Jaime Fernández conquista al Palacio

El jugador madrileño, en el Palacio. /Ñito Salas
El jugador madrileño, en el Palacio. / Ñito Salas

El madrileño, en su mejor momento, se ha convertido en el nuevo ídolo de la afición del Unicaja

ENRIQUE MIRANDA y MARINA RIVASMálaga

El partido ya estaba ganado, sólo quedaban 15 segundos y la ventaja para el Unicaja era de diez puntos, pero la escena fue significativa. Jaime Fernández subió la pelota y le hizo un gesto a sus compañeros para que le facilitaran un aclarado. Solo lo hicieron falta dos botes entre las piernas para acercarse un poco y clavar el triple ante la defensa de Oliver. El público del Palacio de los Deportes se quitaba una vez más el sombrero ante la explosión de un joven que se ha convertido en el nuevo referente para la afición malagueña.

Pocos jugadores han tenido tanto impacto en el Unicaja nada más llegar. El base-escolta de 25 años sólo ha jugado seis partidos oficiales con la camiseta 'cajista' y ya se perfila como uno de los líderes del equipo. No sólo en la cancha: «Nos va a ayudar mucho en el vestuario», decía sobre él Alberto Díaz en la pretemporada.

«Mi juego me sale de forma natural; creo que cuanto menos piense, mejor», dice el escolta, segundo jugador más valorado de la ACB

Sus números son sobresalientes, seguramente por encima de lo que se podía esperar de él, pese a llegar tras una excepcional campaña en el Andorra. Es el jugador más valorado del equipo (14,2), el que más anota (13,2) y también el que más tiempo está en cancha. Si se toman como referencia sólo sus cuatro partidos de la Liga Endesa se convierte en el segundo jugador de toda la competición española con mayor valoración media por partido (20,5), sólo por detrás de McFadden, del Tenerife, otro jugador en estado de gracia en este arranque de temporada.

En plena madurez

Pero más allá de las estadísticas, Fernández está demostrando que ha llegado al Unicaja en el momento idóneo de su carrera para dar el salto definitivo. A su carácter y descaro se le suma capacidad de sacrificio. Puede anotar con facilidad, pero también apretar atrás, presionar las líneas de pase y hacer una labor de desgaste similar a la de un especialista defensivo, pese a que no tiene un físico imponente. Él admite que se encuentra en un gran momento de forma, pero no quiere darle más importancia y es consciente de que le llegará un bajón. «Ahora estoy en una puntuación de 10, porque hemos ganado, estoy contento de aportar para el equipo y estoy preparado para que, cuando lleguen las notas un poco peores, pueda seguir aportando al equipo», decía entusiasmado tras el triunfo ante el Gran Canaria. «Siempre puedo mejorar un poco más, pero cada partido es un mundo, cada partido es diferente. Ante el Gran Canaria he tenido un momento en el que tampoco he ayudado tanto al equipo y hay que reducir esos momentos», comentó. Su nivel de exigencia es máximo y es el que le ha permitido escalar desde un Estudiantes en el que tenía un rol complementario, hasta el Andorra primero y después al Unicaja, pasando por la selección española.

Sus datos

13,2
puntos por partido anota Fernández, el mejor en este apartado del Unicaja
20,5
puntos de valoración promedia en la Liga Endesa, el segundo mejor de la competición.

Por ahora, el impacto de su juego en el equipo y en la afición es tal que incluso ha ocupado el rol dejado por Nedovic, el jugador con más talento que ha pasado por el Unicaja en los últimos años. Son profesionales distintos, cada uno con sus virtudes y defectos, pero por ahora Fernández está teniendo el plus de la regularidad. «Mi estilo de juego me sale de forma natural. Me abstraigo un poco de todo y no sabría decir muy bien si pienso o no pienso cuando cojo un balón. Está claro que hay que hacer lecturas de juego, pero creo que cuanto menos piense, mejor», dice sincero.

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