El Unicaja coge aire ante el colista

El Unicaja coge aire ante el colista
Ñito Salas

Aunque fue irregular y tuvo momentos de duda, logró un triunfo holgado ante el Delteco GBCantes de la batalla de Berlín

Enrique Miranda
ENRIQUE MIRANDAMálaga
87 Unicaja

Salin (5), Milisavljevic (8) Lessort (9), Wiltjer (5), Broatright (7), -cinco inicial- Okouo (0), Diez (5), Shermadini (15), Waczynski (9), Roberts (22) y Suárez (2)

69 Delteco GBC

Nevels (4), Pérez (5), Salvó (11), Bobrov (10), Burjanadze (11), -cinco inicial-, Rebec (3), Zeisloft (19), Van Lacke (0), Barro (-), Maiza (-), Sekulic (0) y Corbacho (6)

Árbitros
Jiménez Trujillo, García Ortiz y Merino
Incidencias
Partido correspondiente a la jornada 22 de la Liga Endesa disputado en el pabellón José María Martín Carpena de Málaga ante 6100 espectadores

En esa montaña rusa en la que vive el Unicaja en las últimas semanas, ayer tocó el punto álgido y el Palacio fue testigo de una victoria holgada ante el Delteco GBC, colista de la Liga Endesa (87-69). El marcador quizás lleve a engaño, porque el conjunto malagueño pasó por varios momentos de irregularidad y duda que hicieron que se escucharan pitos en el pabellón malagueño. Por momentos el modesto conjunto donostiarra puso contra las cuerdas a los locales, que sin embargo tuvieron la dureza mental suficiente para meterse de nuevo en el partido y sumar un triunfo contundente. El partido tiene que servir para darle moral al equipo y coger aire antes del partido a todo o nada del miércoles en Berlín en la Eurocup, aunque habrá que elevar el nivel para ganarle al Alba, que por cierto perdió ayer en su pista 78-94 ante el EWE Baskets Oldenburg.

El conjunto venció porque tuvo más seriedad en defensa y porque contó con un Roberts excepcional (22 puntos y 28 de valoración), que anotó en los momentos más delicados y supo generar juego para sus compañeros. Además hay que destacar el papel de Dani Díez, que no jugó ante el Alba ni en toda la primera mitad de ayer, pero que salió en el tercer cuarto para jugar de '4' y le dio una marcha más al conjunto malagueño. El madrileño terminó ovacionado.

Tras el varapalo del miércoles en la Eurocup, el cuadro local salió con mejor disposición defensiva. A eso se le unía el acierto inicial en el tiro, lo que le permitió las primeras ventajas claras (12-4, tras triple de Salin). Luis Casimiro puso a Boatright al mando del equipo desde el salto inicial y la premisa era buscar a Lessort en las inmediaciones del aro. El francés recibía en varias acciones de bloqueo y continuación, pero no era capaz de finalizar las jugadas.

El entrenador

El Delteco GBC tenía muchos problemas para anotar, porque el conjunto malagueño estaba haciendo un correcto trabajo defensivo vigilando a su principal amenaza, Nevels, que solo anotó dos puntos en toda la primera mitad. Sorprendía ver que, a falta de un minuto para el final del primer cuarto, el conjunto rival no había llegado a la decena de puntos. Dos triples seguidos de Zeisloft, el escolta norteamericano recién llegado al equipo, puso el 23-15 al final del primer parcial. El Unicaja dominaba el rebote, defendía mejor y creaba buenos tiros. Un triple de Roberts en el arranque del segundo cuarto puso al Unicaja 13 arriba y parecía que el equipo malagueño iba a dejar ya el partido sentenciado al descanso. Pero en lugar de apretar, el conjunto de Luis Casimiro bajó el ritmo y dio concesiones al Delteco GBC, que con pocos recursos logró meterse de nuevo en el partido.

El entrenador rival, Sergio Valdeolmillos, sabía que podía poner nervioso al cuadro malagueño si sus hombres se acercaban en el marcador. En la rueda de prensa posterior al partido el técnico habló de intentar aprovechar el «estado de ansiedad del Unicaja» y casi lo consigue. Burjanadze y Bobrov empezaron a hacer daño cerca del aro y la entrada de Viny Okouo no mejoró la defensa interior. Por fortuna volvió a aparecer Roberts, providencial en los momentos más complicados del encuentro. Anotó dos triples consecutivos el base norteamericano y al descanso se llegó de nuevo con ventaja malagueña (42-33).

El problema es que los momentos de duda del segundo cuarto no se despejaron, al contrario, se prolongaron tras el descanso. Fueron los peores minutos del Unicaja en todo el partido y hubo síntomas de nerviosismo, tanto en la pista como en la grada. Wiltjer encadenó fallos en ataque con una antideportiva y el Unicaja encajó un parcial de 2-10 . El Delteco GBC se llegó a poner por delante (46-48) y se escuchaban pitos desde la grada ante la pasividad del cuadro malagueño. Como Wiltjer restaba y Suárez no estaba acertado, Luis Casimiro sacó a Díez, que llevaba partido y medio sin jugar, para jugar de '4'. El madrileño, muy arropado por el público malagueño, subió la intensidad defensiva del conjunto local y Roberts volvió al rescate con dos triples y una jugada de 2+1 (60-50).

Cogió confianza el Unicaja y cambió su tendencia. Los triples de Waczynski y Boatright dieron alas a los locales y el público aplaudía cada acción de Díez, que robó balones, reboteó y anotó de tres. El partido ya estaba encarrilado y la afición respiró aliviada en los últimos minutos (87-69).

El Palacio, volcado con Dani Díez

En el tercer cuarto, cuando peor lo estaba pasando el equipo, Casimiro llamó a Dani Díez a la mesa de cambios y el público local aplaudió la decisión. El madrileño, que no jugó ante el Alba por decisión técnica, salió a pista muy motivado y lo dio todo, hasta el punto de que en una jugada se llevó por delante a un fotógrafo al tratar de salvar un balón. El Carpena despidió al jugador con una ovación.