Al Unicaja se le atraganta el regreso (93-86)

Fernández, el más valorado del Unicaja, trata de controlar el balón ante Birgander./Agencia Lof
Fernández, el más valorado del Unicaja, trata de controlar el balón ante Birgander. / Agencia Lof

El cuadro malagueño cae ante el Joventut tras una primera mitad horrible

ENRIQUE MIRANDAMálaga

93 Divina Seguros Joventut

Laprovittola (28), Ventura (5), Dawson (16), Harangody (13), Birgander (6) -equipo inicial-, Todorovic (10), López Arostegui (5), Morgan (8), Dimitrijevic (2) y Nogués (-).

86 Unicaja

Roberts (2), Milosavljevic (8), Waczynski (9), Wiltjer (20), Lessort (9) -equipo inicial-, Salin (8), Díez (4), Fernández (19), Shermadini (4), Suárez (-) y Díaz (3).

parciales.
27-19, 28-21, 15-18 y 23-28.
árbitros.
Calatrava, Oyón y Sánchez Sixto. Señalaron falta técnico al entrenador del Unicaja, Luis Casimiro (min. 31), y descalificaron al jugador del Divina Seguros Joventut Marko Todorovic (min. 40). Sin eliminados.
cancha.
Partido de la undécima jornada de la Liga Endesa, disputado en el Palau Olímpic de Badalona ante 4.176 espectadores. Se guardó un minuto de silencio en recuerdo del expresidente del Joventut Genís Llamas, fallecido el pasado lunes.

Había muchas ganas de volver a ver al Unicaja tras estas dos semanas de paréntesis por las dichosas ventanas FIBA que ya pocos defienden. Regresaba el equipo malagueño a la competición pero por momentos pareció que aún estaba en pleno parón. Perdió en Badalona por 93-86 en un mal partido, quizás de los peores en lo que va de temporada, sobre todo en la primera mitad. Pocas veces se ha visto el conjunto de Luis Casimiro tan superado por la situación como en los dos primeros cuartos ante el Divina Seguras Joventut, un equipo que aspira a meterse en la Copa del Rey y que saca músculo en su cancha.

No es fácil volver a la Liga Endesa tras dos semanas de viajes con sus selecciones para algunos y descanso y entrenamiento individual para otros. Tampoco es sencillo readaptar el equipo tras el regreso de un jugador lesionado de larga duración, como Alberto Díaz. Pero la derrota no se debe justificar en ninguno de estos dos factores. Fueron la falta de intensidad defensiva y la ausencia de juego interior en detrimento del triple las causas que pusieron el triunfo en bandeja a un Joventut que contó con un Laprovittola sobresaliente. Se sabía que el argentino es el auténtico termómetro y motor del Badalona y se le dejó terminar el partido con 28 puntos y 9 asistencias.

La derrota del Unicaja se cimentó en la primera mitad, con dos primeros cuartos en los que se pareció más el equipo inseguro y por hacer que se vio en pretemporada que al que peleaba antes del parón por acercarse a la cabeza de la clasificación. Se encontró a un Joventut muy bien plantado, con las ideas claras y un par de marchas más que el cuadro malagueño. En ataque, como el conjunto de Luis Casimiro no tenía las ideas claras, se encomendó al tiro de tres, en principio con acierto. El problema estaba en el otro lado de la cancha, ya que la defensa malagueña daba facilidades una y otra vez a los jugadores del conjunto catalán. El parcial de 11-2 provocó que Casimiro parase el partido (22-14).

Mal segundo cuarto

Pese a que la entrada de Jaime Fernández aportó más verticalidad al ataque malagueño, la defensa seguía sin funcionar y el panorama no mejoró. El primer cuarto se cerraba con 27-19 a favor del Joventut, con siete pérdidas del Unicaja y cero puntos en las inmediaciones del aro.

El segundo parcial sirvió para confirmar que lo del Unicaja no era una pájara pasajera. El Joventut empezaba con dos triples consecutivos y Carlos Suárez, que suele ser muy fiable desde esa distancia, acumulaba cuatro tiros libres fallados. El capitán era el claro reflejo de que el cuadro de Los Guindos no estaba en el partido. Volvió a tener minutos de inspiración Wiltjer para sostener al Unicaja, pero Laprovittola dio un paso más en el control del partido. Triples, penetraciones, canastas a aro pasado con rectificado... El argentino hacía de todo y la diferencia llegó a ser de 20 puntos, que se quedaron en 14 al descanso (55-40).

Se esperaba una reacción visitante tras el descanso y el Unicaja empezó haciendo lo que se había echado en falta en toda la primera mitad:jugar por dentro. Se puso a 10 (55-45) y era el momento para que los de Casimiro cambiaran la tendencia. Era fundamental apretar en defensa, aunque el israelí Dawson se mostraba imparable. El Unicaja aguantó el tipo y empezó a defender mejor, pero ahora la falta de acierto exterior le impidió avanzar (70-58).

Quedaba el parcial definitivo, que empezó con un triple de Díaz para rebajar la barrera psicológica de los diez puntos. Pronto respondió Laprovittola, que no estaba dispuesto a que nadie le fastidiase la fiesta. El base volvió a coger las riendas para sentenciar el partido, primero con tres tiros libres y después con un triple que ponía el 79-63. Quedaban aún seis minutos para el final, pero no daba el Unicaja muchas muestras de poder aportar más. El Joventut tenía suficiente colchón y, pese a los últimos intentos visitantes a la desesperada, amarró la victoria ante su público (93-86).

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