El Unicaja, a la espera del 'transfer' de Guerrero para darlo de alta en la Liga

Rubén Guerrero machaca en el entrenamiento. /Unicaja B. Fotopress
Rubén Guerrero machaca en el entrenamiento. / Unicaja B. Fotopress

La baja de Salin da margen para probarlo en la última jornada ante el Andorra después de que ayer se entrenase a las órdenes de Casimiro

Juan Calderón
JUAN CALDERÓN

El Unicaja está a la espera del 'transfer' de Rubén Guerrero para darlo de alta en la Liga ACB y que pueda participar en el partido del próximo domingo ante el Morabanc Andorra (12.30 horas). El pívot malagueño pasó ayer el reconocimiento médico y ya se entrenó a las órdenes de Luis Casimiro, que deberá evaluar su nivel y determinar si puede ayudar desde ya al equipo.

Pero primero el Unicaja debe disponer de toda la documentación para poder dar de alta al jugador de 23 años y 2,13 metros. Su caso es un tanto peculiar. Se trata de un jugador con ficha no profesional, por lo que esto dificulta un tanto los trámites. Además, según se explicó desde el Unicaja, todo este procedimiento ha variado en los últimos meses, por lo que la resolución del proceso se puede demorar algo más que en el pasado. De este modo, si el club recibe el 'transfer' de su club de origen, la Universidad de Samford, podría darlo de alta este viernes en la Liga Endesa con vistas a jugar el domingo ante el cuadro andorrano.

Sería llegar y besar el santo para Rubén Guerrero, que hoy será presentado en el Palacio de los Deportes como nuevo jugador cajista. Habrá quién considere que todo esto es un tanto precipitado, pero la realidad es que lo que está haciendo Luis Casimiro es probar al jugador para ver si puede ser útil para la primera plantilla ahora, para la fase por el título y, como es lógico para la próxima temporada.

Guerrero estaba invitado para entrenar en verano, pero Casimiro solicitó que se agilizase su llegada. El técnico consideró que no tenía sentido que se probase al jugador en sesiones con jugadores júnior o incluso más jóvenes y sin tensión competitiva. Ha querido verlo con los profesionales, en entrenamientos de máxima exigencia y, quién sabe, si también en competición el domingo ante el Andorra. El club no tiene problema alguno para darlo de alta, pues se da la circunstancia de que Sasu Salin está lesionado y no jugará el domingo, por lo que hay plazas libres, aunque el puesto del finlandés podría ser ocupado por un jugador de un perfil parecido o incluso Stilma, y el sacrificado sería Okouo, que a fin y al cabo no ha contado para el entrenador manchego.

Estos días van a ser claves también para conocer si entra en la lista definitiva para la fase por el título, en la que el Unicaja se enfrentará al Valencia en los cuartos de final con el factor campo en contra. Conviene aclarar que el pívot marbellí no ha llegado para jugar una cuota representativa de minutos, puede darse el caso que ni juegue siempre y cuando sea dado de alta, pero el hecho de que se le inscriba querrá decir que los técnicos le ven detalles para ayudar.