Sándwiches de chocolate en el Unicaja

Paco Jaime, nutricionista del Unicaja. /Unicaja
Paco Jaime, nutricionista del Unicaja. / Unicaja

El nutricionista del equipo desvela el enorme desgaste energético de los jugadores

Juan Calderón
JUAN CALDERÓN

Mezclar sándwiches de la deseada Nocilla con deporte profesional no parece lo más ético nutricionalmente hablando. Pero todo tiene una lógica cuando se trata de un mundo muy profesionalizado y en el que cada detalle se cuida al milímetro. Muchos se sorprenderían al ver a los jugadores del Unicaja comiéndose algo así, pero la realidad es que no sólo lo hacen, sino que casi están obligados.

Paco Jaime es el nutricionista del equipo malagueño y durante esta fase de la pretemporada tiene mucho trabajo. Es la época del año en la que los jugadores realizan un brutal desgaste energético, pero también debe educarlos ahora para que tengan unos hábitos de alimentación correctos y que los ayuden en su rendimiento una vez que comience la competición.

Jaime se encarga de mantenerlos con fuerzas durante las maratonianas jornadas de entrenamiento. Hay que tener en cuenta que en pretemporada el Unicaja suele entrenarse más de tres horas por la mañana y casi lo mismo por la tarde. Una persona normal puede consumir unas 2.500 kilocalorías al día, pero en el caso de los jugadores se dispara hasta las 6.000 e incluso más. Para evitar que sufran 'pájaras' y mantengan el ritmo, en los entrenamientos hay bandejas con bocadillos, fruta y zumos que los jugadores toman entre ejercicios.

Los jugadores tienen un gasto energético de más de 6.000 kilocalorías al día, el triple de una persona normal

Paco Jaime explica el particular menú del Unicaja. «Normalmente un sándwich de Nocilla, ya sin grasas hidrogenadas –muy dañinas para el organismo– ni aceite de palma, se lo pones a cualquier deportista y no es beneficioso, realmente engorda. Pero nuestros jugadores tienen un desgaste de unas 6.000 kilocalorías diarias e incluso más por los entrenamientos. Entonces les tenemos que poner este tipo de aperitivos en las sesiones para que puedan seguir trabajando. Por ejemplo, a un jugador de fútbol se le da algo así y no es bueno, e igual ocurre con un tenista. Sin embargo, este tipo de atletas realiza un desgaste enorme», explica el nutricionista.

La particular morfología de los jugadores de baloncesto, más altos y pesados, también influye en este gran desgaste energético propiciado por la gran carga de trabajo, algo que también les hace perder mucho líquido.

«En un entrenamiento pueden perder entre dos y cuatro litros. Es una cantidad superior a la de los futbolistas, que oscilan entre los dos y los tres. El hecho de realizar su actividad en un pabellón es algo que influye, hace más calor y los entrenamientos son aquí mucho más largo. Son gente muy grande y realizan movimientos explosivos», apunta.

En plena conversación con Paco Jaime, Kyle Wiltjer pasa al lado y exclama: «Este tío es el mejor». Los jugadores extranjeros agradecen este tipo de consejos, conscientes de que influirán de forma determinante en su rendimiento. «Se amoldan bien. Suelen llegar muy bien en las mediciones de grasas que les hacemos, aunque es normal que tras las vacaciones todos los jugadores estén por encima de sus valores. Muchos jugadores extranjeros se llevan la comida de aquí, de lo que yo les preparo, pero por lo general tienen sus pautas alimentarias. Siguiendo una dieta mediterránea es suficiente, incluso con los extranjeros. Algunos son más fríos y están acostumbrados a tomar comidas sin sal, y aquí es algo importante por la pérdida de electrolitos». Así que el Unicaja no sólo ejercita estos días el físico, sino también el estómago.

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