Una eliminatoria cuesta arriba con precedentes para creer

El Unicaja ha ido a remolque del Alba durante casi toda la serie, pero ya sabe lo que es ganar en Berlín y remontar con el factor en cancha en contra en la Eurocup

Roberts, en el partido del viernes ante el Alba. /Germán Pozo
Roberts, en el partido del viernes ante el Alba. / Germán Pozo
Enrique Miranda
ENRIQUE MIRANDAMálaga

El Unicaja viaja esta tarde a Berlín, ciudad en la que se decidirá su futuro a corto plazo en Europa y lo hace con una sensación similar a la que supo transmitir Carlos Suárez en aquel balcón de la plaza de la Marina durante la celebración de la Eurocup de 2017. «¡Estábamos en la UVI, nadie daba un duro por nosotros!». El conjunto malagueño no llega al decisivo partido de mañana en un buen momento de juego, aunque la victoria ante el Delteco GBC ayuda en el apartado anímico. En Berlín logró una victoria heroica el martes, pero desperdiciar la oportunidad de sentenciar en casa fue un duro varapalo.

En el tercer y definitivo encuentro de los cuartos de final de la Eurocup, el cuadro malagueño necesita volver a ganar en Alemania para no poner punto y final a su campaña europea, en la que partía como uno de los favoritos para pelear por el título. Es innegable que la eliminatoria se le ha puesto cuesta arriba al conjunto malagueño. La serie está empatada a una victoria, pero queda el poso de que el Alba ha transmitido más en la pista. El cuadro de Aíto, con menos historia, potencial económico y plantilla que el Unicaja, ha llevado la iniciativa en los dos partidos, aunque en el primero una providencial canasta de Lessort le diera el triunfo a los visitantes.

El Unicaja solo ha ido por delante en el marcador en 15 de los 40 minutos totales disputados hasta ahora, un dato contundente. En el primer partido, el conjunto alemán fue ganando durante toda la primera parte –llegó a ir mandando por 21– y la mitad de la segunda. El cuadro malagueño solo se puso por delante durante cinco minutos en total, pero eso le bastó para sumar un triunfo en el último suspiro, con la canasta de Lessort (90-91).

En el segundo encuentro la película del partido fue al revés. El Unicaja ganó durante ocho minutos de la primera mitad, pero su máxima diferencia fue de 9 puntos. En los dos cuartos finales el Alba pasó por encima del cuadro malagueño y terminó ganando por 20 puntos de diferencia (81-101). Pero este imprevisible Unicaja, capaz de la remontada más inverosímil y de echar a perder un partido en cuestión de minutos, tendrá sus opciones de ganar en el Mercedes Benz Arena.

Buen tono en Berlín

Históricamente, al conjunto malagueño no le ha ido nada mal cuando ha jugado en la capital alemana. De las siete ocasiones en las que ha jugado el Unicaja en Berlín, ha ganado cinco veces. El club de LosGuindos venció allí en la Euroliga en la temporada 2001-2002 y en la 2012-2013, tanto en la Liga regular como en el Top-16. Los dos últimos triunfos fueron en la Eurocup, en el Top-16 de 2017 y en el partido del pasado martes.

Además, en la historia de la Eurocup solo en dos ocasiones ganó el equipo que llegó al tercer partido de la eliminatoria sin factor cancha:en las dos el protagonista fue el Unicaja, en los 'play-off' por el título de 2017, ante el Bayern en cuartos y ante el Valencia en la final. Hay que tener en cuenta que el Alba ha dado síntomas de debilidad en su último encuentro en casa. Perdió el domingo de manera contundente ante el EWE Oldenburg (78-94). El conjunto alemán no tiene una plantilla profunda y puede acumular cansancio tras varios partidos seguidos, aunque en esta ocasión no tendrá que viajar. «Es muy difícil jugar dos partidos importantes en dos días», decía Aíto. El que llegue más fresco de mente y piernas mañana tendrá mucho camino recorrido.

Rebotes y asistencias

Tras dos encuentros en la misma semana quedan pocos secretos entre el Unicaja y el Alba. El conjunto malagueño ha sido peor en algunos aspectos que pueden ser importantes para la resolución de la eliminatoria. El Alba ha reboteado mejor en los dos partidos (66 rechaces frente a 56), lo que le ha permitido anotar más puntos en transición. También ha movido mejor el balón que el Unicaja y la diferencia en asistencias es considerable (50 frente a 40). El conjunto de Aíto logró muchas canastas fáciles ya sea en contraataques o fruto de errores atrás del equipo de Luis Casimiro –las famosas puertas atrás o los malos balances defensivos–, cuestiones a corregir por el cuadro malagueño.

Los hombres más en forma

Un aspecto positivo cara al partido de mañana es que el Unicaja ha sumado jugadores tras el partido ante el Delteco GBC. El caso más evidente es el de Dani Díez, que jugó ocho minutos en el primer encuentro y no se movió del banquillo en el segundo. Su buen papel del domingo en el Carpena, jugando además como '4', hace que surga como una alternativa para darle más consistencia a la defensa malagueña ante hombres como Sikma o el alero Giedraitis, que está promediando 18 puntos en esta eliminatoria. Se espera mucho más de Roberts tras el MVPen la competición española y que el cuadro malagueño pueda explotar a Lessort y Shermadini, claramente superiores a los pívots del Alba.

Tercer pabellón en la serie

Otro de los aspectos que habrá que tener en cuenta en el último partido es qué papel tendrá el público alemán, no especialmente ruidoso, pero que muy fiel con su equipo. Curiosamente el choque se jugará en el tercer recinto en tres partidos. El Unicaja juega este miércoles en el Mercedes Benz Arena, el pabellón habitual del Alba, que no estaba disponible para el primer encuentro al estar ocupado para la celebración de un concierto. Por eso el Alba se tuvo que trasladar al Max Schmeling Arena, una instalación más pequeña en la que logró ganar el Unicaja. El viernes se compitió en el Palacio de los Deportes y allí el conjunto alemán empató. Ahora todo depende de lo que ocurra en el Mercedes-Benz Arena, antiguo O2 World, con capacidad para más de 15.000 espectadores.