Jiménez viaja a Estados Unidos para entrevistarse con Francis Alonso y Rubén Guerrero

Carlos Jiménez charla con el presidente del Unicaja, Eduardo García./
Carlos Jiménez charla con el presidente del Unicaja, Eduardo García.

El director deportivo del Unicaja hará una pequeña gira en la que verá verá partidos de la NBA y el encuentro entre las universidades de los dos jugadores malagueños

Juan Calderón
JUAN CALDERÓN

El Unicaja sigue de cerca las evoluciones de Francis Alonso y Rubén Guerrero en la Liga Universitaria de Estados Unidos, donde ambos están completando una gran campaña en la que será su última temporada en la NCAA. Alonso es el líder de Greensboro y Guerrero es la referencia interior de Samford. Ahora que están a punto de poner fin a su etapa al otro lado del Atlántico, el director deportivo del Unicaja, Carlos Jiménez viaja hoy a Estados Unidos para verlos jugar en directo y entrevistarse con ambos. Hay que recordar que el club malagueño tiene sus derechos en España después de ejercer su derecho de inscripción preferencial y todo hace indicar que hará efectiva la posterior oferta cualificada que presentó en su día por ambos en la Liga ACB.

Así, Jiménez viaja hoy a Estados Unidos, vía Múnich, para verlos jugar. El responsable de los fichajes del Unicaja tiene previsto realizar una gira de una semana que, además de contemplar el partido entre Greensboro y Samford de este jueves, también incluirá algunos partidos de la NBA.

Francis Alonso está firmando números históricos con Greensboro, donde ya se ha convertido en el máximo triplista y el jugador que más encuentros disputa con esta universidad. El escolta malagueño es el jugador europeo que más puntos (17,3) anota de todos los que militan en la NCAA (268 en total) y se está mostrando muy regular en el aspecto ofensivo. En los 118 encuentros que acumula con su equipo anotó diez o más puntos en 95.

Por su parte, Rubén Guerrero, tras un año en blanco, está sorprendiendo a todos con su rendimiento en Samford. El pívot marbellí de 2,13 metros promedia 13 puntos y 8 rebotes, unos números sensacionales.

Ahora el Unicaja debe evaluar cómo maneja el regreso de ambos jugadores a España, pues son situaciones distintas, y dependiendo por supuesto de los planes de ambos para dar el salto al profesionalismo, teniendo en cuenta que el nivel de la NCAA es muy inferior al de la Liga Endesa. En el caso de Rubén Guerrero, podría encajar perfectamente como último pívot de la rotación para que se vaya rondando y cogiendo confianza, una opción que ya se contempla. Por otro lado, Alonso tiene un encaje más complicado, pues la línea exterior es siempre la más exigente y competitiva, aunque ya ha demostrado que tiene puntos en las manos y eso es difícil de encontrar, de ahí que el seleccionador nacional, Sergio Scariolo, lo incluyese en una preselección el junio del año pasado para las ventanas de la FIBA. Sus buenas actuaciones han despertado el interés de otros equipos de la Liga, aunque en el Unicaja se refuerza la idea de mantenerlo atado pudiendo ser el tercer alero o escolta del equipo.

En caso contrario, la opción de una cesión también está encima de la mesa. Para explicar por qué el Unicaja tiene sus derechos conviene aclarar algunos aspectos. Como es sabido, ni Alonso ni Guerrero tuvieron vinculación profesional (un contrato) con el Unicaja, por lo que en su día no pudieron ser incluidos en el listado de jugadores sujetos a derecho de tanteo cuando dejaron el club. Sin embargo, el antes mencionado derecho de inscripción preferencial, recogido en el Artículo 15 del Convenio Colectivo suscrito entre la Asociación de Jugadores Profesionales y la Liga ACB, permite a los clubes incluir a jugadores jóvenes hasta los 21 años para luego realizarles una propuesta contractual. El nombre de estos jugadores debe ser notificado a la Liga ACB como fecha tope el 30 de marzo para luego así poder formalizar la oferta cualificada y actuar según el proceso de contratación habitual que estipula la Liga. El Unicaja siguió estos pasos como SUR informó en su día, tanto en los casos de Guerrero y Alonso, como en el de Domantas Sabonis.

Hasta ahora, si alguno de estos tres jugadores regresaba a España, el Unicaja sólo podía agarrarse a los derechos de formación, que estipulan un rango de compensación según ciertos parámetros y que varía entre los 60.000 y los 80.000 euros. Ahora, con una oferta cualificada, el club malagueño tiene atados jugadores con un gran futuro y puede igualar cualquier oferta que reciban para asegurarse sus servicios, pues los incluyó en el derecho de tanteo. La clave estará en ver si algún club les traslada una oferta y comprobar si el Unicaja decide igualarla o dejarlos ir, todo hace indicar que hará lo primero.

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