El Unicaja tiene un diamante

Jaime Fernández se eleva para anotar una canasta con la mano derecha en el partido de ayer./Ñito Salas
Jaime Fernández se eleva para anotar una canasta con la mano derecha en el partido de ayer. / Ñito Salas

En un día poco brillante, el madrileño emerge con una actuación estelar para liderar el tiunfo cajista

JUAN CALDERÓN

Lean con atención los nombres que vienen a continuación. Babkov, Bullock, Marcus Brown, Garbajosa y Nedovic. Son cinco de los mejores jugadores de la historia del Unicaja en las últimas décadas. Algunos formaron parte de un equipo de mayor potencial que la actual plantilla malagueña. Todos firmaron actuaciones sobresalientes y dejaron huella con números en la historia del club y con sensaciones en la memoria de los aficionados. Pues ninguno de ellos firmó los números que está protagonizando Jaime Fernández en este primer mes y medio de competición. A veces, los medios de comunicación, los aficionados e incluso los clubes dan más valor a lo que viene de fuera, y quizá esto provoque que no se sea consciente a la explosión que está protagonizando el escolta madrileño de 25 años que ayer firmó una actuación sobresaliente para rescatar a su equipo de un mal partido y de la derrota. Fernández, MVP de la jornada, está convirtiendo lo excepcional en habitual: 24 puntos, 4 rebotes, 7 asistencias con 8/8 en tiros libres y 35 de valoración.

78 Unicaja

(20+19+14+25): Jaime Fernández (24), Milosavljevic (2), Waczynski (4), Wiltjer (9), Shermadini (9)- cinco inicial-, Suárez (10), Lessort (3), Díez (-), Salin (6), Okouo (2) y Roberts (9)

72 Breogán

(16+12+20+24): Cvetkovic (15), Vidal (-), Lofberg (13), Brown (6), Jordan (12)- cinco inicial- Úriz (-), Belemene (-), Sulejmanovic (-), Díaz (-), Redivo (12) y Volodymyr (14).

Árbitros
Calatrava, Serrano y Torres. Sin eliminados.
incidencias
Partido correspondiente a la octava jornada de la Liga Endesa, disputado en el Palacio de los Deportes José María Martín Carpena ante 7.670 espectadores.

Sobrevivió el Unicaja a un mal partido en el que nunca se sintió cómodo. No pudo correr, tampoco atacar rápido, perdió el rebote y falló muchos triples. Quizá los críticos del juego alegre y ofensivo visto hasta el momento estén ahora contentos y tengan algo de lo que verdaderamente quejarse. Y jugando mal, ganó porque defendió y porque tiene a un jugador, Jaime Fernández, que es el mejor nacional del momento, sino el mejor jugador de la Liga a día de hoy.

El comienzo fue un mano a mano entre Jordan y Shermadini debajo de los aros. Aunque el pívot del Unicaja era el principal sustento anotador de su equipo, sufría ante el jamaicano, que lo puso en aprietos y que con sus canastas permitió que el Breogán mandase en el partido en los cinco primeros minutos. La entrada de Salin y Lessort dio más consistencia defensiva al cuadro malagueño, que logró ponerse por delante. El finlandés logró el primer triple local a los siete minutos y abrió un parcial de 12-4 que lideró un Jaime Fernández un día más a gran nivel. Con una mejor defensa, el Unicaja cerró la primera parte mandando en el marcador y amenazando ruptura cuando en el segundo acto se colocó 29-20. Fueron minutos de desconcierto total en el equipo visitante, que demostró por qué es el tercer peor ataque de la ACB. Con el partido de cara, Casimiro aprovechó para permitir el debut de Okouo esta temporada en la ACB. Dejó algún detalle el congoleño, al que el técnico mantuvo en la pista pese a que el rival se acercó en el marcador. Una buena defensa del pívot y una canasta tras rebote ofensivo hicieron buena la confianza del técnico y fueron celebradas por la grada. El regreso de Jaime Fernández, que dio el susto de la mañana al doblarse la rodilla izquierda, confirmó la superioridad del Unicaja que llegó al descanso con la máxima renta 39-28.

Espejismo

La eléctrica jugada con la que comenzó la segunda parte, un robo de Milosavljevic con asistencia de Fernández a Wiltjer, fue un espejismo para lo que fue el cuadro malagueño en el tercer cuarto. Shermadini volvió a toparse con Jordan, hasta el punto de que Casimiro lo sentó descontento con su juego. Ahí quedó el cruce de impresiones entre ambos en el banquillo. Con un juego poco elaborado y sin una referencia interior clara, el Unicaja pasó por apuros. Se mantuvo por delante gracias a algún triple aislado de Salin y de un abusón Wiltjer. Como tampoco dominó el rebote, el Breogán se envalentonó y llegó al último cuarto con vida (52-48). El Unicaja pagó su 4/14 en triples, pero quizás más los 10 rebotes de más que cogió su rival en el tercer cuarto.

Un buen arranque del último cuarto, con Suárez como protagonista, dio algo de aire al Unicaja (57-51), pero el Breogán respondía bien desde la línea de tres y con un Gerun dejando detalles muy interesantes. Con cuatro minutos por delante y el rival otra vez pegado (65-60), Casimiro volvió a parar el partido apostando por un quinteto defensivo (Fernández, Salin, Milosavljevic, Suárez y Shermadini). La apuesta no fue del todo efectiva, pero apareció Jaime Fernández para ponerle el broche de oro a su gran actuación. Su acierto desde la línea de personal en los dos últimos minutos evitó un mal rato a su equipo.

 

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