El Unicaja, diez minutos y poco más

Shermandini realiza un mate durante el encuentro. /Efe
Shermandini realiza un mate durante el encuentro. / Efe

Saca adelante sin brillo su último encuentro del año y da un paso más para ser cabeza de serie en la Copa del Rey

JUAN CALDERÓN
80 D. Gipuzkoa Basket

Nevells (13), Dani Pérez (8), Corbacho (12), Burjanadze (15), Barro (4)- cinco inicial- Jorge Gutiérrez (7), Bobrov (8), Sekulic (11), Salvó (2), Van Lacke, Oroz y Maiza.

94 Unicaja Málaga

Salin (10), Roberts (14), Waczinski (6), Wiljer (7), Shermadini (14)- cinco inicial- Fernández (13), Díez (5), Díaz (2), Stilma, Milosavljevic (8), Lessort (14). Okouo (1)

parciales.
28-25; 45-41; 68-66; 80-94.
árbitros.
García González, García Ortiz y Zamorano
cancha.
2.316 espectadores en el Donostia San Sebastián Arena.

A nadie le amarga una victoria, pero hay muchas formas de conseguirla. El Unicaja encaraba el choque de ayer ante el Gipuzkoa, colista de la Liga Endesa, como una prueba para el encuentro que disputará el miércoles ante el Valencia en un duelo clave en la Euorcup. Visto lo visto en San Sebastián, las sensaciones que arrojó el juego del conjunto malagueño no fueron buenas. Fue siempre a rueda del peor equipo de la Liga, del que menos puntos mete, y al que sólo logró superar en un último cuarto desastroso del conjunto vasco (80-94). La diferencia en el marcador no refleja los apuros por los que pasó el Unicaja, que echa de menos más de lo que se esperaba a Carlos Suárez.

Un buen último cuarto evitó el sonrojo en la pista del colista con Roberts al mando de las operaciones y con Milosavljevic decidiendo inesperadamente desde la línea de tres puntos. Hubo una notable mejora defensiva, una mejor actitud y la habitual alegría ofensiva acabó con la oposición de un Delteco Gipuzkoa hundido por un carrusel de pérdidas. En cualquier caso, la victoria vale lo mismo que si hubiese hecho gala del juego brillante de hace unas semanas y permite al Unicaja dar un paso más para ser cabeza de serie en la Copa del Rey, pues la clasificación es ya virtual.

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El comienzo del partido fue una lucha de pequeños duelos. El Unicaja trataba de atacar a Corbacho, que sin embargo mantuvo por delante a su equipo con su excelente lanzamiento de tres. Trataba de responder Wiltjer también desde el perímetro, pero Burjanadze castigaba la debilidad defensiva del canadiense con acciones interiores. El resultado fue que el equipo malagueño nunca estuvo cómodo, pese a que en algunas fases llegó a mandar en el partido con los triples de Salin (14-17, min. 16). Sekulic comenzó a crear muchos problemas al Unicaja, en parte porque las dos faltas de Lessort en un minuto obligaron a Casimiro a recurrir a Okouo. Cinco puntos seguidos del pívot dieron al Gipuzkoa la primera ventaja clara (24-19), que, además, se estaba mostrando casi infalible desde la línea de personal. El peor ataque de la Liga le hizo un roto al Unicaja en un primer cuarto que acabó 28-25.

Malos minutos

Los problemas aumentaron para el conjunto cajista, que era incapaz de encontrar soluciones en defensa para los desafíos que le planteaba su rival, como por ejemplo el emparejamiento del ucraniano Bobrov con Dani Díez. El pívot del conjunto vasco ganó claramente el duelo y la renta local creció hasta el 35-27 en el arranque del segundo cuarto. En un intento por dar ese paso adelante en defensa que se precisaba, el Unicaja cometió demasiadas faltas que permitieron a su rival anotar con facilidad. Sólo cuando fue capaz de encontrar a Shermadini dentro de la zona, el equipo cajista pudo acercarse en el marcador (40-38, min. 17), pero, como seguía sin dar el nivel en defensa, encaró la segunda parte perdiendo 45-41.

Dos triples seguidos de Milosavljevic en el ecuador del tercer cuarto resultaron decisivos

La actitud y la intensidad fueron mejores en el tercer cuarto y esto permitió que el equipo malagueño tomase el mando del partido. Waczynski y, especialmente, Lessort lideraron la reacción con un parcial de 7-14 para ponerse por delante por primera vez en muchos minutos (52-55, min. 25). El francés, que hizo la tercera falta nada más empezar la segunda parte, firmó unos minutos sensacionales con 12 puntos casi seguidos. Cuando parecía que el Unicaja podía noquear a su rival, volvió a dar facilidades en defensa y aceptó un intercambio de canastas fáciles del que no salió bien parado. Quizá la clave estuvo en el pésimo porcentaje de tres, con un pobre 3/19 (de hecho, no logró ni un triple en un cuarto que acabó 68-66).

El partido comenzó a ponerse de cara en el último acto con una antideportiva sobre Salin. Comenzó ahí un parcial de 2-10 que fue determinante. Se encontró el Unicaja con la inesperada colaboración de su rival, que se convirtió en una máquina de perder balones. Así, el conjunto de Casimiro sólo tuvo que aprovechar las continuas concesiones de su rival para primero ponerse por delante y luego romper el choque. Con 74-76 fueron claves dos triples desde la esquina de Milosavljevic y la ventaja creció hasta los diez puntos (74-84). No encontró respuesta el cuadro vasco, que estaba noqueado y que seguía perdiendo el balón casi en cada ataque. El último cuarto no reflejó las dificultades que encontró el Unicaja durante 30 minutos ante el colista de la Liga. Tan decidido estaba el choque que el técnico del equipo malagueño hizo debutar al canterano Morgan Stilma.

 

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