El Unicaja impone su ritmo (89-76)

El Unicaja impone su ritmo (89-76)
Salvador Salas

El conjunto de Luis Casimiro domina a un correoso Gran Canaria y divierte al público del Palacio

Enrique Miranda
ENRIQUE MIRANDAMálaga

El Unicaja tiene claro a qué tiene que jugar. Defensa dura, transiciones rápidas y muchos tiros. Velocidad alta, anotación elevada y el que pueda, que siga el ritmo. Ayer el Gran Canaria no pudo hacerlo y cayó en el Palacio (89-76). Llegaba el conjunto insular de un largo viaje de vuelta de Estambul –la dureza de la Euroliga, que conoce bien el club de Los Guindos– y su plantilla es limitada y con varios veteranos. Por eso el conjunto de Luis Casimiro empezó el partido con una velocidad más, asfixió a su rival, provocó muchas pérdidas y al descanso ya ganaba por 14. La victoria no fue tan sencilla, porque el Gran Canaria demostró carácter para meterse en el partido al final, pero el Unicaja supo mantener el mando del encuentro para sumar la tercera victoria en la Liga Endesa. El público que acudió ayer al pabellón malagueño (7.512 espectadores) se lo pasó en grande con un equipo que hace un juego bonito y dinámico y que, por ahora, apunta buenas maneras.

89 Unicaja

Unicaja (22+27+20+20): Shermadini (17), Waczynski (0), Roberts (8), Wiltjer (7) y Fernández (22) -cinco inicial- Okouo (0), Díaz (3), Salin (5), Díez (0), Milosavljevic (8), Lessort (8) y Suárez (11)

76 Gran Canaria

(13+22+23+18): Hannah (12), Báez (11), Pasecniks (8), Rabaseda (11) y Strawberry (10) -cinco inicial- Oliver (2), Eriksson (0), Balvin (4), Paulí (3), Evans (5), Fischer (3) y Tillie (7).

No se descentró el cuadro local por la defensa de excesivos contactos del Gran Canaria ni por la labor arbitral, muy criticada ayer desde las gradas. Además, el Unicaja contó con un excelente Shermadini, que fue un quebradero de cabeza para los pívots visitantes. Cuando lo de correr no funciona, el georgiano es el faro en ataque del Unicaja, el hombre al que hay que mirar en primer lugar. También estuvieron a gran nivel Suárez, Milosavljevic o Díaz, aunque el que merece un capítulo aparte es Jaime Fernández. Pocos dudan ya de que el madrileño es el mejor fichaje del Unicaja de la temporada y ayer (24 de valoración) fue el líder que necesitó su equipo para sumar una victoria muy importante, contra un rival directo por los puestos de la clase alta.

Buen inicio

El Unicaja empezó fuerte, buscaba a Shermadini y los exteriores hacían daño, sobre todo Jaime Fernández y Roberts. Se encontraba el cuadro local cada vez más cómodo y la entrada de Suárez y Milosavljevic aportó consistencia. El equipo visitante se encontraba con muchas dificultades para encontrar el aro rival, mientras que el conjunto malagueño ya superaba los diez de ventaja, con un triple de Suárez. El primer parcial con un claro 22-13 para el Unicaja, que daba muestra del buen trabajo defensivo que estaban haciendo los locales. En el segundo cuarto el Gran Canaria reaccionó con tres triples seguidos de Báez, Hannah y Strawberry. Un parcial de 0-9 que ponía otra vez al Gran Canaria muy cerca (33-28). Además el conjunto de Casimiro estaba cediendo muchos rebotes en ataque y encontraba dificultades ante una defensa muy agresiva por parte del Gran Canaria. La entrada del madrileño revolucionó de nuevo al Unicaja, no sólo en ataque, ya que también aportó mucho en defensa, molestando a los exteriores visitantes y haciendo buenas ayudas. El Unicaja logró tener el mando del partido durante toda la primera mitad y se fue al descanso con 49-35.

El Gran Canaria trató de meterse en el partido en los primeros minutos del tercer cuarto. Pero el conjunto de Los Guindos era un martillo en ataque. Cada vez que el Gran Canaria se acercaba, se sacaba de la manga un parcial para poner de nuevo distancia por medio. Un 2+1 de Wiltjer y sendos triples de Fernández y Suárez ponía el marcador 19 arriba (69-50). Se confió el equipo malagueño, y el Gran Canaria mostró carácter y determinación. En los dos minutos y medio finales del cuarto los visitantes lograron un parcial de 0-8 para ponerle de nuevo interés al encuentro (69-58).

Se apretó de verdad el partido. Shermadini dominaba, pero cuando el georgiano se fue al banquillo, el Gran Canaria se creció. No le entraba nada al Unicaja y los de Maldonado rebajaron la barrera psicológica de los diez puntos. Entró en los dos últimos minutos de partido con una desventaja de sólo seis puntos, tras canasta de Tillie. Pero entonces Suárez atrapó un rebote en ataque clave y Jaime Fernández decidió que él iba a rematar la faena. Dos tiros libres, una canasta de dos, un robo y un triple para sentenciar. Suyos fueron los últimos siete puntos de los locales para poner el 89-76 final.

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