El riesgo de un partido 'clandestino' para el Unicaja

El riesgo de un partido 'clandestino' para el Unicaja

El Unicaja recibe al Fuenlabrada en un horario atípico entre semana, con el riesgo de un una baja asistencia y sin Dani Díez ni Carlos Suárez, ambos lesionados

Juan Calderón
JUAN CALDERÓN

Cuando comience el Unicaja-Montakit Fuenlabrada de esta tarde (19.15 horas) estarán en plena jornada laboral, otros la estarán acabando e incluso habrá niños en las clásicas actividades extraescolares o en algún entrenamiento del equipo del barrio. El conjunto malagueño afronta un choque semi clandestino por exigencias de la televisión y que puede provocar que el Palacio registre una asistencia muy baja.

Habría que tirar de hemeroteca para encontrar un partido de liga entre semana con este horario, un 'handicap' añadido para el irregular Unicaja que hoy no podrá contar con dos hombres importantes como Dani Díez y Carlos Suárez. No conviene perder de vista que el malagueño no es un grupo demasiado fuerte a nivel mental, de ahí que su rendimiento sera mucho mejor en casa que como visitante. En lo que va de temporada sólo perdió dos partidos en el Carpena, frente al Tenerife y el Baskonia, al margen de otros dos en la Eurocup (Alba Berlín y Valencia).

La hora y las lesiones son el principal quebradero de cabeza para Luis Casimiro que ayer no ocultó sus reservas por el horario. «Es un día laboral... Está demostradísimo que aquí sólo hemos perdido dos partidos, que el público nos da el extra de motivación. Es muy temprano. Tenemos que visualizar esa dificultad ante un ambiente más frío para que el equipo trabaje en esa línea. La gente llegará tarde y el equipo debe estar preparado para transmitirles energía», dijo.

El enésimo contratiempo en forma de lesión de esta temporada obligará a Luis Casimiro a reestructurar por completo el equipo. Díez era el recambio improvisado de Suárez, ¿pero quién lo sustituye ahora a él? Las opciones del técnico son variadas. Podría utilizar a Milosavljevic, el hombre para todo en este Unicaja, también darle minutos al joven Morgan Stilma o hacer jugar juntos a Lessort y Shermadini, que encierra cierto riesgo. Así que sea como fuere, cualquier cambio también afectará a otras posiciones, por este motivo fue dado de alta Ryan Boatright, que entre lesión y descarte llevaba dos meses fuera del equipo.

«Tendremos que reinventarnos. Lo hemos hecho dos veces en la Liga. Es un aliciente más y pensando en el partido en sí. Tenemos que afrontar el partido con buena mentalidad, ante un equipo que viene de ganar a domicilio al Obradoiro y que casi gana en Baskonia. Perdió sólo de uno ante el Zaragoza. Tenemos que respetarlos», explicó el manchego.

El Fuenlabrada llega con urgencias. A falta de cuatro jornadas para el final de la fase regular, tiene sólo dos triunfos de renta sobre la zona de descenso, en la que se está viviendo una lucha encarnizada por la salvación, y esto puede llevarle a tener más motivación que su rival. «Sigue teniendo jugadores que son básicos para ellos, sobre todo en el perímetro. Popovic que ha vuelto, Paco Cruz, los bases que le dan muchas alegría al juego, Eyenga... Una línea exterior muy peligrosa, con muchos puntos, que juega muy fácil, que utilizan muchas posesiones por partidos incluso más que nosotros. Tenemos que estar preparados para esto. Ahora en el interior con Kravtsov son más fuertes. Me espero tener la solidez defensiva necesaria para que no desarrollen ese juego», insistió Casimiro.