Fin del trayecto para Okouo

Okouo forcejea con dos jugadores del Limoges en el partido de la Eurocup jugado en Málaga. /ÑITO SALAS
Okouo forcejea con dos jugadores del Limoges en el partido de la Eurocup jugado en Málaga. / ÑITO SALAS

El congoleño, que no seguirá, nunca contó para Luis Casimiro, pero el club tampoco accedió hasta en tres ocasiones a que saliera cedido a otro equipo

Juan Calderón
JUAN CALDERÓN

Llegar al primer equipo es el sueño de cualquier jugador de la cantera. En el Unicaja esto es un privilegio, pues pocos jugadores formados en Los Guindos han logrado asentarse la plantilla profesional en las últimas temporadas. Lo consiguió Alberto Díaz y pudo hacerlo Viny Okouo, pero el congoleño ha dejado escapar la que puede que sea la oportunidad de su vida a nivel profesional. Viny Okouo no seguirá en la disciplina cajista después de tres años en el primer equipo y siete en el club.

Okouo llegó a Málaga en 2012 en categoría cadete cuando ya medía 2,11 metros. El club lo reclutó después de ser alertado por Romaric Belemene que lo vio en su país y tras ver un vídeo de mala calidad. Paco Alonso, ahora en la Fundación Unicaja, se encargó de recabar información y activar la operación en la que el jefe de operaciones del club, Manolo Rubia, se encargó de los trámites. El Unicaja fichaba meses después a un niño con cuerpo de hombre. Okouo llegó con unos conocimientos básicos, pero un físico privilegiado. Fue cumpliendo los plazos y tres años después dominaba en la LEB Plata a las órdenes de Paco Aurioles en el Clínicas Rincón, mientras algunos reclamaban ya su salto al primer equipo. Un año después, los problemas de rodilla de Trevor Mbakwe le abrieron las puertas del primer equipo y en la temporada 2016-2017 ya tuvo ficha profesional. Se esperaba que esa progresión continuase, pero sus pasos adelante se frenaron en seco por la falta de minutos. Se exploró cada verano una cesión, pero unas veces la falta de cupos y otras veces cuestiones técnicas, lo impidieron. Hace dos temporadas, Joan Plaza aseguró que iba a ser importante en un año de gran exigencia por la participación en la Euroliga. Antes había sido una gran ayuda en el año del título de la Eurocup, ofreciendo buenos minutos por las lesiones de los titulares. El pívot se quedó sin vacaciones para mejorar ilusionado con las palabras de Plaza. Trabajó todo el verano en Málaga junto con el preparador físico del equipo, Diego Vázquez, pero jugó muy poco, mucho menos de lo esperado. Así hasta llegar a esta temporada. En verano se planteó una cesión, pero antes debía renovar, y no hubo acuerdo.

«Su cabeza es y será la clave», dijo Paco Alonso a SUR en un reportaje en el que sus entrenadores de cantera analizaban el potencial del pívot. Y no se equivocó. Esta temporada ha bajado los brazos. Su actitud a nivel profesional ha dejado mucho que desear, pese a los intentos del club y de su agente por reconducirlo. Se trató de que saliese cedido antes de Navidad y más tarde también, pero había lesionados, todos cupos (Díaz, Suárez y Fernández) y esto dificultaba su situación. Era evidente que le hacía falta un cambio de aires. Salir de la comodidad del Unicaja, pero no pudo ser.

Luis Casimiro avaló su continuidad en el equipo. Pero el técnico le dio un primer aviso en el Torneo Costa del Sol. «En estos dos partidos tendría que haber dado ese paso adelante. Todos estamos esperando eso, que pueda crecer y pueda aportar al equipo», dijo el entrenador sobre el congoleño entonces después de que no destacara en un equipo de circunstancias repleto de jugadores júniors y sin los internacionales. Pero a tenor de los hechos, con meses enteros sin jugar, no reaccionó

La llegada desde Estados Unidos de Rubén Guerrero, fue el remate. El marbellí, un chico correcto, disciplinado y lleno de energía, lo ha desplazado. Ya no hay sitio para él en el Unicaja. Por este y otros motivos, con 22 años y unas condiciones físicas excelentes para el baloncesto, el trayecto de Viny Okouo en Málaga ha llegado a su fin.