El Top-16 destapa las carencias del Unicaja

Milosavljevic, desacertado ayer, trata de penetrar ante la defensa rival./Jesús Signes
Milosavljevic, desacertado ayer, trata de penetrar ante la defensa rival. / Jesús Signes

El equipo cae de manera clara en la pista del Valencia por su debilidad en el rebote, la falta de físico interior y los errores en el tiro

Enrique Miranda
ENRIQUE MIRANDAMálaga

Empezó el Top-16 de la Eurocup y esto no tiene nada que ver con la fase regular. Lo sabía el Unicaja, pero ayer se llevó un golpe de realidad en la Fuente de San Luis, el pabellón valenciano que tan bueno recuerdos trae, pero que este miércoles sirvió para mostrar las carencias del equipo de Luis Casimiro (85-74). Primera derrota del equipo malagueño en esta segunda fase de la competición europea ante un Valencia que fue claramente superior durante todo el encuentro y a que apenas vio peligrar la victoria ante su público.

85 Valencia

(22+23+21+19): Van Rossom (5), Rafa Martínez (-), Doornekamp (9), Will Thomas (18), Dubljevic (10) -cinco titular- Abalde (14), Labeyrie (3), Tobey (8), Vives (-), Matt Thomas (18) y Sastre (-)

74 Unicaja

(13+25+20+16): Jaime Fernández (13), Roberts (12), Waczynski (3), Wiltjer (7), Lessort (12) -cinco titular- Alberto Díaz (3), Salin (11), Daniel Díez (6), Milosavljevic (2) y Shermadini (5)

árbitros
Koromilas (GRE), Petek (ESL) e Isguder (TUR). Sin eliminados.
incidencias
primer partido de la segunda fase de la Eurocopa disputado en el pabellón de la Fuente de San Luis ante 7.108 espectadores.

Tendrá que reflexionar el club malagueño, no sólo la plantilla o el cuerpo técnico, porque aunque entra dentro de lo posible perder en Valencia, esta derrota puede hacer daño cara a los próximos partidos. El rebote fue la gran lacra del cuadro visitante (45 atrapó el Valencia, 20 de ellos en ataque, una barbaridad) y no es algo nuevo, aunque ayer se hiciera muy evidente. Le falta físico al cuadro malagueño, que tiene un pívot menos desde el inicio de temporada, ya que Okouo no cuenta y que además tiene a Suárez, su mejor reboteador, lesionado. Para colmo, en Valencia también se volvió a lesionar Alberto Díaz, que recae de su lesión. Dos bajas son demasiadas para un equipo con una rotación corta, que quizás ya tendría que haber acudido al mercado para hacer frente a esta cuesta de enero que marcará la temporada.

Si el rebote es un mal ya diagnosticado, también lo son las desconexiones defensivas. Matt Thomas, Abalde o Will Thomas anotaron a placer en momentos importantes del partido. Lo del exjugador del Unicaja fue un auténtico recital, ya que se mostró muy superior físicamente a Wiltjer y a Díez, sus dos pares ayer. Por último, tampoco tuvo un buen día ayer el Unicaja en el tiro. Con Shermadini maniatado, la referencia interior desaparecía y prácticamente todo dependía del tiro. El 40% en porcentaje en tiros de dos no es un buen dato, sobre todo porque se fallaron algunas opciones que eran claras.

El equipo de Casimiro fue a remolque durante todo el encuentro, ante un Valencia que contó con un Will Thomas determinante (23 de valoración) y un Alberto Abalde muy motivo por el fallecimiento de un familiar (24 de valoración). Es cierto que al cuadro malagueño no le falta pundonor y se agarra a los partidos hasta el último momento. Esa actitud es loable. Pese a estar con desventajas superiores a 15 puntos, no se rindió y volvió al choque en varias ocasiones. Pero en La Fonteta no fue suficiente.

Acelerado

El Unicaja empezó el partido algo acelerado, con muchas ganas de ponerle al partido un ritmo alto que beneficiase su juego. Pero ese empuje no le duró mucho al equipo malagueño. En cuanto el Valencia se asentó en el encuentro y empezó a buscar las debilidades de los visitantes, empezó a lograr ventajas. Explotó a Will Thomas en el poste bajo, mucho más fuerte que Wiltjer y además encontró buenas opciones en el tiro de tres. El equipo de Ponsarnau dominaba el rebote en ambas canastas y eso le permitía llevar el mando el partido. En el primer parcial atrapó seis rebotes en ataque, por cero del Unicaja (22-13). En el arranque del segundo cuarto el Unicaja perdía a Alberto Díaz en una jugada fortuita. Se le complicaba mucho el partido al cuadro malagueño demasiado pronto (29-16, tras canasta de Labeyrie). Sin tiro exterior, Shermadini no tenía espacios para hacer su juego al poste bajo y además el georgiano sufría en defensa con Dubljevic o Tobey. Cuando se logró igualar un poco la faceta reboteadora, los visitantes se lograron poner a cuatro. El Unicaja lograba ganar el segundo cuarto (23-25), pero se marchaba al descanso con un desfavorable 45-38.

Tras el descanso, dos triples rápidos de Salin sirvieron para que el Unicaja pusiera el empate a 47 en el marcador. Pero de nuevo el Valencia no se inquietó y recuperó rápido terreno. El rebote ofensivo seguía siendo una auténtica pesadilla para el Unicaja, pero un parcial de 0-8 al final del tercer cuarto le dio esperanzas al cuadro malagueño, (66-58). El Valencia no estaba dispuesto a dejarse sorprender. De nuevo con Will Thomas y Abalde a los mandos, el equipo de Ponsarnau metió la directa para hacerse con la primera victoria del Top-16. En los minutos finales Roberts trató de recortar la distancia, pero la derrota malagueña fue clara (85-74).

 

Fotos

Vídeos