La enésima reinvención del Unicaja

Los jugadores del Unicaja hacen piña antes del partido ante el Tenerife en la Copa. /EP
Los jugadores del Unicaja hacen piña antes del partido ante el Tenerife en la Copa. / EP

Las lesiones obligan otra vez al Unicaja a reordenar el equipo y asignar nuevos roles

Juan Calderón
JUAN CALDERÓN

Hay que tirar con los que hay. Tras la decisión de no buscar en el mercado un recambio para el lesionado Jaime Fernández, el Unicaja afronta una fase clave de la temporada con la obligación de reinventarse para seguir siendo competitivo y que no se note la ausencia de su mejor jugador. No será fácil. Si hasta el momento lo ha conseguido y ha logrado alcanzar sus objetivos mínimos en lo que va de temporada, ahora será distinto. El primer desafío será la eliminatoria de la Eurocup ante el Alba Berlín de primeros de marzo. Ya no se podrá fallar y la maquinaría debe llegar engrasada al duelo con los alemanes.

Por desgracia, es la tercera vez que el equipo malagueño se ve obligado a reinventarse, a reestructurar su juego y a asignar nuevos roles y jerarquías. En la primera lesión de Alberto Díaz, Casimiro ya tuvo que reajustar toda la línea exterior, utilizando más a Jaime Fernández como base y a Adam Waczynski de escolta. Esto provocó un efecto dominó en casi todas las posiciones del perímetro.

La situación se acentuó cuando el jugador malagueño se lesionó por segunda vez, aunque en aquella ocasión se acudió al mercado a por soluciones y se contrató a Boatright. Entonces no se optó por fichar a un ala-pívot, pues hay que recordar que a mediados de diciembre ya esta lesionado Suárez. Como se esperaba que sólo estuviese un mes fuera, no se utilizó el comodín del fichaje, pero el madrileño recayó y esto ya fue otra historia.

Sin Suárez en el equipo, Luis Casimiro tuvo que buscar soluciones dentro de la plantilla. Dani Díez pasó a jugar de forma habitual como 'cuatro', posición que también ocupó Lessort en algún que otro partido en el que se requería de una mayor exigencia física en esa posición.

Ahora llega una vuelta de tuerca más a la rotación por la coincidencia de las lesiones de Alberto Díaz y Jaime Fernández, que comparten ese trabajo de dirección. De este modo, Brian Roberts tendrá que asumir una carga mayor de minutos, pero la realidad es que el equipo se queda con un sólo base y ya no está la ayuda de Fernández. Llega el momento para que Boatright asuma más protagonismo, pero también existe la posibilidad de que Milosavljevic actúe en esa posición, pues Casimiro ya lo utilizó como director de juego por su manejo de balón y conocimiento de los sistemas. Como en situaciones anteriores, se repetirá ese efecto dominó. A un Waczynski en horas bajas le llegará el momento de reivindicarse como escolta. La continuidad del polaco esta temporada se justificó en cierto modo por su capacidad para jugar también en ese puesto, pero no termina de alcanzar el nivel esperado independientemente de dónde juegue. Así, tras el regreso de Carlos Suárez al equipo, Dani Díez volverá a moverse en la línea exterior en lugar de en puestos interiores como en los dos últimos meses.

De este nuevo dibujo se libran los pívots, pues la vuelta del capitán cajista ha recompuesto la línea inicial con la que se comenzó la temporada y también la que tuvo más equilibrio tanto en defensa como en ataque.