Luis Casimiro: «Sé en el club que estoy, en la ciudad que estoy, y lo importante que es el baloncesto en Málaga»

Luis Casimiro responde a las preguntas durante la entrevista que realizó en SUR/Salvador Salas
Luis Casimiro responde a las preguntas durante la entrevista que realizó en SUR / Salvador Salas

El técnico repasa la actualidad del equipo, la pretemporada, la nueva plantilla y las expectativas cara al inminente comienzo del campeonato

JUAN CALDERÓN y ENRIQUE MIRANDAMálaga

La conversación pudo alargarse durante horas, pero habrían sido necesarias varias páginas más para plasmar las palabras del entrenador del Unicaja, Luis Casimiro (Villamayor de Calatrava, 1960). Se mueve dentro de la normalidad, sin razonamientos complejos, directo y fácil de entender. Sus ideas van acordes a su personalidad. Quizá por esto quita importancia a una pretemporada irregular y atípica, advierte a sus jugadores de que será imparcial y riguroso en el trato y aventura un rendimiento del equipo mejor cuanto más avance la temporada. Sabe dónde está y lo que se le va a exigir.

Lleva unos meses en Málaga desde que se confirmó su fichaje ¿Cómo va el acoplamiento al club, la ciudad y al equipo?

–Todo ha sido perfecto. En verano no dejé de estar yendo y viniendo y ya vivía donde lo voy a hacer toda la temporada. En el club conocía a mucha gente que sigue trabajando y también a la gente que estará conmigo, incluso a nivel de equipo. Prácticamente he trabajado con todos, salvo Ndong, Alejandro (Ballesteros) y Diego (Vázquez), pero todo ha ido perfecto. Es un buen equipo de trabajo. Me encuentro bien y con buenas sensaciones desde el primer momento.

Hace unos días en una entrevista con el presidente del club, Eduardo García, le preguntamos que parecía que estaba escrito que usted acabaría entrenando al Unicaja. ¿Tenía esa sensación?

–Es cierto que desde que salí, me llegaba ese buen 'feeling' por parte de los dirigentes y por parte de la afición, que me lo demostró muchas veces, tanto cuando vine con el Gran Canaria, como cuando estuve en Sevilla. El presidente siempre fue sincero conmigo en aquel momento. No trató de utilizarme, fue claro y siempre se lo agradecí. Por tanto, teníamos una muy buena relación con la posibilidad de volver a trabajar juntos, como así ha sido.

«Esperaba más de él en estos partidos, ya no es un niño de cantera, porque lleva tres temporadas en el primer equipo» Viny Okouo

El comienzo no ha sido fácil. ¿Había tenido una pretemporada tan complicada como la que ha vivido este verano?

–No. Cuando ha habido un calendario de competiciones con Europeos o Mundiales, siempre fueron los mejores de cada país, los mejores. Entonces siempre te toca lidiar con pocas ausencias y si eres un equipo 'Top' de la Liga, te pueden faltar algunos jugadores de nivel mundial. Que ahora te falten jugadores que no son los mejores del país porque no van los de la NBA o los de la Euroliga, pues es algo atípico y nos ha castigado bastante. No lo había vivido nunca. Antes era lo contrario porque los jugadores venían rodados de los campeonatos con sus selecciones y ellos eran los mejores de cada país. Al final han ido jugadores que tenían ganas de representar a su país, pero que no eran los mejores.

¿Entonces lo que se ha visto del Unicaja es engañoso?

–Normalmente en pretemporada es complicado sacar conclusiones. Si son a nivel de resultados, no suelen servir para saber dónde estará el equipo. Las pretemporadas sufren para construir equipos, conceptos y crear cosas. Lo que te da crecimiento y te dice dónde vas a estar es la propia competición. ¿Quién se acuerda de quién fue el campeón de la pretemporada hace dos años? El problema es que esta es totalmente atípica. Ver por dónde vamos también es complicado. En el Circuito Movistar fuimos con mucha carga de trabajo y poca táctica. Cuando construimos algo nuevo fue para el partido de Puertollano y ya se nos fueron los jugadores. Desde entonces, el primer entrenamiento de calidad que hemos hecho fue el miércoles, después de once días... Evaluar por dónde está el equipo es complicado.

Luis Casimiro, durante la entrevista.
Luis Casimiro, durante la entrevista. / Salvador Salas

Lo ideal es que la pretemporada no se meta en la competición.

–Me ha tocado vivir pretemporadas muy buenas, y luego no obtener los resultados esperados. Entonces vamos a intentar llegar con un bagaje táctico, físico y técnico para garantizar una buena competición de inicio, pero debemos crecer durante el campeonato. Muchos jugadores son buenos en la pretemporada y luego no funcionan...

