Germán Gabriel: «La idea de que la cantera tiene que proveer de jugadores al primer equipo es irreal»

Germán Gabriel /Ñito Salas
Germán Gabriel / Ñito Salas

El director técnico de la cantera del Unicaja explica en esta entrevista el nuevo modelo de formación del club, centrado en atraer el talento andaluz

Enrique Miranda
ENRIQUE MIRANDAMálaga

La carrera de Germán Gabriel está marcada en gran parte por sus regresos a Málaga. Vivió varias etapas en el Unicaja como jugador y esta temporada se estrena en el otro lado, como director técnico de la cantera y entrenador del conjunto filial que milita en Liga EBA. El malagueño analiza para este periódico la actualidad de la cantera de Los Guindos, con protagonismo estas semanas por el estreno de tres jóvenes con el primer equipo.

–¿Con qué modelo se cantera se encuentra cuando este verano llega a su nuevo cargo?

–El modelo de trabajo que había aquí ya era bastante bueno. Se busca añadir una pieza a la estructura para añadir más orden ante un gran volumen de trabajo, añadir un refuerzo para ayudar a Ramón García (director de cantera). En cuanto al modelo, el planteamiento que se hace todo el mundo es que una cantera tiene que proveer jugadores al equipo ACB pero eso es irreal en cierto modo. Con la cantidad de jugadores que salen todos los años es muy difícil que muchos acaben llegando al primer equipo. Nuestra idea es intentar desarrollar jugadores para que puedan jugar a nivel profesional el máximo número de años y sobre todo que tengan una marca de identificación. Que jueguen donde jueguen la gente sepa que vienen del Unicaja. En España pasa con el Joventut, con jugadores como Rudy o Ricky, que todos saben que vienen del Joventut.

–¿Ya no es prioritario entonces sacar jugadores para el primer equipo?

–Siempre es prioritario, pero los condicionantes son tan grandes... Somos un equipo que este año juega en Eurocup, que tiene como aspiración jugar en la Euroliga y que por eso tiene que tener plantillas muy fuertes. Puedes añadir uno o dos jugadores de la cantera cada cinco o seis años. En ese espacio temporal ya han salido 60 jugadores que han sido júnior. Eso no quiere decir que no tengan nivel para ser profesionales, sino que dentro de nuestra exigencia deportiva hay que buscarles una salida.

–¿Ha perdido fuelle la cantera en los últimos años?

–¿En qué sentido? Anivel deportivo seguimos compitiendo en todos los campeonatos que vamos y en cuanto a jugadores, este año ya han debutado tres con el primer equipo. Hace años había un modelo con un equipo LEB que permitía que se asentasen muchos jugadores, ahora el modelo ha cambiado y aún así tenemos tres jugadores debutando en la ACB. No creo que se haya perdido fuelle.

–Personalmente me llamó la atención la salida de jugadores ya formados, de los que se esperaba mucho, como Soluade o Romaric.

–Ahí entramos en las exigencias de la competición europea del Unicaja, que no permitía dejarles un hueco a estos chicos. No queríamos frenar su desarrollo, pero no podíamos ofrecerles lo que necesitaban. Si este año tenemos a Morgan Stilma como jugador 13, no podemos tener otros dos jugadores más en esa situación.

–Hábleme un poco de Morgan Stilma, Lucas Muñoz y Pablo Sánchez.

–Morgan está en su año sénior por lo que se le incorpora como jugador número 13 para que trabaje ya en una dinámica de equipo profesional. Está respondiendo muy bien y su carácter le hace dar el máximo también cuando juega con el equipo de EBA. Su entorno familiar es muy positivo. Él tiene mucha ventaja jugando por dentro, pero cada vez está desarrollando más su tiro exterior. En la Liga EBA ha jugado muchos partidos como alero. Lucas es el profesional perfecto. Es el capitán del equipo júnior, el que siempre vela porque el entrenamiento se haga bien, porque se respeten las normas del equipo. Pese a tener 18 años, tiene una gran madurez. Pablo Sánchez está en su primer año júnior, físicamente está muy bien y se entrega al cien por cien. También viene de un entorno familiar muy positivo en el que ven el baloncesto como algo secundario, por detrás de los estudios.

–¿Qué sinergias hay entre el filial y el primer equipo? ¿Se trasladan los sistemas, la filosofía de Luis Casimiro, al equipo júnior?

–Claro, yo estoy casi todas las mañanas en los entrenamientos del equipo ACB. Seguimos la misma filosofía para que cuando los jóvenes tengan que venir a entrenar con Luis Casimiro, como en el caso de las 'ventanas FIBA', el primer equipo no se note muy resentido.

-¿Cómo ve ese salto que hay entre el equipo EBA, la cuarta categoría nacional, y la ACB?

–Es un tema relacionado con el modelo de trabajo del club. Ahora no podemos apostar por sacar equipos en LEB, no podemos mantener plantillas solo para esto, porque al final consigues que integrado en el primer equipo haya uno o como mucho dos jugadores. Con el modelo de tener a jugadores en el EBA o cederlos a otros equipos LEB nos damos cuenta de que los jugadores pueden seguir creciendo. El objetivo es el mismo, lograr que puedan estar el máximo número de años compitiendo a nivel profesional.

