Malaga CF

Conde apuesta por la medicina

Luis Conde en un partido del Unicaja frente al Cajasol
Luis Conde en un partido del Unicaja frente al Cajasol / Álvaro Cabrera
  • El malagueño de 21 años, habitual en el Unicaja y clave en el Clínicas Rincón, deja el baloncesto para centrarse en sus estudios

Cuando una persona ha dedicado tanto tiempo de su vida al baloncesto, tomar una decisión como la que ha adoptado Luis Conde no es nada fácil. El jugador malagueño, habitual en el Unicaja en las tres últimas temporadas y pieza clave en el Clínicas Rincón, deja el baloncesto. Lo hará para centrarse en sus estudios de Medicina, probablemente es la decisión más difícil que ha tenido que tomar a sus 21 años. La sobriedad que caracteriza su juego es la que le ha guiado a la hora de apartar las canchas de baloncesto de su vida y volcarse en los estudios de Medicina, de la que este año comenzará el cuarto curso.

Ha jugado en el primer equipo con los últimos cuatro entrenadores que ha tenido el Unicaja (Aíto, Chus Mateo, Repesa y Plaza), y ha sido campeón de Europa sub-16 en 2009 y bronce con la sub-20 el año pasado con la selección española, es decir, que estamos ante un jugador con posibilidades de llegar a la élite, porque entre otras cualidades, conoce el juego y tiene actitud, algo esencial. Esta misma temporada Plaza lo utilizó en tres partidos, y ha sido un pilar en la gran temporada del Clínicas, lo fácil habría sido seguir.

«Durante la temporada lo he pensado mucho y ha sido una decisión complicada porque mi vida ha sido el baloncesto. Pero tengo muy claro que los estudios es lo más importante. La gente no para de repetirme que cómo lo voy a dejar teniendo en cuenta que he jugado con el Unicaja y con la selección, pero desde dentro las cosas se ven de otra manera. Es difícil dar el salto y quedarse en el primer equipo. Una cosa es entrenar cada día y otra llegar a jugar. Mi apuesta era jugar en el Unicaja, no estar en la LEB Oro dando tumbos de un lado para otro. He disfrutado con lo que he hecho y no puedo reprochar nada a nadie», explica Luis Conde, que acaba de finalizar los exámenes de forma brillante, seis aprobados de las siete asignaturas a las que se presentó.

Sacrificio

Pero compaginar esa doble vida de estudiante casi modélico con el baloncesto profesional no es fácil. Durante estos años, ha tenido que sacrificarse y ha implicado un enorme esfuerzo para él. En Los Guindos está considerado como un referente por esa capacidad para estudiar, entrenar y jugar. Sin embargo, el próximo curso, las exigencias académicas aumentarán. En cuarto de Medicina empezará a hacer prácticas en hospitales, las asignaturas serán más duras y para mantener el nivel hace falta echarle muchas horas, que saldrán de las que hasta ahora ha dedicado al baloncesto.

Y cuando esté atendiendo pacientes en el hospital, el baloncesto serán una cúmulo de recuerdos entrañables. «La sensación más bonita que he sentido como jugador fue cuando ganamos el Europeo sub-16 en Kaunas ante Lituania ante un pabellón abarrotado. Fue increíble ganarles en su cancha. Pero también recuerdo el ‘play-off’ de ascenso con el Clínicas Rincón, porque jugamos en Los Guindos con un ambiente sensacional, y cómo no, mi debut con el primer equipo. Fue uno de los días más felices de mi vida. Mi sueño era debutar en el Carpena y el día que lo conseguí estaba que no me lo creía», afirma.

Ese estreno en la élite fue el 13 de diciembre de 2012 en la Euroliga contra el Chalon francés. Luis tenía 19 años 9 meses 26 días jugó 5:30 minutos y se quedó sin anotar. Repesa estaba en Croacia resolviendo su visado y Curro Segura no dudó en darle la alternativa. Sin embargo sus primeros puntos llegaron esta misma temporada, en un partido contra el Cajasol en Sevilla, y fue gracias a un triple.

Y entre los recuerdos de toda una vida hay espacio para los compañeros con los que ha compartido el día a día, y que para él son como hermanos, gente como Pozas, ‘Tuty’ Sabonis, Alberto Díaz o Abrines, por poner algunos ejemplos, a los que ahora verá desde la grada. «No pienso perderme ni un partido del Clínicas Rincón. Seré el que más anime», exclama mientras reconoce que matará el gusanillo jugando en el equipo de la UMA. Quién sabe si dentro de unos años no vuelve al Unicaja, para ejercer como médico. «No estaría nada mal, pero para eso me queda todavía mucho». Ahora comienza un nuevo y apasionante partido para Luis Conde.