El Unicaja vence al Fuenlabrada en un mal partido

El Unicaja vence al Fuenlabrada en un mal partido
Germán Pozo

El cuadro cajista casi certifica la quinta plaza tras superar a su rival después de una prórroga (89-84)

Juan Calderón
JUAN CALDERÓN

Visto lo visto, lo mejor del partido fue el triunfo del Unicaja. Tendrán que quedarse con eso los aficionados malagueños, porque es evidente que el conjunto que dirige Luis Casimiro no atraviesa por un buen momento de juego y confianza. Este viernes superó al Montakit Fuenlabrada en un choque en el que careció de ritmo y acierto. Al menos sí demostró ambición para pelear por el triunfo hasta el final frente a un rival que tras la derrota se mete de lleno en la lucha por evitar el descenso. Fueron claves Lessort (18 puntos y 14 rebotes) y un Salin que fue decisivo con sus triples en la recta final (15 puntos y 5 rebotes)

89 Unicaja

(23+14+20+16+16): Roberts (12), Milosavljevic (10), Jaime Fernández (9), Wiltjer (6), Shermadini (10)- cinco inicial- Díaz (6), Stilma (-), Salin (15), Waczynski (3) y Lessort (18).

84 Fuenlabrada

Montakit Fuenlabrada (20+15+16+16+11): Rowland (10), Pako Cruz (12), Eyenga (14), O'Leary (5), Kravtsov (7)- cinco inicial- Popovic (9), Bellas (3), García (2), González (2), Kemp (12) y Clark (8).

ÁRBITROS
Peruga, Martínez Fernández y Zamorano. Eliminados Popovic, Kravtsov y Clark.
incidencias
Partido correspondiente a la trigésimo primera jornada de la Liga ACB disputado en el Palacio de los Deportes, José María Martín Carpena ante 5.147 espectadores.

Al comienzo del choque hubo barra libre por parte de los dos equipos. Canastas fáciles a un ritmo frenético con ausencia total de defensa. Nada inesperado teniendo en cuenta que se enfrentaban dos conjuntos que se despreocupan de defender. Pero no era eso lo que se esperaba por parte del Unicaja teniendo en cuenta que en esta recta final de la temporada se demanda más rigor y tensión. Con este panorama, el Fuenlabrada superó cualquier presión inicial y fue siempre por delante en el marcador (8-13, min.5). La entrada de Alberto Díaz dio algo más de cordura al juego del equipo malagueño, que tuvo algunas ventajas, pero nada serio porque su defensa seguía siendo demasiado endeble (23-20, min. 10).

El partido, que por momentos fue soporífero, se afeó más todavía con los dos equipos rivalizando en errores. Los porcentajes del Unicaja se desplomaron y el Fuenlabrada no tenía problemas para mantenerse en el partido pese a que su baloncesto también dejaba mucho que desear. No fue capaz de aprovechar el cuadro malagueño su enorme superioridad interior. Hubo algún balón aislado a Shermadini, que incluso el público celebró, pero nada de nada. El juego del conjunto de Casimiro careció de fluidez e incluso de conjunción, con un par de pases a la grada que desesperaron al público. De nada le sirvió capturar ocho rebotes más que su rival (27-19) porque seguía tirando mal y porque perdió 7 veces el balón. El Fuenlabrada, sin hacer nada del otro mundo, llegó al descanso ganando 37-41 y el público dedicó los primeros pitos a un equipo del que se esperaba mucho más.

Tras el descanso probó Casimiro con Shermadini y Lessort formando pareja interior y, a pesar de un par de buenas acciones, el técnico tuvo que recuperar a Wiltjer porque los triples de Clark y O'Leary evidenciaban la lentitud de sus pívots para defender a hombres con capacidad para tirar de tres. La cosa fue a peor y con 48-54 Casimiro tuvo que parar el partido. Con las primeras buenas defensas en todo el encuentro y los triples de Salin y Milosavljevic, el conjunto malagueño frenó la escapada de su rival antes del último cuarto (57-57).

Ahí se puede decir que empezó casi el choque para el Unicaja, que por primera vez elevó el nivel de intensidad en todas sus acciones, aunque sin la brillantez y continuidad necesaria como para romper el partido. Fue elogiable, sin embargo, la lucha sin cuartel de Salin en un duelo desigual con Eyenga. El finlandés anotó un par de triples que dieron algo de aire a seis minutos del final (66-62). Pero no remató el Unicaja, que volvió a regalar varios ataques y se complicó hasta el extremo en los instantes finales. Apareció la veteranía de Popovic, que apretó el partido otra vez, y un triple de Clark a falta de minuto y medio llenó de lamentos las gradas del Carpena (69-71). La presión por ganar dejó un carrusel de fallos. Por un lado, el Fuenlabrada era un flan con el descenso llamando a la puerta. Por otro, el Unicaja mostraba su desorientación con errores infantiles como en un contragolpe en el que Jaime Fernández, partido para olvidar el suyo, le pasó el balón a los pies a Lessort en una acción que podía decidir el partido. A falta de 23 segundos los árbitros cambiaron una decisión para darle la posesión al Unicaja con el choque igualado a 73. Roberts falló el lanzamiento y en la siguiente acción Rowland se jugó uno contra uno ante el base del Unicaja y también falló. En un partido de pésimo nivel, la prorroga era la peor noticia para los espectadores.

El tiempo extra fue una continuidad de lo que se había visto. El Fuenlabrada anotó con demasiada facilidad en un par de 'puertas atrás' y el Unicaja tenía que remar contracorriente. A dos minutos del final pedía 79-83, pero Salin y Lessort, los mejores del partido, evitaron el descalabro. También ayudó el cuadro madrileño con un pase a la grada de Rowland y una antideportiva de Eyenga. Ahí murió un partido.