–¿Qué seguimiento se le hace a los jugadores en el ámbito académico y extradeportivo?

–Tenemos una residencia para los jugadores bevados y un tutor que trabaja con los jugadores. Hay además una coordinadora, que vela por los 19 chicos y chicas que tenemos becados, pero también por el resto de los 160 niños que tenemos. Es una persona que está totalmente volcada con el desarrollo de la cantera fuera de lo que tiene que ver el baloncesto y es una parte importantísima. Para los chavales que lo necesiten, tenemos clases particulares a través de acuerdos con academias. Y una psicóloga hace además seguimiento a los jugadores dos veces por semana.

–Ya en el ámbito profesional tienen además dos canteranos cedidos en equipos LEB, Ignacio Rosa y Ablaye Sow.

–Con Ablaye teníamos la necesidad moral de recuperarlo, algo que era difícil por las dos lesiones que había tenido y el modelo de cantera que le podíamos ofrecer se le quedaba pequeñísimo. Buscamos una forma de que él pudiera seguir desarrollándose y surge la opción del Ourense. En el caso de Rosa, es un jugador que ya estaba en su año sénior y su cesión se pactó antes de que yo llegara. Siempre buscamos clubes con el que tenemos una buena relación y jugadores al que su entorno les ayude a crecer. Que cuando estén fuera de nuestro control tengamos la certeza de que no van a empezar a salir de noche o a ser impuntuales.

–¿Llegan ya menos extranjeros a Los Guindos?

–El talento internacional está muy bien y hay que tener presencia pero también hay suficiente baloncesto en Andalucía como para desarrollarlo. Como entidad tenemos el compromiso de centrarnos primero en las necesidades del baloncesto andaluz. Seguimos buscando fuera, pero lo comparamos con lo que hay en Andalucía. Si hay que traer a alguien de fuera, que sea un 'boom'.

–Los clubes tienen ahora la amenaza de que los jóvenes talentos se marchen a la NCAA.

–Yo es que no veo la NCAA una amenaza. Yo he estado en ese modelo (Gabriel estuvo trabajando unos meses como técnico en los Iowa Energy, equipo de la Liga de Desarrollo de la NBA) y el baloncesto europeo y el universitario son dos modelos totalmente diferentes. Me extrañaría mucho pensar que alguien se plantease llevar un jugador al baloncesto universitario como una vía para llegar a ser profesional. Los jugadores que se van allí lo hacen porque quieren vivir una experiencia increíble, única y porque van a sacarse una carrera universitaria. Hay casos como los de Sebas Sáiz, que ha vuelto a entrar en el modelo profesional. Pero el que se va a Estados Unidos es sobre todo porque quiere obtener un título universitario. No es que nos estén robando jugadores, es que esos jugadores y deciden buscar otro modelo.

–¿Entonces cree que no sirve de referente lo que vemos en la NCAA cara a una futura carrera en Europa?

–En mi opinión no. Cuando acabas la etapa universitaria eres un 'rookie'. Estamos viendo jugadores de altísimo nivel de las universidades más prestigiosas que cuando llegan aquí les cuesta mucho. Deben pasar después por un proceso de desarrollo como profesional. Depende de la universidad por la que haya pasado el jugador, su formación será una u otra. Los niveles técnico-tácticos son muy distintos. En unas universidades hay una gran cantidad de sistemas y en otras se enfocan mucho más a las situaciones de uno contra uno.

–¿Qué opinión tiene de Rubén Guerrero y Francis Alonso?

–Rubén ha pegado un salto bestial físicamente pero le queda mucho por delante. ¿A qué nivel está? No lo sabemos, hasta que no lo veamos entrenándose en España. Francis está teniendo allí un papel de tirador, de anotador puro, pero le pasa lo mismo que a Rubén. Tenemos que ver en qué posición se le puede colocar, en qué mercado puede estar si regresa.

–El Unicaja creó en 2017 una sección femenina, algo que se echaba en falta en la entidad. ¿Qué podemos esperar de los equipos femeninos del club?

–La sección femenina ha venido para quedarse. Tenemos la misma exigencia que con los equipos masculinos y también nos centramos en el ámbito andaluz. Nos enfocamos en Andalucía, si hay alguna jugadora que puedan tener un desarrollo, tenemos las puerta abiertas y también hacemos búsqueda activa de jugadoras para detectar este talento. El funcionamiento es igual al de los equipos masculinos en cuanto a entrenadores, fisios...

–¿El sénior tiene que estar a medio plazo en Liga Femenina 1?

–Queremos hacer un proyecto sólido y que vaya poco a poco. El equipo sénior tiene ahora el reto de ascender a Liga Femenina 2 y no tenemos que tener prisa por llegar a Liga Femenina 1.

–Por primera vez se ha fichado a una americana, Robinson. ¿Cierra eso puertas a jugadoras de aquí?

–No, nos vamos a enfrentar a equipos con jugadoras americanas en la fase de ascenso y pensamos que necesitábamos refuerzos. Pero que el nivel competitivo sea máximo no nos hace renunciar al baloncesto de formación.