Shermadini campea en Europa

Shermadini impuso ayer su dominio bajo el aro visitante . /Eurocup
Shermadini impuso ayer su dominio bajo el aro visitante . / Eurocup

Colosal actuación del pívot que lideró la sólida victoria en la pista del Mornar Bar en la Eurocup

Juan Calderón
JUAN CALDERÓN

Seguramente el comentario generalizado entre los aficionados del Unicaja después del partido de anoche ante el Mornar Bar en la Eurocup es la gran actuación de Shermadini. Probablemente en esas conversaciones en el salón de casa, en el bar, en el autobús camino de la Universidad, el colegio o en el trabajo muchos se preguntarán por qué no se rentabilizó la temporda pasada al pívot georgiano como ahora se está haciendo. Cada entrenador tiene sus ideas, pero es evidente que esta versión del georgiano es la que fichó el Unicaja del Andorra cuando fue el mejor pívot de la Liga Endesa hace dos campañas. Un hombre de sus características a pleno rendimiento condiciona por completo un partido (2,17 de altura y 2,35 metros de envergadura), pero también hay que hacerlo jugar. Es decir, que reciba balones que pueda transformar en canastas sin demasiados movimientos. Para eso hace falta un buen juego colectivo, un base que sepa encontrarlo y paciencia moviendo el balón para dárselo en óptimas condiciones. Y eso fue lo que hizo el Unicaja anoche en Montenegro para ganar 85-96 y sumar su segunda victoria en esta Eurocup.

85 Mornar Bar

96 Unicaja

Árbitros
Koromilas, Reiter y Moritz. Bien. Sin eliminados.
cancha
Sportska Dvorana Topolica, 1.713 espectadores.
parciales
23-27; 14-20; 24-20; 24-29.

Es evidente que con sólo 'meterle' balones no basta, la calidad para hacerlo efectivos en canastas se tiene o no se tiene y a Shermadini le sobran recursos. Es un lujo. Su actuación ante el modesto Mornar Bar fue soberbio (26 puntos, 7 rebotes y 34 de valoración). Cada vez que salió a la pista cambió el partido. Fue imposible pararlo. Si el físico le respeta, el equipo malagueño tiene un arma fantástica. Además, anoche acompañó este dominio interior con la eficacia de su perímetro ofreciendo de nuevo un juego muy vistoso yu equilibrado. Entre tanto elogio a Shermadini no se puede pasar por alto la actuación de Jaime Fernández, que ha logrado un nivel sorprendente y anoche lo volvió a demostrar.

Lo amplio de la victoria puede llevar a confusión, porque este Mornar Bar puede dar algún susto que otro a equipos de mayor potencial debido a su anárquico estilo.

Este alocado juego del rival, con una insistencia total en los lanzamientos de tres, marcó el comienzo del encuentro. El equipo montenegrino neutralizó el dominio de Shermadini a base de triples. Pero la apuesta por el juego de perímetro tiene sus riesgos a poco que el acierto decaiga y fue lo que le pasó al Mornar, que de ganar 11-6 se vio perdiendo 13-19. Si antes el fue el pívot georgiano el que acaparó el juego, ahora le tocaba a Lessort. El problema fue que el francés no estuvo tan acertado cara al aro, especialmente desde la línea de tiros libres, por eso el regreso de los triples locales dejó el choque igualado al final del primer cuarto (21-22).

Errores de Lessort

Lessort falló seis tiros libres seguidos y el Mornar no tardó en empatar el choque en el segundo cuarto. El francés es un diamante por pulir e igual deslumbra con su físico que evidencia carencias técnicas en este tipo acciones. Casimiro lo sentó y devolvió a Shermadini a la pista. Todo cambió. Es llamativo cómo ahora el georgiano tiene un papel capital en el juego del Unicaja, mientras que la temporada pasada se echaba en falta precisamente esto, que recibiese balones más cerca del aro. A pesar de estar más vigilado, no tardó en comenzar en producir. Waczynski y él abrieron un parcial de 2-14 que casi rompió el choque. El Unicaja elevó su nivel defensivo, resolvió bien en ataque con jugadas simples y fáciles, pero igual de efectivas (31-43). Sólo Koenig mantuvo al cuadro montenegrino en el partido y evitó una ruptura total al descanso (37-47).

El arranque del Unicaja en la segunda parte fue decepcionante. Muchos errores y pérdidas permitieron el despertar del equipo local, que a los cinco minutos se colocó a sólo dos puntos (52-54). Fueron instantes de desconcierto en el cuadro malagueño al que Shermadini se encargó de devolver a la normalidad. Su recta final del tercer cuarto fue sobresaliente. Dominó por completó y evitó males mayores a su equipo (61-67).

No disminuyó el dominio total del georgiano, pero a este control del juego interior, el Unicaja unió, ahora de forma definitiva para hacerse con el partido, los triples. Waczynski fue el brazo ejecutor que culminó una excelente circulación de balón. Tres triples del polaco terminaron de sentenciar el encuentro al comienzo del último cuarto acabando así con la oposición local (64-77). Shermadini redondeó su sensacional actuación con ¡un triple!

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