se ha perdido estas eliminatorias por el título.

Ahora toca aprender de los errores y empezar a trabajar con todos los sentidos puestos ya en la próxima temporada, especialmente en los despachos. El presidente Eduardo García y el director deportivo Carlos Jiménez llevarán la voz cantante en la configuración del equipo, de la mano de Luis Casimiro, que seguirá al frente del equipo. Habrá varios cambios en la plantilla, se esperan entre cuatro y cinco bajas respecto a los 12 que han competido contra el Valencia, aunque se tratará de mantener la columna vertebral.

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