Un triunfo para liberar la presión

Un triunfo para liberar la presión
Ñito Salas

El Unicaja se sobrepone a un ambiente tenso para ganar de manera holgada, con Alberto Díaz como líder, al San Pablo Burgos

Enrique Miranda
ENRIQUE MIRANDAMálaga

La primera bola de partido, el primer juicio ante su afición tras la debacle de los últimos partidos, se saldó con victoria del Unicaja. Toma aire el conjunto malagueño y libera algo de la presión acumulada en las últimas semanas. Lo hizo con un triunfo ante el San Pablo Burgos holgado (91-70), un buen equipo pero con recursos limitados que se quedó sin gas en la segunda mitad.

No era fácil el partido para el cuadro local, sumido en una profunda depresión. No es habitual, ni plato de buen gusto, escuchar a la afición malagueña silbar a sus propios jugadores, al entrenador y al palco (ver vídeo). Era su forma de demostrar el gran descontento que hay con el equipo y eso enrareció el ambiente e hizo que el Unicaja saliera a la pista muy nervioso. Pero por suerte el equipo reaccionó y la grada del Palacio de los Deportes supo acompañar con su apoyo a la plantilla hacia la victoria.

Sin el lesionado Carlos Suárez, de baja por lesión, fue Alberto Díaz el que dio el paso adelante y se echó el equipo a la espalda (uno a uno de los jugadores del Unicaja). Hay que poner el valor el crecimiento del malagueño, tanto en su juego como en la ascendencia que tiene en sus compañeros. También merece destacar el trabajo de Dani Díez, que jugó de '4' y estuvo magnífico en el rebote (12 rechaces).

Si como dijo Luis Casimiro en Valencia, el equipo había tocado fondo, el partido de este domingo tiene que servir para empezar a salir a la superficie. Este miércoles, en la pista del Estudiantes, habrá que volver a demostrar que el equipo aún no ha dado la temporada por finalizada.

El inicio del conjunto malagueño no invitaba al optimismo. El 1-8 de los primeros minutos era el fiel reflejo de un estado de ansiedad generalizado en las filas del Unicaja. El abucheo con el que la afición recibió al equipo se prolongó en los primeros minutos y tuvo un efecto negativo en su rendimiento.

Con la entrada de Alberto Díaz el cuadro local mejoró. Abrió la canasta rival con un triple y a partir de ahí llegaron tres más seguidos, dos de Wiltjer y uno de Milosavljevic. El primer parcial terminó con empate a 13 tras un triple de Benite.

Más

Díaz seguía con confianza y no dudaba en tirar para anotar ocho puntos consecutivos, con dos triples. El problema es que en el otro lado de la cancha la defensa malagueña permitía el intercambio de canastas, también con triples de Benite o Vega. Los locales empezaron a hacerle llegar el balón a Shermadini y por ahí llegaron algunas ventajas, aunque al descanso los locales solo vencían por dos (40-38).

Fue en el tercer cuarto cuando el conjunto malagueño fue a por el partido. Lo hizo porque mostró más intensidad defensiva, porque entraron los triples y porque Alberto Díaz ejerció del líder que necesita el equipo en momentos de duda. Tras una técnica al Burgos, un triple de Milosavljevic, dos de Díaz y un cuarto de Salin impulsaron a la escuadra malagueña (66-57).

La puntería de Salin en el inicio del último parcial terminó de romper el partido. Se llegaron a diferencias que rondaban los 20 puntos y el San Pablo Burgos se terminó de derrumbar. No hubo ya partido en el último parcial, que sirvió para que el público aplaudiera el buen trabajo de Alberto Díaz y Dani Díez y para ver un minuto en acción a Morgan Stilma.

91 Unicaja

Salin (12), Milosavljevic (10), Roberts (5), Lessort (7), Wiltjer (12) -cinco inicial-, Okouo (0), Fernández (11), Stilma (0), Díaz (17), Díez (2), Shermadini (15) y Waczynski (0).

70 San Pablo Burgos

Sutton (6), Fitipaldo (15), Lima (4), Frazier (2), Zipser (2) -cinco inicial-, Benite (17), Barrera (0), Vega (3), Huskic (8), López (2) y Cancar (11).

parciales.
17-17, 23-21, 26-19 y 25-13.
árbitros.
Calatrava, Caballero y González Gálvez.
incidencias.
Partido de la jornada 29 de la Liga Endesa disputado en el Palacio José María Martín Carpena de Málaga ante 6.200 espectadores.