TRÁMITE

MARTÍN URBANO

Metido de lleno el equipo malagueño en la resolución de la eliminatoria de Eurocup, la visita del colista era uno de esos partidos trampa de los que tanto se habla. Para el equipo donostiarra, dada su situación, cualquier partido es una auténtica final. Además, la grada del Palacio de los Deportes tampoco presentaba ni el aspecto ni el ambiente de los mejores días.

De entrada, Luis Casimiro concedió descanso a un sobrecargado Roberts y ordenó una defensa individual muy intensa en la línea de perímetro. Curiosamente, empezó a mover el banquillo muy pronto con el firme propósito de que los suyos no cedieran atrás y de paso no llevar al límite el gasto de energía de sus hombres. A destacar que en el séptimo minuto ya habían jugado nueve hombres y que Milosavljevic entró, salió y volvió a entrar en el primer cuarto, mientras su compañero de puesto Dani Díez, a pesar de la gran diferencia en el marcador, permaneció sin moverse del banquillo, algo que nos resultó extraño. En el segundo cuarto, el juego se empobreció un tanto, unas veces porque los hombres del perímetro se excedían en los tiros y otros porque Lessort era incapaz de resolver situaciones de uno contra uno de espaldas al aro. Como aparecieron las primeras grietas en la defensa malagueña, los visitantes anotaron con demasiada facilidad bajo el aro local y las diferencias se redujeron.

En el comienzo del tercer cuarto el tándem Lessort-Suárez no funcionaba como juego interior y los aleros dejaron de acertar, entonces apareció el factor trampa del partido y los visitantes se pusieron por delante. Luis Casimiro parcheó la situación colocando a Shermadini de '5' y dando entrada, por fin, a Díez, pero como ala-pívot. Aunque quien sacó a su equipo del atolladero fuera Roberts, que resultó demasiado para sus rivales. Hasta ahí llegó el partido, porque en el último cuarto el equipo visitante ejerció de colista de pleno derecho. Lamentablemente, la actuación del Unicaja tampoco dejó satisfecho a nadie, por más que el partido no fuera más que una de esas funciones que sobran en el teatro de la Liga Endesa.