Una falta de respeto

Una jugada del encuentro. /Efe
Una jugada del encuentro. / Efe

Un Unicaja desnortado, sin actitud e incapaz de defender es desarbolado por el Baskonia a las puertas del crucial duelo con el Alba (112-95)

Juan Calderón
JUAN CALDERÓN

Un equipo como el Unicaja no se puede permitir la imagen que ofreció en el Buesa Arena. Allí ganó hace no mucho una Liga y este domingo faltó al respeto a sus aficionados, a su patrocinador, a sí mismo. Fue barrido de la pista por un rival muy mermado por las lesiones, pero que mostró más actitud; la que se requiere a este nivel. Aquí no vale la excusa de que faltaban Díaz o Jaime Fernández, porque en el bando contrario no jugaron tres hombres claves como Shengelia, Granger y Janning... Si lo que se buscaba en Vitoria era un ensayo, un buen ensayo, lo que se vio fue una recesión. A siete minutos para el final el conjunto vasco ya había anotado más de cien puntos ante un Unicaja permisivo y sin respuestas. Hace algunos meses que el equipo malagueño se ha convertido en un grupo endeble, previsible y con grandes carencias para competir a la hora de la verdad. Le sobra talento cuando el viento sopla a favor, pero en cuanto gira, es incapaz de salir adelante. Se vio en la Copa y también ante rivales con enjundia como un mermado Baskonia.

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Cuesta recordar un marcador así en contra en los últimos años; de hecho el Baskonia no lo lograba desde hacía 14. El conjunto vasco acabó con 33 asistencias, tercera mejor marca de la historia de la Liga, lo que da una idea de la facilidad con la que sus jugadores se pasaron el balón. Aquí ya no valen las explicaciones del estilo de juego ofensivo, del número de posesiones. Es una cuestión de mentalidad, actitud; quizá también de compromiso. El martes toca retratarse ante el Alba, también de disculparse por lo de ayer, porque hay mucho en juego.

Espejismo inicial

Lo peor de todo fue que la puesta en escena en el Buesa Arena fue sobresaliente. El sorprendente acierto exterior de los de Casimiro desde la línea de tres puntos marcaba por completo el desarrollo del partido y cogió al Baskonia con el paso cambiado. Seis minutos después del comienzo ganaba 8-22 después del tercer triple de Wiltjer y el quinto del equipo. Ahí casi se puede decir que empezó a cambiar el choque. Antes de que acabase el primer cuarto (16-25), al equipo malagueño se le agotaron los recursos para anotar y su rival dio un paso adelante en todos los sentidos: intensidad, acierto, actitud y, especialmente, en defensa.

112 K. Baskonia

Vildoza (12), Shields (18), Garino (16), Voigtmann (18), Poirier (18) -cinco inicial-, Sedekerskis (-), Huertas (6), Diop (11), Jones (4) y Hilliard (9).

95 Unicaja

Boatright (9), Milosavljevic (15), Waczynski (5), Wiltjer (23) y Lessort (15) -cinco inicial-, Okouo (-), Salin (6), Díez (4), Shermadini (4), Roberts (7) y Suárez (7).

parciales.
16-25, 35-18, 35-34 y 26-18.
árbitros.
Antonio Conde, Óscar Perea, Raúl Zamorano. Poirier fue eliminado por faltas personales (min. 38). Señalaron falta técnica a Luis Casimiro (min. 18).
cancha.
Partido correspondiente a la vigésima primera jornada de Liga Endesa disputado en el Fernando Buesa Arena de Vitoria ante 9.721 espectadores.

El nuevo panorama dejó paso al Unicaja frágil e irregular de los últimos partidos. No es que no le entrasen los triples, de hecho mantuvo sus porcentajes, el problema fue que no tenía otra fórmula para anotar. Sus pívots, especialmente Shermadini, estaban desdibujados. Ni rastro del jugador determinante de hace unos días con Georgia (26 puntos y 15 rebotes). Diop lo superó por completo debajo de los dos aros. Como la defensa brillaba por su ausencia y era incapaz de dominar el rebote, tampoco podía correr. Un primer parcial de 14-5 permitió al Baskonia empatar el partido a 30. Algún triple aislado mantuvo por momentos al Unicaja en el partido, pero fue un espejismo. La intensidad del equipo vasco forzó muchas pérdidas, algunas absolutamente absurdas y al descanso se llegó con 51-43 en el marcador. En el segundo cuarto, el Baskonia logró un parcial de 35-18 perfectamente guiado por Huertas, factor diferencial desde que saltó a la pista.

Nada cambió tras el paso por los vestuarios. Wiltjer amagó con un par de canastas como revulsivo. Pero el canadiense es lo que es. Todo lo que da en ataque lo pierde en defensa. Su par, Voigtman, anotaba después de cada canasta suya (58-50, min. 22). Llegaron entonces los peores minutos del Unicaja, posiblemente de los más tristes de la temporada, con una sucesión de errores, pérdidas y una total falta de concentración. En una jugada Boatright anotó un tiro libre y un jugador del Baskonia desde la línea de fondo se la pasó a Shields, que machacó absolutamente solo. La jugada escenificó el desconcierto del equipo que dirige Luis Casimiro. El problema es que esta situación se repitió hasta la saciedad, con los jugadores del conjunto vasco, ya ganando por 20 puntos, colgándose del aro sin parar. Fue bochornoso. El Unicaja se situó en zona y esto, unido a un par de triples, le dio algo de vida, a pesar de haber encajado 86 puntos ya (86-77).

No hubo continuidad en la reacción, con unos minutos otra vez pésimos. Cualquier opción pasaba por defender, pero el Unicaja no ha asimilado nunca este concepto esta temporada. El Baskonia superó los cien puntos (101-82) cuando quedaban todavía siete minutos por jugar. De ahí al final solo hubo maquillaje.

El equipo durmió en Bilbao y viaja hoy a Berlín

Nada más terminar el choque ante el Baskonia y todavía lamiéndose las heridas por el repaso recibido, el Unicaja puso rumbo a Bilbao donde pernoctó y desde hoy pondrá rumbo a Berlín donde mañana se mide al Alba en el primer encuentro de la eliminatoria de cuartos de final de la Eurocup (19.00 horas).

El conjunto malagueño, que ofreció una pésima imagen sólo 48 horas antes de este crucial choque, ha tenido un día menos que su rival para preparar el encuentro. El conjunto alemán venció con claridad al Fraport Skyliners a domicilio en la Liga Alemana por 86-99 el sábado. El equipo que dirige Aíto García Reneses, que realiza un baloncesto muy ofensivo, firmó 54 puntos en la segunda parte para lograr la victoria. El base Peyton Siva, con 18 puntos y 9 asistencias, y el islandés Hermannsson (16 puntos y 9 asistencias) fueron los más destacados. El Alba es tercero en Alemania, aunque a cuatro victorias del primero, el Bayern.

El choque se jugará en el Max Schmeling Halle, con capacidad para 8.500 espectadores y no en el Mercedez Benz Arena, escenario habitual de los partidos del Alba. Es previsible que el pabellón se llene, pues los encuentros del conjunto alemán registran una media de unos 7.500 espectadores esta temporada en la Eurocup.