Eduardo García: «Ya no se puede decir que cada verano desmantelamos el equipo»

Eduardo García, con la nueva camiseta del club y el premio 'One Team' de la Euroliga en su despacho de las instalaciones de Los Guindos./Migue Fernández
Eduardo García, con la nueva camiseta del club y el premio 'One Team' de la Euroliga en su despacho de las instalaciones de Los Guindos. / Migue Fernández

El presidente del Unicaja adelanta que la plantilla dará muchas alegrías, analiza el cambio de Plaza por Casimiro y desvela el presupuesto, cercano a los 11 millones

Juan Calderón
JUAN CALDERÓN

Eduardo García recibe a SUR en su despacho de Los Guindos justo después de acabar una reunión con el equipo de 'marketing', días después de que la Euroliga concediese al club la máxima distinción por su labor social. «Esto sí que es importante», afirma señalando el trofeo dorado que hay encima de la mesa. «Tiene un mérito enorme», apostilla. En septiembre de 2010 accedió al cargo de mayor responsabilidad del club y ya es es presidente más veterano de la era moderna. Ha vivido de todo. Un comienzo muy complicado, una etapa más estable, la celebración de un título y ahora afronta con muchas expectativas el ciclo que se abre con Luis Casimiro. Destaca la actualización del club, el rigor en la gestión y el trabajo que se hace en la cantera.

Hay que empezar por lo más reciente. Se han perdido algunos partidos… Esperaba un comienzo así.

–Sí, porque el entrenador me había explicado cuáles eran los objetivos en cada fase. En estos dos partidos estaban enfocados para jugar de una determinada forma y después de una carga de trabajo intensiva que nos servirá para el resto de la temporada. Seguramente habrá quien diga que los demás también lo hacen, seguramente. Lo que pasa es que hacen una preparación en función de si juegan o no en Europa o por la exigencia.

¿Teme que la etapa de Joan Plaza y el rendimiento del equipo durante sus cinco años en Málaga sea demasiado alargada?

–La etapa de Plaza en Málaga fue magnífica para el club en términos generales, pero los ciclos terminan y ahora estamos en uno nuevo, con un entrenador que conoce perfectamente las dos competiciones en las que estaremos. Llegarán otras características en el juego u otro estilo. La sombra no tiene que ser ni más corta ni más larga; es otra etapa.

¿Y la de Nedovic? Porque cada proyecto se tiende a compararlo con el anterior. Si un jugador es mejor o peor que el que estaba, ya sabe...

–Hemos tenido la suerte de ver al mejor Nedovic de su carrera. Hemos tenido esa suerte porque en sus etapas en Valencia o Estados Unidos no tuvo la fortuna de destacar como lo ha hecho en el Unicaja. Como todas las personas y jugadores tienen su parte positiva, ha sido verlo jugar cada semana en el Carpena, y la negativa, que es que tuvimos demasiada dependencia de él. Ahora jugaremos otro baloncesto sin tener a Nedovic, que es un magnífico jugador.

¿Qué espera de esa transición de la que hablar? Hay un grupo que continúa, que tiene asumidas unas ideas, y ahora llega otro entrenador. ¿Puede ser esto último un hándicap?

–Está claro que es otro entrenador con otras ideas, pero muy profesional y válido. Confiamos plenamente en él para dirigir al Unicaja estas temporadas. No hay ningún temor a nada.

Parecía escrito que Casimiro tenía que entrenar al Unicaja.

–Eso viene de que, como sabe todo el mundo, cuando estuvo con nosotros realizó un gran trabajo y le agradecimos lo que hizo por el club en un momento muy difícil. Esa buena labor quedó en el recuerdo de todos.

«Su etapa en Málaga fue magnífica para el club en términos generales, pero los ciclos terminan» sobre joan plaza

Pero antes intentó fichar a Katsikaris…

–Nosotros teníamos claro que no íbamos a tocar a un entrenador que estuviese inmerso en una competición. En ese momento, el único que estaba compitiendo era Luis Casimiro, y por respeto al Herbalife Gran Canaria y al propio entrenador no contactamos con él. Por eso buscamos otras opciones, pero siempre esperando a que Luis terminase. Lo de Katsikaris estuvo hablado. Yo no llegué a conocer personalmente a Fotis Katsikaris. Hasta que una cosa no está cerrada y firmada, no vale de nada.

Hablemos de la plantilla. Un año más, el Unicaja se ha movido rápido en el mercado. Eso comienza a ser algo habitual.

–Nosotros mantenemos a ocho jugadores de la temporada pasada, ocho. Ya no se puede decir que desmantelamos el equipo cada verano. Jugadores contrastados y que quieren estar en la casa. Esto último es muy importante para nosotros. Eso significa mucho. Hemos realizado cuatro fichajes, algunos de ellos forzados porque había que sustituir a profesionales que se marcharon a otros equipos, y otros porque creíamos convenientes buscar otro tipo de jugador que satisficiera al entrenador en sus planteamientos.

¿Habría hecho un esfuerzo por alguno de los que se han marchado?

