Lessort obra el milagro en Berlín

El mate de Lessort/EUROCUP
El mate de Lessort / EUROCUP

Una espectacular canasta del francés a dos segundos del final culmina una gran reacción y da la posibilidad de sentenciar la serie el viernes (90-91)

Juan Calderón
JUAN CALDERÓN

veces los jugadores, los equipos y los entrenadores ponen realmente complicado explicar lo que pasa en una cancha de baloncesto. Este deporte tiene la peculiaridad de cambiar las emociones y los estados de ánimo en cuestión de minutos y segundos; por eso es tan apasionante e impredecible. El Unicaja pasó ayer del desastre a la euforia en sólo unos instantes para acabar derrotando al Alba Berlín (90-91) tras una formidable remontada, culminada con un sensacional mate de Lessort a falta de dos segundos para el final. Con el partido muriendo, Roberts se jugó un triple que no entró y el francés elevó sus brazos al cielo para atrapar el balón, machacar con rabia el aro del equipo alemán y sentenciar el encuentro. El francés, factor diferencial por su energía y sus puntos (no falló ni un solo lanzamiento) ponía la guinda a un gran trabajo colectivo en defensa en la segunda parte después de un primer tiempo horrendo y que en nada hacía presagiar el desenlace del partido.

90 ALBA BERLÍN

91 UNICAJA

parciales
29-17; 29-22; 12-27; 20-25
Árbitros
Latisevs, Silva y Racys
Cancha
Max Schmeling Halle, 6.322 espectadores, según datos oficiales

La canasta de Lessort resucitó a un equipo moribundo y que se arrastró por la pista en la primera parte, pero que tuvo coraje para reaccionar. Ahora todo cambia para el Unicaja, que el viernes (20.45 horas) tendrá la posibilidad de sentenciar la serie en Málaga si vuelve a ganar al Alba Berlín, un buen equipo que pondrá las cosas difíciles. Por eso, será determinante que el Palacio arrope a los pupilos de Luis Casimiro.

El comienzo del partido fue el esperado, con el Alba atacando compulsivamente, pero la sorpresa es que defendía también a un gran nivel. Del 9-7 de los primeros tres minutos se pasó al 21-7. El carrusel de pérdidas y fallos desde la línea de tres del Unicaja (2-10 en el primer cuarto) le puso las cosas fáciles a un Alba que jugaba a placer. Pidió un tiempo muerto Casimiro que no arregló nada. Su equipo era incapaz de meter un balón a los pívots y los lanzamientos llegaban después de malísimas decisiones (29-17, min.10).

La aparición de Lessort y Boatright le dio algo de más mordiente al juego del equipo malagueño. El francés dominaba y recibía buenos balones de Suárez. A pesar de esto, lo más cerca que estuvo de su rival fue a diez puntos (34-24), porque cedía demasiados rebotes en defensa y porque sus canastas llegaban con cuentagotas. El rapidísimo ritmo del Alba pillaba una y otra vez a los cajistas con los pantalones bajados en defensa. La estadística del equipo malagueño daba susto con 3/16 en triples, 8 pérdidas y 29 puntos encajados, al descanso perdía 58-39. Si después del desastre de Vitoria se esperaba una reacción, el equipo volvía a decepcionar.

Hacía falta un milagro para que el Unicaja volviese a un partido que tenía perdido. La única forma de hacerlo era defender, defender y defender. No hizo falta esperar mucho para comprobar que la actitud de los jugadores era otra. Metían manos en defensa, hacían buenas ayudas, tapaban las líneas de pase. Esto obró el milagro. Con una mejor defensa, pudo correr algo más, tener tiros liberados y la confianza fue en aumento. La renta local no paraba de bajar con un Waczynski desconocido que lo metía todo. A los 27 minutos el Unicaja empataba a 63 después de un parcial de 5-21 en el que el equipo alemán sólo logró una canasta en juego. No completó la remontada, pero cambió la dinámica y llegó al último cuarto perdiendo por 70-66.

La tendencia del choque tuvo continuidad con un Unicaja defendiendo a gran nivel y con sus pívots dominando por completo. A falta de tres minutos para el final ganaba 80-84 después de un triple de Milosavljevic. Tenía el partido encarrilado, pero un triple precipitado de Salin y dos malas decisiones de Roberts dieron aire a un rival que seguía peleando. No perdonó las concesiones el Alba, que con un enorme acierto en los triples enlazó un parcial de 10-0 a falta de 1:40 (90-84). Lessort anotó dos tiros libres, y Wiltjer acertó uno y cogió un rebote providencial para anotar y apretar el partido más todavía (90-89). A falta de 13 segundos el francés puso un tapón clave, pero lo mejor estaba por llegar. Roberts fallaba el triple y Lessort atrapaba el balón en al aire para machacar y sentenciar.

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