El Unicaja, con añoranza de Alberto Díaz

Aurioles y Díaz saludan a Shermadini antes del choque ante el Unics Kazan. /Salvador Salas
Aurioles y Díaz saludan a Shermadini antes del choque ante el Unics Kazan. / Salvador Salas

El Unicaja empieza a echar de menos al base, sobre todo en el apartado defensivo. La baja ha dejado al equipo sin uno de sus referentes atrás y ha forzado a Jaime Fernández a ejercer de director de juego

Enrique Miranda
ENRIQUE MIRANDAMálaga

«Es un contratiempo grande, porque Alberto es un jugador que nos estaba dando mucho». No ha hablado mucho Luis Casimiro de la baja de Alberto Díaz, que se lesionó en el partido ante el Mornar Bar. Apenas alguna frase suelta a preguntas de los periodistas, siempre con la intención de mirar hacia adelante y no acordarse mucho de los que no pueden ayudar. Hasta ahora el Unicaja ha solventado con nota la ausencia del base malagueño, que estará de seis a ocho semanas fuera: ha ganado cuatro partidos sin el canterano y la primera derrota ha llegado en el quinto, este sábado ante el Burgos.

No se puede afirmar que la baja del base sea causa directa de esta derrota, pero sí hay síntomas de que el equipo malagueño está empezando a echar de menos al dorsal '9', que estaba a un buen nivel en este inicio de temporada. Contra el Burgos, pero también contra el Fian Turín o el Zaragoza, al Unicaja le ha faltado consistencia defensiva. No está siendo hasta ahora la defensa uno de los puntos fuertes del conjunto de Luis Casimiro; el entrenador asegura que el equipo no está tan mal en los datos que manejan de puntos recibidos por posesión, pero reconoce que es un campo en el que hay que mejorar.

Sin Díaz, esas deficiencias defensivas son algo más evidentes, ya que el malagueño es uno de los jugadores que eleva el listón en el trabajo atrás y, además, logra contagiar a sus compañeros. Es algo que pocos jugadores pueden hacer en esta plantilla, quizás sólo él, Suárez y Milosavljevic.

Reparto de minutos

Aunque el canterano no tiene un papel protagonista en el equipo en cuanto a su aportación estadística, sí desarrolla un papel capital para darle consistencia al grupo. Además su baja ha supuesto un cambio de roles entre sus compañeros. Si Roberts y Díaz se repartían los minutos de base casi al 50%, ahora Jaime Fernández ha tenido que asumir ese rol de base. No es algo nuevo para el madrileño, ya que en el Estudiantes su puesto era el de director de juego, pero en este comienzo de temporada se había adaptado a la perfección a la posición de escolta en el Unicaja, donde su amenaza ofensiva se multiplica, liberado de las tareas de dirección. También tiene que encargarse ahora de defender al base rival y este fin de semana por ejemplo el uruguayo Fitipaldo le hizo sufrir en exceso.

Además, Salin se ha quedado prácticamente como el único escolta de la plantilla, aunque Casimiro ha empleado tanto a Milosavljevic como a Waczynski en esta posición. El finlandés ha tenido que subir su cuota de minutos y ha sido el jugador más empleado por el entrenador del Unicaja en los últimos partidos. Ante el Burgos jugó más de 30 minutos y fue de los mejores del equipo, pero no es la situación ideal que el escolta esté tanto tiempo en pista.

Al Unicaja le quedan al menos seis partidos más para poder contar con Díaz, que se espera que esté disponible en diciembre. Por ahora no le ha ido mal al cuadro malagueño, pero tendrá que aprender a elevar el nivel defensivo sin el pelirrojo en la cancha.

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