–Para nosotros es clave darle continuidad al club con un estudio importante de la situación económica. Somos un club saneado, sin situaciones anormales como ocurre en otros lados. Tratamos de cumplir los presupuestos a rajatabla, porque así tendremos baloncesto en la ciudad durante muchos años. Hay que tener una estabilidad presupuestaria. Dentro de esa estabilidad, acometemos los fichajes que podemos. Había jugadores que tenían ofertas de otros países, en los que la situación fiscal es muy ventajosa, y nosotros no podíamos afrontar eso. Era absurdo tomar posiciones que comprometieran la estabilidad del club.

Han llegado cuatro jugadores. ¿Cuál considera que puede ser revelación?

–Sinceramente, los cuatro. Me parecen jugadores muy interesantes y creo que nos darán muchas satisfacciones a lo largo de una temporada que será muy larga. Tenemos una combinación de gente joven, con proyección, y gente con experiencia suficiente. Hemos hecho una apuesta por el futuro y por el presente.

Habla de contener el gasto, pero… (interrumpe)

–No. Contener el gasto, no. Hablo de estabilidad presupuestaria. En el fútbol se hace y en el baloncesto no, pero se tenderá a ello para evitar casos conocidos. En España hay sólo dos deportes reconocidos como profesionales en la ley de Sociedades Anónimas Deportivas, que son el fútbol y el baloncesto. Tenemos la obligación de no llegar a situaciones de desequilibrio presupuestario para tener viabilidad y futuro.

Bueno, pues en esa línea de estabilidad que dice, el club, después de muchos años, ha vuelto a pagar por dos jugadores, como ha sucedido con Jaime Fernández y Mathias Lessort. ¿Por qué se tomó esa decisión, y no en otras temporadas?

–No lo hacemos habitualmente. No pagamos ni en los famosos tanteos. No entramos en esos acuerdos. Este año vimos que había un jugador interesante, que creíamos en él y que por edad y crecimiento era una opción interesante. Es el caso de Jaime Fernández. Es un caso excepcional. Coincidieron el tiempo, la cláusula y el horizonte temporal.

¿Y con Mathias Lessort?

–Es una situación diferente. Teníamos una cantidad determinada para el jugador, que era el que queríamos. No vamos a negarlo. Es el jugador que queríamos, pero las condiciones que se nos exigían no podíamos afrontarlas. Hablamos con su agente y le explicamos la situación. Él lo meditaría y vería que somos un club formal y de larga tradición en Europa.

¿Hará negocio el club en Europa si Lessort se marcha a la NBA?

–Eso debe quedar en el ámbito privado, porque para eso se firman los contratos.

Habla de estabilidad económica en una temporada en la que el Unicaja ha reducido su presupuesto. ¿Cuál es el actual?

–Hemos reducido el presupuesto en aproximadamente un 15 %. Sobrepasamos los diez millones y medio, cerca de los once…

El club ha vivido una etapa en la que se ha producido el desembarco de la Fundación Bancaria en el club. Años atrás, tanto esta institución como el propio banco no echaban demasiadas cuentas al Unicaja. Ahora hay tres consejeros de la Fundación, están en el día a día y eso propició la sección femenina.

–No hay ningún desembarco porque el propietario de las acciones del club es la Fundación Bancaria Unicaja y el patrocinador principal es Unicaja Banco. La relación es de máxima cordialidad con las dos entidades sabiendo que cada una tiene su gestión separada pero que unen sus intereses en el club de la mejor manera posible.

¿A quién rinde cuentas el Unicaja?

–Al consejo de administración y ya está. Tiene ocho miembros, que son conocidos, y a ellos rendimos cuentas.

«Tratamos de cumplir los presupuestos a rajatabla, porque así tendremos baloncesto muchos años» sobre la gestión

También ha habido otros cambios. Se ha recuperado a Germán Gabriel. Cuando aquello se conoció hubo mucha gente que pensó que el siguiente sería Berni Rodríguez. ¿Existe esa posibilidad?

–Nosotros no tenemos una oficina de colocación, somos una sociedad deportiva. En un momento determinado, la marcha de Plaza implicaba la salida de su segundo, Antonio Herrera, y consideramos que su recambio era Paco Aurioles, que era director técnico de la cantera. Su puesto se quedó libre y pensamos que la persona ideal es Germán Gabriel. Germán ya tenía el título de entrenador cuando era jugador. Estaba en el cuerpo técnico de la selección de Gran Bretaña, también con la Federación Española y había entrenado en la Liga de Desarrollo de la NBA y conoce el mercado de los jóvenes. Estamos muy satisfechos con él.

Entre los cambios importantes del año pasado estuvo esa apuesta por el baloncesto femenino. ¿Qué valoración hace un año después?

–Creo que no se ha valorado de forma suficiente lo que se ha conseguido. Pensamos en dar un paso más. El año pasado nos quedamos a un partido de subir a Liga Femenina 2, cuando eso estaba previsto para esta temporada. El ascenso es ahora el objetivo. Las chicas están trabajando genial y hemos potenciado la sección con dos equipos más. El trato que se les da a las mujeres es el mismo que para los hombres. Este año, además, también hay becadas. El éxito del equipo infantil campeón de España es un caso único en Andalucía.

