El Unicaja se instala en los extremos

El Unicaja se instala en los extremos

Nunca lanzó tanto de tres puntos desde que existen registros y tan poco de dos en la última década

Juan Calderón
JUAN CALDERÓN

José María Martín Urbano, analista de SUR, y figura clave en el baloncesto malagueño, suele recordar que el baloncesto es un deporte de ventajas y estas se pueden manifestar de muchas formas. El alto sobre el bajo, el más rápido sobre el más lento o el que anota más de tres puntos en lugar de dos por el mayor valor de las canastas. Esto último es una tendencia al alza en el baloncesto actual y algunos equipos han convertido en su seña de identidad hasta llevarlo al extremo.

El Unicaja es un buen ejemplo desde la llegada de Luis Casimiro. A muchos aficionados les llamó la atención que en la derrota ante el Zaragoza del domingo, el conjunto cajista lanzase más triples (42) que tiros de dos (27). No es la primera vez que ocurre esta temporada y es evidente que no será la última. El problema de esta apuesta ofensiva es que es muy efectiva cuando se cuenta con una gran dosis de acierto, como le ocurrió al Unicaja en la primera parte del partido, pero es destructivo si se fallan los triples, como le ocurrió en la recta final. Vivir o morir desde el triple.

El encuentro ante el Zaragoza ratifica que el Unicaja ha abrazado con fuerza esta línea del baloncesto actual. Nunca a estas alturas de la Liga Endesa (25 jornadas), había lanzado tantos triples (667) como hasta ahora. Se puede compartir más o menos esta apuesta táctica, pero en líneas generales al equipo malagueño le va bien, al menos estadísticamente, pues tiene el tercer mejor porcentaje de la competición con un 37,9% de eficacia. Desde que la Liga Endesa tiene registros, no se veía un Unicaja que insista tanto desde la línea de tres. Para no marear al lector, en términos comparativos, el Unicaja ha lanzado 38 triples más que la temporada pasada (629) en los mismos partidos y 106 más que en la campaña 2016-2017 cuando ganó la Eurocup. Teniendo como referencia las mejores temporadas ligueras, en la 2005-2006, cuando ganó el título, lanzó 529 triples, es decir 138 menos que ahora. Como es lógico, la configuración de las plantillas a lo largo de los años tiene mucho que ver con que se apueste más o menos por este estilo de juego, y el actual Unicaja tiene jugadores con buena mano (Fernández, Díaz, Waczynski, Salin, Wiltjer o Suárez) para jugar así.

¿Es buena o mala esta insistencia en los lanzamientos de tres? Hasta el momento el Unicaja acabó siete partidos de Liga lanzando más triples que tiros de dos; perdió cuatro (Obradoiro, Barcelona, Joventut y Zaragoza), y ganó tres (Fuenlabrada, Estudiantes y Obradoiro). Hay otro encuentro clave en el que también se dio esta situación, el tercero de la eliminatoria ante el Alba Berlín en la Euroliga, donde también perdió y que acarreó la eliminación del torneo.

Contraste

Hay otro dato llamativo, esta insistencia en el lanzamiento de tres puntos ha provocado que cada vez se lance menos de dos, y el equipo malagueño no sólo no es ajeno a esto, sino que está siendo extremo. Por lo general, son los pívots los que encabezan los 'rankings' de tiros de dos efectuados y de eficacia porque juegan más cerca del aro y los que condicionan este dato. Es pura lógica, pues son canastas más fáciles. El Unicaja tiene dos buenos elementos para ello como son Lessort y Shermadini, otra cosa es que les saque todo el rendimiento. El georgiano es el décimo jugador de la Liga que más veces lanzó de dos (145) y el sexto con mejor porcentaje (64,8). En 25 jornadas, el equipo malagueño acumula el segundo dato más bajo de su historia en tiros de dos puntos (812). Sólo en la temporada 2008-2009 con Aíto García Reneses en el banquillo firmó un registro inferior (796). Y como sucede en el caso de los triples, el Unicaja tiene un buen porcentaje, el cuarto mejor del campeonato con un 56,9, aunque es el cuarto equipo de la Liga que menos se prodiga en esta faceta del juego por detrás del Tenerife (724 lanzamientos de dos), Obradoiro (736) y Valencia (788).

El equipo que dirige Casimiro lanzó más de tres que de dos en siete partidos de Liga, como sucedió en Zaragoza

El caso del conjunto canario es el más llamativo de la ACB, pues es el único que tira más de tres puntos que de dos y en ambos casos también con buenos porcentajes.