EL EJEMPLO DE LUCAS

JUAN CALDERÓN

Tengo que reconocerles que creo que nunca he hablado con él, más allá de un educado saludo de hola y adiós. Los chavales de la cantera no suelen relacionarse con los periodistas, vaya a ser que alguien los vea y piense que nos están facilitando información... Las cosas de este mundillo, al margen de que por ser menores de edad no se les permite hacer declaraciones. El caso es que siempre he seguido desde la distancia y con interés la carrera de Lucas Muñoz, cómo le iban las cosas, si era buen estudiante y compañero, su progresión, posibilidades de llegar al equipo ACB... En 2015 lideró al Unicaja que jugó la final de la Minicopa en Las Palmas ante un Real Madrid repleto de jugadores extranjeros fichados ex profeso para ganar el torneo... Aquella imagen del menudo Lucas con las gafas sujetadas por un elástico y su gran actuación hicieron que muchos nos apuntásemos su nombre cara al futuro. No hace mucho me comentaban que el club meditaba presentarle un contrato para que siguiese vinculado, a pesar de haber finalizado su etapa de formación en el equipo júnior. Pocos días después, las lesiones en el primer equipo le permitieron cumplir su sueño de debutar en la ACB con el Unicaja. Ese día SUR tituló: 'El celebrado debut de Lucas Muñoz'. Jugó sólo 59 segundos, pero estoy seguro de que aquello lo representó todo para él y mucho para los que durante cinco años lo han acompañado en su viaje en la cantera del Unicaja.

Hace un par de días, el base cordobés anunciaba el fin de su etapa en Málaga. «Terminan probablemente los cinco mejores años de mi vida, muchas gracias al Unicaja Baloncesto por darme la oportunidad de cumplir uno de mis sueños». Esto desató un torrente de muestras de cariño por parte de compañeros, entrenadores e incluso padres que lo consideran un ejemplo de lo que debe ser un jugador de cantera. «Serio, competitivo, buen compañero y persona diez... Un gusto haberte conocido y gracias por la influencia positiva sobre tus compañeros. Que tengas la suerte que te mereces, Lucas. Los mejores años todavía tienen que llegar», le escribió Scariolo, flamante campeón de la NBA con los Raptors, ahí es nada... Y es que el seleccionador nacional conoce el valor humano de Lucas, compañero de su hijo Alessandro en la cantera.

Casos como el de Lucas Muñoz representan el verdadero fin de la cantera y del trabajo de formación. El cordobés llegó a Málaga como un niño y se marcha siendo un hombre con unos valores firmes, una enorme capacidad competitiva, con un gran futuro deportivo y con un gran sentimiento de arraigo al Unicaja y a la ciudad. No sabemos lo que le deparará el destino, porque el deporte es muy caprichoso, pero, pase lo que pase, es evidente que Lucas siempre será cajista y así lo consideraremos todos. Suerte.