El último cartucho para el Unicaja

El último cartucho para el Unicaja

Sin la opción de luchar por la Euroliga, solo un excelente papel en la ACB compensaría una temporada sin buenos resultados hasta ahora

Enrique Miranda
ENRIQUE MIRANDAMálaga

Suelen repetir entrenadores, jugadores y dirigentes que las notas de la temporada se ponen al final. Lo hacen con razón, porque el deporte es imprevisible y los juicios prematuros pueden terminar siendo erróneos. Pero nadie puede negar que las notas parciales del Unicaja dejan mucho que desear y que el nivel del equipo en los momentos importantes de la temporada hasta ahora –Copa del Rey y 'play-off' de la Eurocup– no ha sido el esperado.

El regreso a la Liga Endesa tras este parón de 15 días sin partidos para el conjunto malagueño deja además un panorama distinto, aunque esperado, ya que no tendrá el incentivo de poder luchar por una plaza de Euroliga. El título de la Eurocup logrado por el Valencia cierra la puerta de la élite al club de Los Guindos, que se juega todo ahora a un último cartucho, la ACB.

El presidente del Unicaja resaltaba la pasada semana lo importante que era la competición española para el equipo malagueño, quizás presagiando que se iba a convertir en la única vía para salvar la temporada. ¿Arreglaría la campaña del Unicaja un papel sobresaliente en la competición nacional? Dependerá de la subjetividad del que juzgue, pero la ambición de la plantilla y el cuerpo técnico tiene que ser máxima para lograrlo. En la Liga Endesa el conjunto malagueño ha mantenido cierta regularidad que le ha permitido estar casi siempre en puestos de cabeza de serie. El objetivo en los ocho partidos que quedan de Liga regular, empezando por el de este domingo en la pista del Breogán (19.30 horas), es conservar esa cuarta plaza que le permita al menos tener el factor cancha en las eliminatorias por el título.

Reacción

Para ello la línea a seguir debe ser la mostrada en el último partido ante el Joventut, ya con la plantilla al completo. Habrá que ver cómo ha afectado al equipo este paréntesis forzoso, en el que ha habido tiempo para hacer entrenamientos de calidad y para recuperar fuerzas, pero también para dejar algún susto en forma de lesión, como en el caso de Suárez.

Con el tercer puesto de Baskonia ya a una distancia insalvable y pese al empuje de Joventut y Manresa, hay muchas opciones de que el Unicaja y el Valencia se repartan el cuarto y el quinto puesto para configurar una eliminatoria de cuartos de muchos quilates. Si Luis Casimiro es capaz de volver a poner el tren sobre las vías, el Unicaja tiene aún margen para tratar de compensar el resto de la campaña. Son palabras mayores, porque habría que rondar una final de la Liga Endesa, algo que rozaron Aíto o Plaza en sus primeras temporadas en Málaga. Parece imposible, pero esa tiene que ser la ambición, porque ya no quedan más cartuchos y los anteriores ni se acercaron al blanco.