Jaime Fernández es la esperanza

Jaime Fernández, durante el encuentro ante el Fuenlabrada. /ACB FOTOS
Jaime Fernández, durante el encuentro ante el Fuenlabrada. / ACB FOTOS

El escolta firma su mejor partido después de volver tras la lesión e invita al optimismo cara a la fase por el título

Juan Calderón
JUAN CALDERÓN

Es complicado extraer conclusiones positivas después de una derrota como la que encajó el Unicaja el sábado en Murcia, máxime cuando la fase por el título está a la vuelta de la esquina y se espera un emparejamiento con el Valencia, el equipo que lo ha descabalgado en la jerarquía como alternativa a los grandes en la Liga Endesa. Quizá lo más esperanzador es la mejoría experimentada por Jaime Fernández. El madrileño firmó ante el UCAM su mejor partido después de volver de la lesión que lo tuvo dos meses fuera del equipo. Quizá es el clavo ardiendo, quizá un brote verde en una temporada decepcionante hasta el momento, pero es lo más ilusionante para encarar con cierta ilusión el 'play-off' de la Liga Endesa

Jaime Fernández es la mejor noticia del Unicaja esta temporada. Fue durante muchas jornadas el mejor jugador de la ACB, el mejor nacional y el hombre al que seguían y siguen varios equipos de primer nivel. Con sus buenas actuaciones fue el responsable de que el Unicaja desplegase un juego vistoso y ganador hasta Navidad. Pero ya en noviembre tuvo un primer contratiempo físico y luego la lesión en la Copa del Rey, un enorme revés para él y para el Unicaja, que perdía al motor de su juego durante dos meses.

Cuando volvió tras una larga recuperación, su juego estaba a años luz del que mostró antes de la lesión, y eso que ante el Joventut, en su primer partido, no desentonó del todo (10 puntos y 4 rebotes), pero sin el tono físico de antes ni la eficacia en el tiro. Las malas sensaciones fueron a más en los siguientes encuentros. Sólo 7 puntos en la paliza a manos de Valencia y -19 con él en la pista. No mejoró la cosa en la derrota ante el Breogán, con 0/6 en los lanzamientos y -9 de valoración. Mejoró ante el Burgos en la recta final del choque porque Casimiro le dio minutos para que ganase confianza. Acabó con once puntos, pero con malos porcentajes (3/10 en los lanzamientos).

Era evidente que le faltaban piernas, con lanzamientos cortos y bandejas falladas que hace unos meses anotaba sí o sí. Frente al Estudiantes mantuvo el tono fallón con 2/9 en los lanzamientos, pero ya ayudando en el rebote y volviendo a pasar bien el balón, como ante el Fuenlabrada (3/13 en los lanzamientos). En Murcia terminó de recuperar sensaciones, volviendo a sentirse importante. Exhibió capacidad de desborde con sus penetraciones, seguridad en el manejo del balón y también en el tiro (7/11) y acabó como el segundo más valorado del equipo (17), por detrás de Wiltjer (21).

La mejoría de Fernández es clave para que el Unicaja tenga alguna esperanza de competir en la fase por el título, toda vez que Boatright, un jugador al que se fichó también para que fuese una alternativa en el perímetro, no cuenta para Luis Casimiro. Con el madrileño a buen nivel y con el regreso de Díez y Suárez, el equipo malagueño puede ofrecer una imagen más esperanzadora.