¿Qué se puede esperar de Rubén Guerrero?

Rubén Guerrero, sonriente ayer en Los Guindos. /UNICAJA B. FOTOPRESS
Rubén Guerrero, sonriente ayer en Los Guindos. / UNICAJA B. FOTOPRESS

El marbellí ha firmado excelentes números en su última temporada, pero se desconoce su capacidad para competir en el baloncesto europeo

Juan Calderón
JUAN CALDERÓN

El fichaje de Rubén Guerrero por el Unicaja ha generado una corriente de ilusión entre los aficionados cajistas, ávidos de jugadores malagueños y con vínculos con la cantera. Desde que se marchó a Estados Unidos, los medios de comunicación de la ciudad han seguido al detalle su evolución, al igual que la Francis Alonso. Guerrero se ha transformado físicamente en un jugador impresionante, con unas condiciones que no tiene ningún jugador nacional de su edad. Muchos hablan de la necesidad de que esté en la plantilla del Unicaja sin haber visto ni un partido del marbellí en su largo periplo de seis años en Estados Unidos, por lo que está por ver qué es lo que puede ofrecer. Le ha llegado la hora de la verdad.

Conviene aclarar que Rubén Guerrero está en 'fase de pruebas' en el Unicaja. Su regreso era un secreto a voces, porque tiene mejor encaje que Francis en la rotación. Previsiblemente ocupará el puesto de Viny Okouo, pero sólo previsiblemente. La idea, como se informó hace unas semanas, era que participase en los entrenamientos de postemporada, pero Luis Casimiro ha querido que llegue antes, para así calibrar lo que puede ofrecer en el cuerpo a cuerpo con los profesionales, con gente como Lessort, Shermadini y el propio Okouo. Dependiendo de lo que pueda ofrecer, Guerrero tendrá más o menos opciones de estar en la plantilla de la próxima temporada.

Hace dos veranos, el malagueño fue citado por Sergio Scariolo para una concentración con la selección en Benahavís. Allí, la sensación no fue del todo positiva, en parte porque venía de una mala temporada en South Florida, Universidad que acabó dejando, lo que le costó un año en blanco.

Ahora, después de una temporada brillante con la universidad de Samford, se es más optimista. Rubén Guerrero es un jugador enorme en cuanto a dimensiones, lo que le resta movilidad, pero que interpreta bien algunos conceptos del juego, como las acciones de bloqueo y continuación. Es capaz de generarse canastas lanzando ganchos con las dos manos, un movimiento muy clásico, pero efectivo, además de tener gran capacidad para el rebote. Casimiro lo pondrá a prueba. El marbellí acabó la temporada con una media de 13,5 puntos y 8,4 rebotes en la que ha sido su mejor campaña en la NCAA. Ha firmado por lo que queda de temporada y dos más, y puede darse el caso de que, si convence, pueda disputar la fase por el título. Está en su mano que su carrera profesional continúe en el Unicaja.

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