El Asisa Alhaurín planteó por dos veces una fusión con el Unicaja. ¿No se formuló de la forma correcta o qué pasó?

–Yo no he recibido ninguna llamada o propuesta en firme por parte de nadie. Yo no puedo referirme a notas de prensa ni cosas de esas. No hemos recibido propuestas ni del Alhaurín ni de otros clubes. Nosotros seguimos en el camino que nos marcamos al comienzo. Yo le deseo mucha suerte al Asisa para esta temporada.

Recuperando el tema de la cantera. ¿La llegada de Germán Gabriel va a implicar muchos cambios?

–En cierta manera, sí, en parte porque hacemos un trabajo compuesto por muchas partes. Hay una parte médica que coordina Mario Bárbara, por ejemplo.

¿Y a la hora de captar jugadores? ¿Se apostará por los que puedan dar el salto al primer equipo de forma más rápida?

–Nuestra idea es preparar jugadores que puedan llegar al primer equipo. Este año tenemos a Morgan Stilma, que es de Fuengirola. Tenemos que tener claro que el salto al primer equipo es grande. Da igual que los júniors jueguen en EBA, LEB Plata o LEB Oro, que ya sabemos que es una discusión permanente.

Eduardo García.
Eduardo García. / Migue Fernández

Explíquese entonces.

–Nosotros hemos probado con todo. Aunque tengamos un equipo en la LEB, el salto al primer equipo es difícil, por nivel físico y conocimiento del juego. Es, a veces no se adquiere jugando en la LEB. Alberto (Díaz) pasó de la cantera a ser cedido al Bilbao, Fuenlabrada y ahora está en la selección. Ese es un camino que muchos tendrán que recorrer.

Ventanas FIBA

Estamos asistiendo a muchos cambios en la Liga ACB. ¿Se puede al fin lograr la situación de bloqueo que ha vivido la Asociación?

–No puedo negar que ha habido tiempos aciagos en la ACB. Portela fue el gran impulsor de la ACB, pero cuando dejó el cargo, la transición fue dura, con personas que no dieron el nivel adecuado y otras que no pudieron trabajar por la situación que se vivía entre los clubes. Ahora espero que se den los pasos de modernidad y reestructuración que se están viendo. Si los clubes colaboramos, la ACB sí tiene futuro.

Por cierto, un tema candente es la problemática de las 'ventanas' de la FIBA. El Unicaja ha perdido a siete jugadores ¿Tiene solución?

–Es una auténtica barbaridad, no me bajo de ese término. Es increíble que los intereses de la FIBA no vayan de la mano de los clubes, que somos los que mantenemos esto.

«No se ha valorado de forma suficiente lo que se ha conseguido. El objetivo es el ascenso» sobre el baloncesto femenino

¿La Federación es cómplice de esto?

–Las 'ventanas' de la FIBA no han mejorado el baloncesto. No vienen los de la NBA, los de la Euroliga no van… Es una competición menor. Hay que buscar los espacios adecuados a las selecciones sin que los clubes salgan perjudicados. La FIBA es la gran responsable. La Federación hace lo que puede, creo yo. Jorge Garbajosa es un buen presidente, pero sé que la presión que recibe de la FIBA es enorme. En algún momento esto quebrará. Los clubes no pueden salir perjudicados por las decisiones de la FIBA.

Acaba de cerrarse el acuerdo para que la Copa del Rey de 2020 se celebre en Málaga. ¿Echará el Unicaja el resto para ganar esa Copa?

–Nosotros siempre echamos el resto. Yo estuve en esa reunión que se celebró en el Ayuntamiento y ayudé todo lo que pude como presidente del club. Para esa Copa del Rey estaremos en la disposición de tener un equipo de primera dimensión para poder acometerla, pero ya sabe que a los anfitriones no se les da muy bien... Estaremos empujando con un equipo muy competitivo.

«El balance sobre mi gestión lo deben hacer los aficionados, la Fundación y el banco»

–Le pregunto por usted mismo. Cumple nueve años en el club y es ya el presidente que más tiempo lleva en el cargo en la era moderna. ¿Qué balance hace de su gestión, porque vivió momentos realmente complicados?

–El balance no lo puedo hacer yo. Deben hacerlo desde fuera, principalmente los aficionados, la Fundación o el Banco. Sí me he preocupado de meter al club en la modernidad, de hacerlo más atractivo, de estar en todo lo que implique futuro. Remodelamos Los Guindos y se ha colaborado para tener un Carpena más atractivo. Se trata de hacer un club que tenga futuro. Ese sigue siendo mi objetivo.

–8.000 abonados después de no alcanzar la Euroliga y un final de temporada decepcionante. Eso sí que tiene mérito.

–Agradezco a las personas que confían en el club y que van cada día al Carpena. Les ruego que sigan con nosotros y apoyen al equipo. Se hace un esfuerzo por parte de todos para mantener a Málaga en primera línea del baloncesto. El año pasado se jugó una magnífica Euroliga que no ha sido suficientemente valorada. Le ganamos dos veces al Fenerbahçe. En la Liga sí que es verdad que nos faltó algo de físico y mentalización al final.

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