SIN REBOTE

MARTÍN URBANO

La incapacidad del Unicaja en el rebote y un incomprensible error arbitral en la última canasta local, desde todo punto ilegal tras la descarada falta de Radoncic a Witjer, determinaron una nueva derrota del equipo malagueño, que tiró a canasta mucho mejor que su rival, pero dispuso de trece oportunidades menos, dada su extrema debilidad debajo del aro propio y esa perversa tendencia a perder balones por poco que moleste la defensa del adversario.

Siempre se ha dicho que el equipo que domina el rebote gana el partido, un principio que ha regido muchas de las derrotas sufridas este año por el Unicaja. Es cierto que Witjer fue ayer el principal baluarte en la anotación de su equipo y también que Shermadini creó problemas a la defensa local, pero si no imponen el menor respeto en defensa restan al equipo una solidez que resulta imprescindible para ganar a cualquiera. El problema no es nuevo, pero a base de no encontrarle solución ha acabado enquistándose y llevado al equipo a la situación de inseguridad en la que se encuentra.

Ayer, un acertado estudio del rival por parte del cuadro técnico del Unicaja, que centró la atención en Askia Booker, la indiscutible figura del cuadro local, le permitió al Unicaja arrancar el partido con ventaja, Roberts le atacaba continuamente con el balón y en la otra parte del campo le doblaban el marcaje para obligarle a ceder la pelota a sus compañeros. La estrategia dio buen resultado, pero Sito Alonso acabó con ella al retirar del campo a su estrella. No era tampoco un éxito del técnico local, porque el Unicaja se había quitado de en medio al rival más peligroso. Curiosamente, el partido se igualó y cuando volvió el base estelar del cuadro murciano ya no fue lo mismo. El encuentro se disputó a rachas que se inclinaban de uno u otro lado según el acierto de Witjer y la inspiración de Fernández o las arrancadas de Booker y los rebotes locales debajo del aro malagueño. Por supuesto, todo en el aire y aunque dominó más el Unicaja, su falta de consistencia le llevó a la derrota.