Gran malestar del Unicaja con la plantilla por la falta de compromiso y actitud de algunos jugadores

Luis Casimiro da instrucciones a los jugadores antes de un entrenamiento. /MIGUE FERNÁNDEZ
Luis Casimiro da instrucciones a los jugadores antes de un entrenamiento. / MIGUE FERNÁNDEZ

Carlos Jiménez llamó al orden al equipo durante una charla en el vestuario tras el varapalo de Valencia, y le dio un margen de dos partidos antes de adoptar medidas drásticas

Juan Calderón
JUAN CALDERÓN

La triste imagen que el Unicaja dio el miércoles en la pista del Valencia, donde perdió por 39 puntos, ha colmado la paciencia de los responsables del club, entre los que hay un enorme malestar e indignación por el rendimiento del equipo, al que se le ha dado un margen de dos partidos (Burgos y Estudiantes) para que frene el desplome que está sufriendo. Si no hay reacción, la cúpula del Unicaja tomará medidas drásticas que pueden ir desde las sanciones económicas hasta incluso la baja de algún jugador.

Ayer, el director deportivo del club, Carlos Jiménez, fue el encargado de transmitir al cuerpo técnico y a los jugadores el malestar por la imagen ofrecida ante el Valencia. Se esperaba que el equipo diese un paso adelante ante un rival directo, pues estaba en juego la cuarta plaza de la Liga Endesa. Sin embargo, lo que se vio fue todo lo contrario; el ridículo más grande de los últimos 30 años. Un desastre. El equipo llegó de Valencia y se fue a entrenar directamente al Palacio de los Deportes para preparar el choque del domingo ante el Burgos (17.00), que se presenta como una finalísima y un plebiscito, pues será el primero que el Unicaja jugará ante su afición después de tres semanas, y el miércoles llega otro choque complicado en Madrid frente a un Estudiantes que se juega la vida, pues bordea el descenso.

Antes de que comenzase la sesión en el Palacio de los Deportes, Jiménez se reunió con los jugadores y les expuso el malestar del club y de forma muy especial la «indignación» por la imagen ofrecida ante el Valencia, aunque no trascendió el tono de cómo se desarrolló el encuentro ni la reacción de los jugadores. El presidente del club, Eduardo García, declinó ayer declaraciones, pero sí que reconoció después de presentar el Campeonato de Andalucía Cadete en Los Guindos, su decepción por el partido ante el Valencia, al tiempo que aclaró que el club está trabajando para revertir la situación.

El Unicaja valora ahora todos los escenarios si no hay una reacción de los jugadores. La posibilidad de una multa también se contempla, aunque de momento no se ha optado por esta medida. Ya se usó en el pasado y a la postre dio más problemas porque luego los jugadores y sus agentes reclamaron la devolución o que se compensara de alguna forma. Ahora bien, si no llegan los resultados, el club sí que contempla realizar cambios en la plantilla y hay varios jugadores señalados, pero sin perder de vista que el final de la temporada está a la vuelta de la esquina. Los responsables del Unicaja consideran que el hecho de haber perdido de vista la posibilidad de jugar la Euroliga la próxima temporada ha provocado que alguno afloje y esto ha perjudicado el rendimiento del equipo, lo cual es bastante grave y motivo suficiente para una sanción o algo más contundente. En el encuentro de Jiménez con los jugadores se les dejó claro, que deben respeto a una afición muy fiel, que son profesionales y que tendrán que atenerse a las consecuencias si no hay una mejoría.

El peligro de no jugar el 'play-off'

De momento, el Unicaja confía en el trabajo de Luis Casimiro, que tiene una temporada más de contrato, aunque como el propio entrenador dijo días atrás, los resultados mandan. En el Unicaja no se contempla un relevo en el banquillo a estas alturas de la temporada, cuando quedan cinco partidos para el final de la fase regular. A pesar de esto, se es consciente de que el 'play-off' puede peligrar si no llegan las victorias con varios equipos en línea ascendente, de ahí el margen de dos partidos que se ha dado al equipo.

Sobre Luis Casimiro se valora que en su primera etapa ya fue capaz de controlar una situación adversa cuando reemplazó a Chus Mateo, aunque hay un aspecto muy distinto. Entonces, el técnico llegaba desde fuera para resolver una situación ya creada. Ahora, sin embargo, él está en el epicentro del problema. Sus palabras tras la paliza en Valencia evidencian que ha perdido el control de un grupo que, como se indicaba al comienzo de la información, denota una falta de compromiso, habida cuenta de la imagen mostrada. Desde el Unicaja también se apunta a un evidente bloqueo mental de los jugadores, algo que podría darse en algún caso concreto, pero lo que no cuadra es que sea generalizado.

Si hace una semana Eduardo García mostraba su respaldo para la continuidad del técnico para la próxima campaña, ahora esto no está nada claro. En cualquier caso, desde el club siempre se tiende a cumplir los contratos firmados. El final de la Liga será determinante.