Malaga CF

El salto de Caleb Green

Green, en el partido contra el Joventut. :: eliberto reverter. optasports
Green, en el partido contra el Joventut. :: eliberto reverter. optasports
  • El estadounidense del Unicaja progresa partido a partido gracias a su disciplina de trabajo y a una adaptación cada vez mejor

Hay consenso sobre su talento y también de lo que es capaz de llegar a ofrecer. Caleb Green levantó al público de sus asientos en el partido ante el Tenerife. Sus 17 puntos y nueve rebotes colocaron al ala-pívot estadounidense del Unicaja por primera vez en los números habituales de su carrera. Es el principio del camino, pero al ala-pívot todavía le queda mucho por recorrer.

No es habitual que los entrenadores elogien de forma pública a sus pupilos. Sin embargo, Joan Plaza lo hizo. «Lo he felicitado de forma especial en el vestuario», dijo el entrenador del Unicaja tras el último partido de Liga. El preparador barcelonés está reconduciendo el juego de Green para que sea un jugador más productivo. Desde Italia su agente, Stefano Lupatelli, reconoce que en Málaga las cosas no han sido fáciles para Green. «Es comprensible que le esté costando un poco. El Unicaja no es un equipo cualquiera. Estamos hablando de un club con responsabilidad, en el que su rol es distinto, pero Caleb tiene talento. Lo mejor de su juego está todavía por llegar», explica

Y está llegando, aunque no es fruto de la casualidad. Sus compañeros de vestuario hablan muy bien de un jugador que solo lleva unos meses en España. «Es un buen tipo. Seguro que nos va a sorprender porque hace cosas difíciles de ver en un hombre de sus características», apuntaba un miembro del cuerpo técnico. Green se está aplicando. Además de mejorar su capacidad defensiva, especialmente a la hora de cargar el rebote, está afinando su tiro. Después de cada entrenamiento dedica más de media hora a ejercicios de lanzamiento desde todas las posiciones. Eso y que cada vez está más integrado, gracias en parte a su complicidad con Will Thomas (al que conocía con anterioridad), le están facilitando las cosas. «Mejora día a día, pero le hace falta asumir más responsabilidades. Sentirse importante», se insiste.

El Unicaja tiene paciencia con Green, pues aunque su elección fue la última después de varias opciones fallidas, lo tenía controlado desde el mes de noviembre del año pasado. El club seguía a Othello Hunter y se encontró con Green. Desde entonces, su representante recibió la orden de tener al día al club malagueño de sus evoluciones. Se recibieron vídeos y se recabó información sobre el jugador y Plaza hizo las últimas ‘indagaciones’.

El informe fue positivo. «No había dudas. Sé que el entrenador habló con gente que conoce en Italia y eso fue fundamental. Yo no tengo ninguna duda de su potencial, y su gran salto todavía no ha llegado», apunta Lupatelli, consciente de los antecedentes del jugador. Green se movió siempre en la veintena de puntos en su etapa universitaria y, tras saltar a Europa, lideró la parcela anotadora en todos los equipos por los que pasó. Aquí en cambio se le exigen otras cosas, pero los puntos los tiene en las manos.