«¿Quién se acuerda del campeón de la pretemporada de hace dos años?» Derrotas

Tras el partido contra el Madrid dijo que el equipo iba a hacer una minipretemporada para recuperar el tiempo con los internacionales. Aquello sonó a prisa, a urgencia...

–Me refería a que no es que nos falten cosas, sino a asentar los conceptos, las bases de juego y las ideas. En eso estamos trabajando las mañanas, en unos entrenamientos que no son de una gran carga física, pero sí de concentración. Afianzar cosas que habíamos trabajado al comienzo, pero que algunos han podido olvidar al estar con sus selecciones.

Entiende que los resultados hayan generado cierto desencanto, incluso al tratarse de una pretemporada atípica. A veces el aficionado no se para en que su equipo jugó con siete júniors.

–Sí se para, porque eso también nos llega. La gente hace esa reflexión. Todo el mundo es consciente de lo que ha pasado. Hay que agradecer el entusiasmo de los chavales, que nos ayudaron a mantener el ritmo. El lunes pasado, si no llamamos a los chavales que estaban en clase, no teníamos para hacer ni un 'cinco contra cero'. Todo el mundo es consciente de esto. Igual que a la gente le gustó cómo competimos contra el Olympiacos, es evidente que ante el Madrid no pudimos. Esto no tiene nada que ver con lo que será el equipo durante la temporada. Entiendo que anímicamente los resultados generan expectativas, pero pueden ser falsas. Me llega que se renuevan abonos a buen ritmo y que la gente tiene ganas de baloncesto.

«Tienes que adaptarte a los jugadores que tienes; no puedes hacer limonada con naranjas» estilo de juego

Pero en el Unicaja las expectativas siempre son muy altas. ¿Puede estar ante la temporada más exigente de su carrera?

–Para mí la exigencia siempre es a máxima. Como entrenador debes trabajar en la excelencia y eso no te permite ni un segundo de relajación, ni pensar que un proyecto es mejor o peor que otro. Debes transmitir a un grupo que debe realizar un trabajo en una pretemporada, cargada, además, de responsabilidad porque sé en el club que estoy, en la ciudad que estoy y lo importante que es el baloncesto en Málaga. Creo que para desmontar todo esto de los comienzos, considero que hay que estar bien durante y al final de la competición. Mis equipos van creciendo poco a poco y espero estar bien en los momentos importantes.

¿Le da miedo que le pese el legado de Joan Plaza en esta transición que afronta?

–Siempre he ido detrás de buenos entrenadores y no me condiciona, es una motivación. Pienso en el equipo actual, en el presente, en lo inmediato. Entiendo que debe haber una transición después de cinco años, si estuvo ese tiempo, es que hizo cosas buenas. Plaza hizo un trabajo, pero no me condiciona en absoluto. Ya me pasó en Valencia y también ahora en Gran Canaria después de Aíto. No pienso ni un segundo en la etapa anterior, ni condiciono a los jugadores por lo que hicieron antes.

«Debe haber una transición. Hizo un buen trabajo, pero no me condiciona» joan plaza

Los aficionados analizan los resultados y a los jugadores, pero, en su caso, siempre añaden la coletilla de que «con Casimiro esperemos que jueguen mejor». Existe la esperanza de que con usted el Unicaja va a jugar bien. ¿Es una presión añadida?

–Es algo que los jugadores que han estado conmigo trasladan. Eso habla a favor del trabajo que realizo. Los jugadores que están conmigo se van con la sensación de que extraigo de ellos lo mejor. Es evidente que si abro el armario también caerá algún cadáver que otro, normal. Me alegra que haya esa corriente y esa confianza. No me carga de presión porque sé cuál es mi trabajo.

Esas altas expectativas también se generan con jugadores que llegan a Málaga con un buen cartel como Dani Díez en su día o Milosavljevic de forma más reciente. ¿Pueden dar un paso más en sus carreras?

–Habla de dos jugadores con una gran predisposición para el trabajo. Pero esto es un camino con dos vías. El entrenador debe dar confianza, pero los jugadores deben devolverla con un buen rendimiento. En ese sentido, vamos a intentarlo. Todos tienen su pequeño análisis. Dani Díez fue el mejor jugador joven de su edad, pero en el Gipuzkoa. Aquí su rol es distinto. A mí, el año pasado como rival, me creaba dolores de cabeza por su tiro, capacidad de rebote y juego sin balón, como entrenador rival me creaba un problema. Todos los jugadores que están aquí son buenos y no hay que examinarles por lo anterior. Milosavljevic venía del Alba de Berlín donde era una referencia. El equipo jugaba a su ritmo y aquí es uno más.

Continuando con los nombres propios, hace unos días se refirió a Viny Okouo y realizó una valoración muy clara. ¿Puede ser un jugador aprovechable para el Unicaja?

–A Viny le voy a exigir como uno más de la plantilla. Yo siempre los pongo a todos en la misma línea de salida. Los conceptos, las normas y las ideas; todos parte desde la misma posición. Soy sincero y claro, pero sobre todo en dos cosas. La primera el trabajo semanal durante los entrenamientos, que debe ser bueno y esforzándose, y, luego, el rendimiento en los partidos. En el baloncesto profesional estos conceptos van unidos. Viny es consciente, y ya se lo he dicho a él, que en el rendimiento se ha quedado un poco atrás. Estoy contento con su actitud e intención de mejora, pero no con el rendimiento. Yo soy directo. Esperaba más de él en estos partidos. Lo trato como uno más. Ya no es un niño de cantera, lleva tres temporadas en el primer equipo y tiene la misma responsabilidad de trabajo y rendimiento, punto. En ese sentido lo evaluaré y tomaré decisiones.

Entre los fichajes, hay apuestas que se pueden considerar seguras y otras no tanto.

–Si fichas a jugadores que saben lo que te van a dar, tienes más o menos un seguro, y si tienes jugadores con margen de crecimiento es el extra que igual nadie espera. Vamos a trabajar para que nos den ese extra. Posiblemente haya alguna incógnita, alguna duda, pero estos jugadores con margen de crecimiento, de ambición, jóvenes, de querer más, son los que nos pueden dar ese extra. Kyle Wiltjer tiene mucha envergadura, mucho potencial para jugar al poste bajo y se le va a pedir. Cuantos más recursos tenga el jugador, mejor. Mucha gente lo veía sólo como un especialista en el tiro y ahora ha demostrado, al menos en los partidos de pretemporada, insisto en este aspecto, que puede rebotear con garantías y jugar al poste bajo. Después cuando llegue la competición real podremos ver dónde estamos. En el caso de Lessort, es plena energía que tenemos que saber encauzar para beneficio del equipo. Es una energía desbordada, increíble, con una capacidad atlética descomunal, una juventud exuberante y descaro. ¿Qué es anárquico? No, lo que tiene que ser un arma más para el equipo. Si yo tengo un pívot que rebotea y que no pasa el balón al base sino que saca él el balón botando, ¿por qué le voy a decir que no lo haga? Lo que hay que hacer es encauzarlo y en eso estamos. Ese rebote y ese primer y segundo bote que le permiten ponerse en mitad del campo hay que explotarlo. Ya lo ha hecho varias veces bien esta pretemporada. Es un arma que podemos utilizar si es eficaz. No importa que se salga un poco de lo convencional si es eficaz.

Enrique Miranda, Carlos Jiménez, Juan Calderón, Eduardo García, Luis Casimiro, Manuel Castillo, José María Martín Urbano, José Miguel Aguilar y Pedro Ramírez, ayer en un encuentro en SUR.
Enrique Miranda, Carlos Jiménez, Juan Calderón, Eduardo García, Luis Casimiro, Manuel Castillo, José María Martín Urbano, José Miguel Aguilar y Pedro Ramírez, ayer en un encuentro en SUR. / Salvador Salas

Sus equipos tienen fama de hacer un baloncesto directo y rápido. ¿Se confecciona la plantilla pensando en este estilo o al revés, la filosofía de juego se adapta a las características de la plantilla?

–Al final te tienes que adaptar a los jugadores que tienes. Tú tienes una idea de juego, pero siempre hay que adaptarla a la plantilla. Pero sí que hemos buscado a jugadores de un corte determinado, dentro de nuestras posibilidades. Lo que no puedes es hacer limonada con naranjas, tenemos que sacarle el máximo rendimiento a los jugadores, adaptándose a lo que yo pretendo, pero también al revés. Hacer un baloncesto dinámico, alegre, pero también que se adapte a los jugadores que tenemos y en ese sentido el entrenador también tiene que capitular en algunas facetas.

Más de exigencia. El Unicaja sólo jugó una vez la Eurocup y la terminó ganando...

–Es que tenemos que aceptar qué es el Unicaja. Es un club que ha estado en la Euroliga muchos años, que volvió a la Euroliga siendo campeón de Eurocup y que está obligado a hacerlo bien en Europa. Todo esto me consta. La Eurocup ha mejorado mucho en las últimas temporadas al cambiar el sistema de competición por territorios, ha crecido, tendrá ahora clubes que se fueron a la competición de la FIBA y que ahora vuelven, por lo que hay un nivel espectacular. Es muy complicado, pero nuestra obligación como Unicaja es hacerlo bien en Europa.

¿Cree que ha subido también el nivel de la Liga Endesa?

–Sí, creo que se ha reactivado un poco la Liga. Coincide que llega la crisis económica y la Liga se duerme un poco porque no hay ascensos ni descensos. Ahora hay una reactivación económica, los clubes están más saneados, todos los equipos se refuerzan mejor pensando en no pasar apuros unos o en subir un escalón más otros.

 

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